¿Miedo a enseñar tus brazos?

Cosmética, ejercicio, tratamientos estéticos... Te damos las claves para luchar contra las temidas 'alas de murciélago'

Por Pilar Hernán

Llega el buen tiempo y, por fin, decimos adiós hasta otoño a las prendas de abrigo. Es el momento de la manga corta y los tirantes, lo cual implica enseñar brazos... ¿No están en plena forma? ¿Sufres lo que se ha dado en llamar 'alas de murciélago'? El problema de la flacidez en los brazos es algo que, lamentablemente, nos acecha si hemos superado los 30 años. Esto se produce por dos cuestiones puntuales: acumulación de grasa subcutánea y también el deterioro de la piel. Y es que esas 'alas de murciélago' o el efecto péndulo del brazo delatan la pérdida de firmeza, que se manifiesta en primer término junto a la axila y evoluciona a toda la zona. Según explican en el centro del doctor Chamosa, este descolgamiento, que está determinado por la predisposición genética, las oscilaciones bruscas de peso, la constitución de la silueta y el envejecimiento, es un problema estructural que acaba afectando a la piel. Es ahí cuando la llamada 'prueba del salero' -por el movimiento- delata la edad.

Por eso, vamos a ayudarte con un plan de acción para que, con la llegada del buen tiempo, puedas presumir de brazos ¡sin miedo! Tal y como nos explican en las Clínicas Mato Ansorena, los ejercicios se convierten en un pilar básico para tonificarlos, pero además hay soluciones médico-estéticas, como el tratamiento de hilos tensores” para tríceps que ellos proponen o la técnica Batwing del doctor Chamosa. A ello hay que sumar la alimentación y los cosméticos específicos para esta zona. ¡Toma nota!


Alimentación sana
El denominador común en cualquier intento de mejorar el aspecto de nuestro cuerpo es una dieta equilibrada y un plan para eliminar esos kilos de más, evitando siempre los cambios bruscos de peso. Además, es bueno nutrir la piel con aminoácidos: están presentes en las proteínas (carnes, pescados, aves, legumbres, lácteos, huevos) y son los "ladrillos" sobre los que se fabrican las fibras de la dermis.

En forma
Según la Dra. Ana Téllez, Directora de las Clínicas Dra. Téllez en Madrid, Marbella y Ciudad Real, “la piel de la zona de los brazos es también muy delicada. Para cuidarla y evitar que se caiga, yo recomiendo ir al gimnasio para fortalecer esa zona, durante 365 días al año. Sin duda, los deportes como natación y voleibol, nos ayudarán a ejercitar la musculatura de esas extremidades, mermando notablemente la flacidez”.

Eso sí, en las Clínicas Mato Ansorena advierten: nada de pesas. Casi la totalidad de los aparatos de los gimnasios están diseñados para el trabajo fisicoculturista de modelación y con ellos sólo conseguirás ganar en volumen. Realiza ejercicios utilizando sólo el peso de tu cuerpo y trata de hacer la mayor cantidad posible de repeticiones en muy poco tiempo:

-Flexiones invertidas: Coloca dos sillas respaldadas en la pared separándolas 60 cm. Siéntate entre las sillas (en el aire), apoyando cada mano en el borde de los asientos con los dedos hacia delante. Con las piernas al frente semiflexionadas y apoyando sólo los talones, baja y sube el torso perpendicular al suelo sin levantar las caderas.

-Flexión de brazos: Inclina el cuerpo a 90º de manera que la espalda quede paralela al suelo. Levanta los codos más arriba que la espalda con los puños bajo los hombros. Extiende los brazos hacia atrás, sin bajar los codos, y llevando los puños bien arriba. En esa posición contrae fuerte los músculos posteriores de los brazos. Luego baja sólo los antebrazos y repite.

-Ejercicio del “esquiador”: Colócate en plano inclinado a 45º entre dos sillas que tengan los respaldos colocados contra la pared. Apoya las palmas de las manos en los asientos manteniendo el cuerpo recto y los brazos extendidos. Flexiona los brazos llevando los codos hacia atrás (no hacia los lados) y desciende todo lo que puedas pero sin levantar las caderas.

Tratamientos médico-estéticos
Existen multitud de tratamientos estéticos pensados para combatir la flacidez en los tríceps. Uno de ellos son aquellos que hacen uso de los 'hilos tensores', ya que, además de corregir la caída, estimulan la producción de colágeno. En las Clínicas Mato Ansorena precisan que se trata de un procedimiento corto que dura entre 30 y 60 minutos y que consigue unos resultados más que visibles sin necesidad de pasar por quirófano. De este modo el paciente se puede incorporar a su vida normal de inmediato. Sus efectos duran entre uno y dos años y, por supuesto, estos hilos son imperceptibles, tanto a la vista, como al tacto. Son unos hilos finos que se implantan a nivel de la dermis para conseguir un efecto lifting sin cirugía. Una vez implantados producen un doble efecto: por un lado, generan una fibrosis tensora en los tejidos circundantes y, por otro, inducen la génesis de colágeno y elastina, proteínas que mantienen unidos los tejidos y que, por tanto, son responsables de la tersura y firmeza de la piel. Están indicados para reafirmar zonas que presentan flacidez leve o moderada, como por ejemplo los tríceps, que con van perdiendo elasticidad con la edad. Una vez colocados, éstos se tensan de forma mecánica y la piel donde se aplica el tratamiento se redensifica. Un procedimiento que puede retrasar la caída del tejido y hacer que la piel se vea más firme y permanezca más tiempo estática.

Otra opción es la que proponen en la clínica del doctor Chamosa. Antes de someterse a una reestructuración del brazo, como la clásica braquioplastia, que es una solución para casos de flacidez avanzada, es partidario de un retoque previo, mucho más discreto, que consiste en estirar la piel aflojada, tras eliminar la porción de tejido excedente y/o grasa localizada, que se atisba de forma incipiente bajo el brazo, en su tercio superior. La pequeña cicatriz se oculta bajo la axila. “La clave del éxito radica en tratar el problema en el momento en que comienzan a revelarse los primeros signos de flacidez. De este modo, el resultado será más natural y la cicatriz, menos visible”, explica el doctor Miguel Chamosa.

También nos encontramos con la tecnología de Venus FreezeTM -disponible en Slow Life House o en Samaya Moments-, que cuenta con el poder resultante de la combinación de radiofrecuencia multipolar con campos magnéticos pulsados para brindar tratamientos que no requieren de reposo alguno. ¿Cómo actúa? La radiofrecuencia multipolar brinda un calor homogéneo, rápido e indoloro a múltiples profundidades del tejido para lograr resultados clínicos superiores. La tecnología de campos magnéticos pulsados ha sido utilizada durante décadas en la medicina tradicional y ha sido comprobada científicamente en cuanto a sus propiedades regenerativas. Tras el tratamiento, el área tratada consigue crear nuevos capilares sanguíneos y se regeneran tanto la elastina como el colágeno. Al mejorar el metabolismo celular conseguimos mejorar la microcirculación estimulando el sistema linfático y circulatorio. ¿El resultado? Una piel más firme, de apariencia más fresca y con una reducción considerable del aspecto flácido y las arrugas, con cambios visibles desde la primera sesión.

En las Clínicas Dra. Téllez cuentan con su tratamiento T-Perfect Arms: comienza siempre inyectando un producto que espese la dermis de la zona, como por ejemplo Hidroxiapatita Cálcica. Se espera un mes o dos para que empiece a hacer efecto. Pasado ese tiempo, se colocan unos hilos tensores 4D configurando un abanico. Como la dermis la han espesado previamente la tensión de los hilos se multiplica. Posteriormente se trata de mantenercon Carboxiterapia, una técnica reafirmante por sí sola. Con estos 3 sencillos pasos, el objetivo es decir “adiós” a esas incómodas y antiestéticas “alas de murciélago” y presumir de unos brazos tensos y envidiables.

Según el Dr. Jesús Sierra Antiñolo, médico estético de la Clínica Deam, “el tema de la flacidez en los brazos es bastante más complicado de lo que puede parecer y requiere de un tratamiento largo si queremos que los resultados sean óptimos, visibles y duraderos. En la mayoría de los casos, la flacidez muscular está localizada en la zona del tríceps, sin embargo, cuando la gente acude al gimnasio suele cometer un error bastante común, y es que, sólo trabaja la zona del bíceps, olvidándose de los tríceps. Como médico estético, recomiendo a los pacientes que tienen este problema la utilización de hilos, silicio orgánico e hidroxiapatita cálcica en varias sesiones. Son opciones muy recomendables, que dan muy buenos resultados si no se acude a la consulta “in extremis”, es decir, cuando la piel está muy arrugada y hay un exceso importante de la misma. En estos casos, la única solución suele ser el lifting braquial”.

Tus aliados cosméticos
Tal y como nos explica el doctor Gabriel Serrano, fundador de Sesderma y Director Médico de la Clínica dermatológica Dr. Serrano en Valencia, en cuanto a los cuidados tópicos es importante la adecuada hidratación cutánea, así como la protección solar. Para el tratamiento de la flacidez se recomiendan cremas o leches corporales que contengan DMAE, un nutriente natural que favorece la síntesis y liberación de acetilcolina. El DMAE actúa en tres niveles: en la epidermis en la que produce un efecto lifting inmediato; en la dermis estimula la síntesis de colágeno y elastina; y a nivel muscular estimula la contracción. Esta triple acción del DMAE reafirma e hidrata la piel de manera inmediata, lo que se conoce como Efecto Cenicienta; pero la ventaja es que también aporta una acción reafirmante más duradera, mantenida en el tiempo.

Otro ingrediente indicado para el tratamiento de la flacidez es el retinol. Esta sustancia aumenta la producción natural del colágeno y disminuye su degradación. También mejora la textura de la piel pues regenera la capa más externa de la piel y revierte los daños producidos por la radiación ultravioleta.

1. Upper Arm Fix, de NIP+FAB. Gel modelador para la zona superior del brazo, que contiene flores de loto azul que actúan mejorando la circulación y tono de la zona, amarashape que aumenta la desintegración de grasas, junto a exfoliactive para eliminar líneas y arrugas. 12,95 €. 2. Crème Bras Nus, de Orlane. Alisa la superficie de la piel y define los contornos. Los brazos se afinan y su contorno se redibuja, ayudando a recuperar su perfil firme y tonificado. Precio: 90 €.
3. Skin Tight, de Mio. Sérum reafirmante corporal, que suaviza, rellena y tensa devolviendo la forma a la piel flácida. Está indicado para la zona del vientre, rodillas, parte trasera de los brazos y muslos. Precio: 55 €.
4. Firming Body Cream, de Shiseido. Crema corporal nutritiva de textura rica, especialmente diseñada para estimular la hidratación, resistencia, firmeza y revitalización de la piel. En la zona de los brazos, conviene extender la crema con un movimiento ascendente de la muñeca hacia el hombro y luego volver a bajar.
Precio: 59 €.
5. V7.1 Body Cream, de Sepai. Crema corporal anti-aging reconstituyente, protectora, nutritiva y reparadora.
6. Loción Corporal Reafirmante de Nivea Q10. Con Coenzima Q10 de la propia piel y Creatina es una leche corporal reafirmante y de rápida absorción para piel normal especialmente formulada para devolverle su firmeza y elasticidad. Precio: 5,99 euros.
7. Radical Firmess, de Jeanne Piubert, es un tratamiento efecto ‘corsé’, eficaz y completo que ejerce una acción reafirmante para conseguir unos brazos firmes, modelados y tonificados. Su formulación combina activos de vanguardia, que actúan en sinergia estimulando las propiedades contráctiles de los tres niveles de la piel: epidermis, dermis e hipodermis. Precio: 69 €
8. Sisleÿa Concentré Fermeté Corps, de Sisley, específico para mejorar la tonicidad, elasticidad y firmeza de zonas problemáticas como pueden ser la parte interna de los brazos y los muslos, el abdomen y los glúteos.