Hay tendencias que, por mucho tiempo que pase, siempre encuentran la manera de volver. Es el caso de la manicura de inspiración sesentera, que esta temporada recupera una de las formas de uña más clásicas: corta y con los bordes perfectamente cuadrados. Una silueta sencilla, cómoda y muy fácil de llevar que se convierte en el lienzo perfecto para jugar con cualquier color.
La clave está en mantener la longitud corta y respetar esa forma cuadrada que define el look. A partir de ahí, todo vale, desde los tonos más suaves hasta combinaciones de colores o pequeños detalles que transforman por completo la manicura. Hemos seleccionado 12 ideas que demuestran que llevar las uñas cortas no significa renunciar a una manicura especial y que esta forma, además de práctica,puede resultar de lo más favorecedora.
La manicura francesa se reinventa esta temporada con una versión mucho más alegre. En lugar de apostar por una única tonalidad en las puntas, cada uña luce un color diferente, combinando rosa, amarillo, azul y otros tonos que aportan un toque divertido al resultado. Sobre una uña corta y cuadrada funciona especialmente bien porque mantiene el diseño limpio y equilibrado.
El amarillo mantequilla es uno de esos colores que alegran cualquier manicura sin apenas esfuerzo. Esta vez lo encontramos en una versión lechosa que suaviza mucho el tono y lo hace más delicado. Sigue teniendo ese punto de vitalidad y energía, pero resulta mucho más fácil de llevar cuando llega la temporada otoñal. Además, en uñas cortas funciona de maravilla.
Un tono que ya se ha colado entre los colores imprescindibles de la temporada y que no podía faltar en esta selección de manicuras. Es uno de esos tonos que funcionan especialmente bien cuando llegan los meses de otoño y que, sobre una uña corta y cuadrada, adquieren un aire todavía más elegante y versátil. No necesita mucho más para convertirse en un comodín infalible para el día a día.
Las estrellas también tienen cabida entre las manicuras más estilosas del otoño. Sobre la uña natural o una base muy discreta, pequeñas estrellas de diferentes colores consiguen transformar por completo el resultado. Es una opción muy alegre y desenfadada que aporta un toque especial sin recargar demasiado las uñas cortas y cuadradas.
Hay colores que nunca pasan de moda y el rosa empolvado es claramente uno de ellos. Femenino, delicado y muy fácil de combinar, resulta especialmente favorecedor cuando se lleva en uñas cortas y con los bordes cuadrados. Una manicura sencilla y elegante que funciona perfectamente para acompañarte sin importar el plan.
Dos colores y unas buen patrón de rayas pueden ser suficientes para cambiar por completo una manicura. Esta propuesta juega con tonos diferentes en cada mano, como verdes oscuros, azules o marrones, que encajan a la perfección con la temporada. Es una idea sencilla, pero con ese pequeño toque diferente y original que hace que las uñas sean mucho más especiales.
Que el verano haya terminado no significa que tengamos que despedirnos por completo de las flores. Una pequeña flor en cada uña, sobre una base rosa, queda especialmente bonita cuando la longitud es corta y la forma cuadrada. Es una manicura muy delicada y femenina. Una opción perfecta para quienes quieren sumarse a esta forma sin llevar un diseño que sea demasiado llamativo.
Pocas manicuras existen que tengan tanta fuerza y estilo como unas buenas uñas rojas. El rojo clásico funciona especialmente bien en uñas cortas y con acabado cuadrado porque consigue que la forma quede todavía más definida. Una apuesta segura, elegante y de esas que nunca necesitan de nada más para destacar.
Para aquellas que buscan algo más especial, esta manicura juega con una base plateada y pequeños detalles en relieve en un tono que contraste, como el ámbar. El efecto convierte las uñas en joyas y consigue aportar personalidad sin necesidad de recurrir a diseños demasiado complicados. Además, esta forma ayuda a equilibrar el conjunto y evitar que se vea excesivo.
El efecto aura también encuentra su versión más colorida en las uñas cortas y cuadradas. En tonos como el rosa, crea un degradado suave que aporta dimensión y hace que la manicura tenga un acabado muy especial. Es una forma moderna de llevar esta tendencia y una opción muy favorecedora para quienes quieren salir de la manicura lisa durante este otoño.
El azul cielo demuestra que no siempre hacen falta diseños complicados para conseguir una manicura bonita. Su tono suave y delicado aporta luminosidad a las manos y funciona especialmente bien sobre uñas cortas y cuadradas. Esuna de esas opciones que hablan por sí solas y que consiguen un resultado cuidado y bonito.
¿Por qué elegir un solo diseño cuando podemos llevar varios? Esta manicura mezcla algunas de las tendencias de la temporada, rayas, efecto aura y diseños bicolor que se van alternando de una uña a otra. Eso sí, todas mantienen la misma longitud corta y la forma cuadrada. El resultado es divertido, actual y perfecto para quienes no quieren una manicura demasiado previsible.