Limonadas con fruta para hidratarte sin perder la línea: fáciles de preparar y muy saludables


De la receta tradicional, preparada con limón, agua, hielo y hierbabuena, a las limonadas más veraniegas y exóticas, con frutas de temporada, hierbas, té matcha y agua con gas, para hacer tu versión más burbujeante.


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18 de agosto de 2026 a las 15:30 CEST

Pocas bebidas resultan tan naturales, sencillas y refrescantes como una buena limonada casera. Y es que esta es, sin duda, la bebida que sabe a verano. Puedes preparar una gran cantidad, tener una jarra bien fría en la nevera y disfrutar de estas cinco limonadas caseras para aplacar el calor, sorbo a sorbo.

SI LA VIDA TE DA LIMONES... QUE SEAN LOS MEJORES PARA HACER LIMONADA

No hay excusas para no hidratarte con una limonada hecha en casa y de los sabores que más te gusten, para ir cambiando. Solo vas a necesitar zumo de limón, agua, hielo y un toque de azúcar, aunque este último ingrediente puede reducirse considerablemente o incluso ajustarse en función del dulzor natural de las frutas que incorporamos.

El limón es, por supuesto, el alma de esta bebida. Este cítrico aporta el característico punto ácido y aromático que hace que una limonada resulte tan refrescante, pero no todos los limones son iguales. El grado de acidez, la cantidad de zumo, el grosor de la piel o la presencia de semillas pueden variar según la variedad. En España, las tres variedades más habituales son Primofiori o Fino, Verna y Eureka. ¿Y sabías que Murcia es la primera comunidad autónoma productora de limones? Se cultivan cerca de 500.000 toneladas cada año.

Limones de Murcia
Limones de Murcia

El Primofiori, también llamado Fino, es una de las variedades de referencia en nuestro país. De tamaño medio, piel fina y mucho zumo, destaca por su elevada acidez. El Verna, de mayor tamaño, forma más alargada, piel gruesa y rugosa y pocas semillas, presenta una acidez más moderada. Por su parte, el Eureka, muy extendido fuera del área mediterránea, suele tener pocas semillas, una buena cantidad de zumo y un sabor cítrico intenso.

¿Y cuál es mejor para preparar una limonada? Dependerá del resultado que busquemos. Si queremos una bebida con un carácter ácido marcado, un Fino puede funcionar especialmente bien; para un sabor algo más suave podemos optar por un Verna, mientras que el Eureka resulta muy práctico cuando buscamos mucho zumo y pocas semillas. En realidad, el secreto está menos en elegir una variedad concreta que en probar el zumo antes de añadir el agua y ajustar después la proporción de cada ingrediente.

¿Y SI CAMBIAMOS EL LIMÓN POR LIMA?

Aunque en muchas ocasiones se utilizan como si fueran equivalentes, limón y lima son cítricos diferentes y aportan matices distintos a las bebidas. La lima suele ofrecer un aroma muy característico y un perfil ácido especialmente refrescante, por lo que funciona de maravilla en limonadas, aguas saborizadas y cócteles sin alcohol.

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Entre las más conocidas se encuentran la lima Tahití o persa, generalmente de mayor tamaño y prácticamente sin semillas, y la lima mexicana, más pequeña y con semillas y un aroma particularmente intenso. Por eso, no hay que limitarse al limón amarillo para preparar una buena limonada. Podemos sustituir una parte del zumo por lima o combinar ambos cítricos. El resultado será algo diferente, más aromático y con un carácter muy fresco. La mezcla funciona especialmente bien con hierbabuena, menta, pepino, piña o frutas rojas.

PRUEBA CON OTROS CÍTRICOS PARA SALIR DE LA LIMONADA DE SIEMPRE

El mundo de los cítricos ofrece todavía muchas más posibilidades. Naranja, mandarina, pomelo o kumquat pueden incorporarse a estas bebidas para modificar su sabor y añadir nuevos matices. La naranja aporta dulzor y redondez, la mandarina un perfume muy reconocible y el pomelo un interesante punto amargo, perfecto para quienes prefieren bebidas menos dulces.

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También podemos combinar varios cítricos en una misma jarra. Limón y naranja, lima y limón, pomelo y naranja o mandarina y limón son algunas mezclas sencillas que permiten jugar con la acidez y el dulzor natural de cada fruta. Incluso la piel, siempre que esté bien lavada y se utilice únicamente la parte coloreada, puede aportar una buena dosis de aroma.

Y no hace falta que toda la fruta sea cítrica. Sandía, melón, piña, fresas, frambuesas, arándanos o pepino funcionan estupendamente como acompañantes. De esta manera, la limonada se convierte en una bebida de temporada que podemos adaptar a lo que tengamos en casa.

LAS MEJORES (Y MÁS REFRESCANTES) LIMONADAS

Elige los ingredientes, el sabor, la acidez... ¡Y ponte manos a la obra con estas recetas! Son sencillas, rápidas y con ellas vas a salir de las limonadas de siempre. Si quieres acceder al modo de elaboración, solo tienes que clicar sobre los botones de Leer más.

Limonada de pepino, limón y romero

45 min
fácil
4 comensales
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En verano, el pepino no puede faltar en nuestras neveras, para hacer gazpachos, cremas frías y esta limonada tan aromática, con el toque de romero que puedes recoger en tus paseos por el campo.

Limonada con sandía y melón

20 min
fácil
4 comensales
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Estas frutas tienen un elevado contenido en agua y un sabor naturalmente dulce, por lo que son perfectas para enriquecer una limonada y permitirnos reducir la cantidad de azúcar añadido. En esta versión, el limón aporta el contrapunto ácido y la hierbabuena suma frescor. Si presentas la sandía y el melón en forma de pequeñas bolitas, convertirán tu jarra de limonada en una bebida muy atractiva y llena de color.

Té matcha helado con zumo de manzana y lima

20 min
fácil
4 comensales
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Esta bebida tan refrescante se va a convertir en la preferida para aplacar el calor, porque su sabor vegetal, ligeramente amargo y umami, combina especialmente bien con la acidez del limón y el dulzor de un poco de miel. Además, su intenso color verde es toda una invitación a beberla, aunque se trata, eso sí, de un sabor más acorde con los gustos adultos. Anímate a preparar esta versión japonesa de la limonada.

Limonada de piña

15 min
fácil
4 comensales
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Todo el sabor caribeño está en esta limonada. La piña aporta a esta bebida un marcado aire tropical y un dulzor natural que permite equilibrar la acidez del limón. En esta versión, además, se incorporan otras frutas y menta para conseguir una bebida todavía más afrutada y aromática.

Limonada de frutos rojos

15 min
fácil
4 comensales
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Para preparar esta limonada, puedes elegir distintos frutos rojos, como las fresas, arándanos y frambuesas. ¿Y lleva limón? Claro, las frutas se trituran en zumo de limón y cubitos de hielo. El resultado es más denso y sabroso, y tendrás en la nevera un potente antioxidante natural y fuente de vitamina C. 

Limonada clásica

10 min
fácil
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Esta es la alternativa a los refrescos industriales. Y mucho más rica. La limonada clásica gana mucho si, además de hielos, le añades agua con gas o soda. Además de deliciosa, esas burbujas harán que la bebida se convierta en la preferida para acompañar una comida, merienda y cenas veraniegas. Y el toque de hierbabuena, ¡no le puede ir mejor!