Aunque no se tiene constancia exacta, todo apunta a que el origen de la costrada está en la ciudad de Soria y hay referencias de este dulce desde principios del siglo XX. Las primeras recetas hablan de una tarta o torta de forma circular que pesaba alrededor de un kilo. Era un postre al que tenían acceso las familias pudientes porque sus ingredientes eran muy caros: yemas de huevo, azúcar y una nata de leche de calidad que provenía del norte de la provincia, del valle del Tera, la misma zona donde nació la afamada mantequilla de Soria. Se sabe, también, que en un principio no llevaba crema pastelera, sino una mezcla de yema y nata, y las claras de huevo se aprovechaban para hacer otros dulces como merengues y las típicas paciencias.
La receta actual es muy sencilla: una tarta de forma rectangular de capas de hojaldre que se intercalan con crema pastelera y nata montada, cubierta con almendra y azúcar glas. El secreto de esta tarta está en el hojaldre, que debe ser fino y delicado, pero con la firmeza necesaria para sostener las capas. El contraste entre la ligereza de la nata, la suavidad de la crema y el hojaldre crujiente convierten a este pastel en un bocado irresistible.
La Costrada vivió su época dorada en los años 50 y se convirtió en el dulce preferido de los sorianos para presidir las grandes celebraciones, días de fiesta en Soria y los momentos familiares más entrañables. Ahora, no hay pastelería en la que no se encuentre la Costrada de Soria, que se ha vuelto ya un souvenir que los más golosos quieren llevarse a casa.
Los Días de la Costrada: la fiesta más dulce de Soria
Cada año, la Asociación Soriana de Confitería, Pastelería, Bollería y Repostería (ASEC) organiza Los Días de la Costrada Soriana. Esta edición se celebra del viernes 20 al domingo 22 de marzo y durante estas tres jornadas, las pastelerías y obradores de toda la provincia darán todo el protagonismo a esta tarta que se ha convertido en la embajadora de la gastronomía dulce soriana. La previsión es que se vendan unas 10.000 raciones.
Si tienes la fortuna de estar por la zona, podrás probar la versión original y más tradicional, pero también las diferentes propuestas que presentan los pasteleros. En Almazán se unen Confitería Almarza, la pastelería más antigua de Castilla y León que nació en 1820 y ha llegado a la séptima generación, y pastelería Gil. En El Burgo de Osma, Pastelería Moraga; En Arcos de Jalón, El Abuelo José Luis; y en la capital, en Soria, podrás probar las de Dulces Duero, Mantequerías York y Elizabeth's Cake.
Cada pastelería tiene su propia versión de la Costrada y junto a las presentaciones más tradicionales, la clásica y las rellenas de trufa o yema tostada, estos días aparecen propuestas muy innovadoras con nuevos sabores: mango y maracuyá con yogur y almendra laminada, Costrada de tiramisú, con crema de limón, de pistacho, mousse de caramelo con nueces y toque cítrico... La creatividad pastelera va a sorprender a los visitantes que se acerquen a Soria en estos Días de la Costrada.
Los golosos pueden aprovechar esta escapada para conocer otras de las especialidades que han dado fama a la repostería soriana: las Yemas de Almazán, con su baño de almíbar, el dulce que enamoró a Isabel la Católica También las Paciencias, delicados bocados de merengue que, según explican, deben deshacerse en la boca, sin morder, sin prisa. Y la famosa Mantequilla Dulce de Soria, que cuenta con Denominación de Origen Protegida y es ingrediente estrella de muchas de las elaboraciones pasteleras. Estos Días de la Costrada son una oportunidad única para conocer el lado más dulce de Soria.






