Enemigos silenciosos

5 gestos diarios que favorecen la aparición de arrugas sin que te des cuenta, según las farmacéuticas


Desde la postura en la que duermes al uso de determinados cosméticos en el contorno de ojos


Modelo con pelo castaño y camisa blanca© Faithfull
Mariana ChacónEditora de Belleza
19 de abril de 2026 a las 13:00 CEST

Las rutinas de cuidado de la piel se vuelven cada día más sofisticadas y muchas se han convencido de que repetirlas tanto por la mañana como por la noche funciona. Porque así es. Incluso experimentan con trucos extra como la técnica en dos pasos que disimula el cansancio en pocos minutos. Aunque a pesar de que se sigan estos rituales cosméticos de manera sistemática existen gestos que deslucen el resultado. Hablamos de hábitos diarios y muy comunes que hacemos sin darnos cuenta, pero que pasan factura. Los expertos nos avisan de quiénes son estos enemigos silenciosos para tratar de esquivarlos, lo que no va a ser tan fácil como parece. 

Zöe Pastelle con parches en los ojos© zoepastelle

Amanda Isabel Gonçalves, experta en dermofarmacia de Planet Skin, explica que la exposición solar excesiva o cosméticos ineficaces son a los que solemos culpar cuando pensamos en envejecimiento prematuro, "sin embargo, hay hábitos aparentemente inocentes que favorecen la aparición de arrugas, pérdida de elasticidad, textura irregular o falta de luminosidad mucho antes de lo esperado". 

El problema radica en el gesto constante, repetido a diario, "ahí es donde entran en juego los gestos mecánicos, la forma en la que limpiamos el rostro o el cuidado desigual que damos a distintas zonas".

1. Dormir boca arriba: la postura importa

Te decíamos que no va a ser tan fácil porque quien tiene una posición favorita para dormir solo es capaz de conciliar el sueño cuando se coloca exactamente así. La farmacéutica desaconseja dormir boca abajo o de lado porque "apoyar el rostro cada noche sobre la almohada genera una presión constante y repetida sobre zonas muy concretas, sobre todo mejillas, contorno de ojos y barbilla. Al principio solo deja esas marcas pasajeras con las que a veces te levantas. El problema llega cuando esa fricción se repite durante años".  

Mujer en una cama con edredón© olivvintage

Para saber si tu postura acelera el envejecimiento prematuro, Gonçalves nos da ciertas claves: "Si notas pliegues marcados por la mañana o una tendencia a que ciertas líneas se queden más tiempo, quizá no sea solo cansancio, también puede influir cómo estás durmiendo. Dormir boca arriba y elegir tejidos suaves -como la seda o el satén-, ayuda a minimizar esa fricción nocturna".

Marta Ortega, farmacéutica y fundadora de la marca de nutricosmética MLAB, lo corrobora y añade que "cuando dormimos siempre apoyando el mismo lado del rostro, la estructura ósea puede alterarse y perder soporte interno". ¿Su consejo? "Cambiar de lado es fundamental para evitar un envejecimiento prematuro".

Modelo en el backstage de Vetements© Spotlight Launchmetrics

2. Rutina de 'skincare' agresiva

Aparte de utilizar cosméticos inadecuados para cada piel, los gestos con los que se aplican (y eliminan) también cuentan... Sobre todo en el contorno de ojos: "Muchas veces utilizamos productos demasiado potentes, arrastramos el algodón al desmaquillarnos o frotamos con prisas. Esa combinación debilita una zona que ya de por sí tiene menos grosor y menos capacidad de defensa", apunta la farmacéutica. Añade que "una limpieza agresiva o una fórmula demasiado astringente puede alterar la barrera cutánea y hacer que la piel se vea más seca, más reactiva y marcada". 

3. Respirar por la boca

Hay quienes han normalizado el hábito de respirar por la boca y les cuesta inhalar por la nariz haciendo uso del diafragma (respiración abdominal) en lugar del pecho. Marta Ortega nos recuerda las bondades de hacerlo correctamente: "La respiración nasal no solo mejora la oxigenación, sino que también influye en el correcto desarrollo de la estructura ósea facial". El óvalo también se altera con el bruxismo, "además de generar dolor y tensión, puede producir flacidez en la zona inferior de la cara y favorecer la aparición de papada".  

Sanne Vloet con conjunto de fitness blanco© sannevloet

4. Exposición a luz artificial

"La luz artificial impacta directamente en la piel y en nuestros ritmos biológicos, acelerando el deterioro cutáneo", revela la fundadora de MLAB. Un problema que se agrava en el mundo digital que nos rodea. 

La experta en dermofarmacia de Planet Skin incide en que no hay que normalizar la tirantez ocular frente a las pantallas, "y revisar desde la graduación de las gafas hasta el brillo del dispositivo. También tiene sentido reforzar esta zona con contornos de ojos de acción hidratante y antioxidante, porque la piel del área ocular es especialmente fina y vulnerable". Como refuerzo extra, contornos como el TIRTIR Collagen Lifting Eye Cream (23,90 euros), disponible en Planet Skin, está formulado con un cóctel poderoso de 10.000 ppm de colágeno vegetal, péptidos o niacinamida que unidos a su aplicador metálico desinflama, ilumina, hidrata y suaviza las líneas de expresión. 

Isabelle Mathers con top blanco de csb© csb

5. Olvidarse del cuello y el escote

Es una zona que envejece al mismo ritmo que el contorno de ojos pues comparten con él una piel de grosor más fino y exposición solar continuada: "Cuando una rutina antiedad no se extiende hacia abajo, el contraste acaba notándose. El rostro puede verse cuidado, pero el cuello delata sequedad, arrugas horizontales o manchas", expone Gonçalves

La solución es sencilla y pasa por alagar cada paso del cuidado diario unos centímetros por debajo de la barbilla: "Llevar el limpiador, el sérum, la crema hidratante y, sobre todo, el protector solar también al cuello y al escote. Es uno de esos gestos mínimos que sí cambian el resultado global". 

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.