Te proponemos una receta que da mucho juego porque combina langostinos, papaya, lima, guindilla y cilantro en un formato de brocheta que se prepara en plancha o sartén a fuego vivo. Es de lo más veraniega, está llena de matices diferentes y apenas se tarda unos 15 minutos en preparar. No se le puede pedir más.
El punto justo de la papaya: cómo elegirla madura pero firme para que no se deshaga en la brocheta
Para preparar estas brochetas necesitamos encontrar el equilibrio entre dulzor y firmeza de la fruta. Por esa razón, no nos interesa ni una papaya demasiado verde porque tiene poco sabor y jugosidad, ni una que sea muy madura porque quedará muy blanda a la hora de ensartarla en la brocheta y cocinarla.
Cuando vayas a comprar papaya, elige una que, al presionar su piel, ceda ligeramente, pero no se hunda, y recházala si está muy dura; respecto al color, busca que tenga tonos amarillos y anaranjados para que mantenga cierta firmeza; y el olor, para saber si está madura, ha de ser dulce y tropical, sobre todo cerca del tallo, ya que si apenas desprende aroma, lo más seguro es que esté verde, y si es demasiado intenso o fermentado, puede haberse pasado.
Recomendaciones para preparar estas brochetas
Una vez elegida la papaya, para estas brochetas hay que pelarla y quitarle las pepitas, hay que cortarla en dados regulares y no demasiado pequeños. Para después ponerlos a macerar con zumo de lima, y guindilla.
La guindilla introduce un toque picante que contrarresta el dulzor de la papaya y potencia el sabor del langostino. No te pases con la cantidad, porque es simplemente darle una chispa de picor. Elimina las semillas, que es donde más se concentra el grado de picante.
Lo más recomendable para esta receta es usar langostinos crudos pelados, a los que se aconseja quitar el intestino negro con la punta de un cuchillo y a los que puedes dejar la cola para dar al conjunto una presentación más vistosa.
Alternamos langostino, papaya y los trozos de lima, dejando un pequeño espacio entre ellos para que el calor penetre entre ellos. El langostino crudo es más fácil para controlar el punto de cocción.
La lima la ensartamos en trozos y nos aporta frescor y acidez, ya que al calentarse en la plancha, la piel libera parte de sus aceites esenciales y perfuma los langostinos y la papaya. Lávala muy bien antes de utilizarla.
No cocines las brochetas demasiado. La idea es simplemente marcarlas para mantener parte de su textura. Si las dejamos demasiado tiempo sobre la plancha, el calor ablandará la pulpa de la papaya y perderemos la jugosidad de los langostinos.
¿Con qué acompañar estas brochetas?
Las servimos sobre hojas de lechuga; quedan ideales en hojas de cogollos, y las terminamos con más guindilla, cilantro picado, pimienta roja y el zumo de lima de los dados de papaya. Pero hay otras opciones, como un poco de arroz blanco cocido o diferentes ensaladas, como una, por ejemplo, de hojas verdes, pepino, aguacate, daditos de pimiento rojo y cebolla morada.
Y si hablamos de salsas, le pueden ir de maravilla una de yogur natural o griego mezclado con zumo y ralladura de lima, un poco de aceite de oliva, sal, pimienta y cilantro o cebollino; una de mango y chile para potenciar el carácter tropical de las brochetas o una de aguacate, lima y cilantro. Y prueba también con una mahonesa casera con ralladura de lima y unas gotas de su zumo, además de unas gotitas de salsa picante.





