Si sois lectores de ¡HOLA! Cocina: Ya sabréis de nuestra debilidad absoluta por las tartas de queso: nos gustan de todas las formas imaginables: horneadas, frías tipo cheesecake… Efectivamente, a pesar del boom que ha vivido este postre en los últimos años, si una tarta de queso es rica, no podemos decirle ‘no’.
También las hay en versión algo más healthy. Eso no significa, como sabemos, que podamos abusar de este tipo de variantes. Pero pueden estar bien si buscamos quitarnos el ‘antojo’ haciendo una versión del clásico con menos calorías.
Este es el caso de la tarta que hoy os mostramos. Para su elaboración usaremos un porcentaje mucho menor de queso cremoso convencional y, en su lugar, vamos a emplear queso Quark (con su textura cremosa y un sabor ligeramente ácido, este lácteo tiene menos grasa y más cantidad de proteína). Si no lo encuentras en el mercado, puedes emplear queso fresco batido, pero que no sea 0% materia grasa (mejor semidesnatado).
Además, vamos a sustituir el azúcar por eritritol (un edulcorante de origen natural), que en este caso emplearemos en su formato en polvo (tipo azúcar glass). De esta forma, se disolverá e integrará a la perfección en el relleno de la tarta, evitando texturas arenosas. Como su poder endulzante es menor que el del azúcar, para conseguir el punto justo de dulzor sumaremos también unas gotas de sucralosa líquida: un edulcorante artificial de alta intensidad que potenciará el sabor sin añadir calorías ni alterar la textura.
A la hora de servir la tarta, la acompañaremos con una especie de coulis de fresas, aprovechando el final de la temporada de esta fruta. Si están muy dulces y maduras, podremos prescindir del azúcar. Si no, podremos compensarlo usando un poco de eritritol en polvo. ¡Vamos ya con el paso a paso!
TARTA DE QUESO QUARK SIN AZÚCAR
INGREDIENTES
Para la tarta (molde de 20-22 cm de diámetro alto):
- 750 g de queso Quark cremoso (no desnatado).
- 250 g de queso crema (tipo Philadelphia).
- 4 huevos.
- 100 ml de leche evaporada.
- 75 g de eritritol puro en polvo (tipo glass).
- 10-12 gotas de sucralosa líquida (puedes ajustar según tu gusto).
- 25 g de almidón de maíz (maicena).
- 1 cdta. de extracto de vainilla.
- Ralladura de 1/2 limón pequeño.
ELABORACIÓN
Preparación del molde
-Humedece ligeramente un molde desmontable de 20-22 cm con agua.
-Coge una lámina grande de papel de horno, arrúgala con las manos para hacerla maleable y extiéndela adaptándola al molde. Debe sobresalir por los bordes, ya que la tarta subirá en el horno y luego bajará. Los pliegues del papel le darán ese aspecto rústico tan bonito.
El relleno
-En un bol grande, añade el queso quark y el queso crema.
-Incorporación de los edulcorantes: Añade los 75 g de eritritol en polvo y vierte las gotas de sucralosa líquida directamente sobre los quesos junto con la vainilla y la ralladura de limón.
-Mezcla todo con una espátula o unas varillas de mano despacio. Importante: no uses batidora eléctrica a alta velocidad; si metes mucho aire, la tarta se inflará demasiado y se romperá en el horno.
-En un vaso, disuelve la maicena en la leche evaporada para que no queden grumos, y viértelo en la mezcla. Mezcla hasta conseguir una crema homogénea.
-Añade los huevos de uno en uno, integrándolos con movimientos suaves.
-Vierte la mezcla en el molde y dale un par de golpes secos contra la encimera para eliminar burbujas.
El horneado
-Precalienta el horno a 220°C con calor arriba y abajo (sin ventilador).
-Hornea la tarta a media altura durante 15 minutos a esa temperatura. Este primer golpe de calor ayudará a que la superficie se dore y adquiera ese acabado tostado tan característico.
-Pasados los 15 minutos, baja la temperatura a 160°C y continúa el horneado durante 35-40 minutos más. La tarta estará lista cuando los bordes se vean cuajados, pero el centro todavía ‘baile’ suavemente al mover el molde, como si fuera un flan (es normal; terminará de asentarse durante el reposo).
-Apaga el horno, abre la puerta un dedo y deja la tarta dentro unos 40 minutos. Después, sácala y deja que termine de enfriarse a temperatura ambiente.
-Por último, refrigérala un mínimo de 8 horas (lo ideal es dejarla toda la noche).
-Justo antes de servir, puedes espolvorear una pizca de eritritol en polvo, a modo de azúcar glas, para decorar.
COULIS DE FRESAS DE TEMPORADA
INGREDIENTES
- 250 g de fresas maduras (lavadas y sin hojas).
- 15-20 g de eritritol en polvo (opcional: úsalo solo si pruebas las fresas antes y notas que les falta un punto de dulzor).
- 1 chorrito de zumo de limón (ayuda a potenciar el color rojo brillante y equilibra los sabores).
- 1/2 hoja de gelatina.
ELABORACIÓN PASO A PASO
-Trocea las fresas y ponlas en un cazo junto con el chorrito de limón a fuego medio durante 8-10 minutos. Si decides usar el eritritol en polvo, añádelo ahora. Remueve de vez en cuando; verás cómo las fresas se ablandan y se crea un almíbar natural.
-Mientras la fruta se cocina, sumerge la media hoja de gelatina en un vaso con agua muy fría durante 5 minutos para que se hidrate.
-Retira el cazo del fuego. Escurre bien la hoja de gelatina con las manos e incorpórala inmediatamente a las fresas calientes. Remueve con una cuchara hasta que se disuelva por completo (desaparecerá al instante).
-Tritura la mezcla muy bien con la batidora de mano. Para lograr el acabado más fino, pásalo por un colador fino o chino. Esto eliminará todas las pepitas y las fibras de la fresa.
-Deja que el coulis temple a temperatura ambiente y luego guárdalo en la nevera. Al enfriarse, la gelatina actuará dándole esa textura untuosa y perfecta para napar la tarta.








