Llega el buen tiempo, suben las temperaturas, bajan los centímetros de tela y hay un tema que (como cada año) vuelve sin pedir permiso: la celulitis. No es nuevo, pero sí recurrente. Y en medio de ese ruido de soluciones rápidas, promesas exprés y fórmulas milagro, hay algo que hacemos casi sin darnos cuenta: mirar a las famosas en busca de inspiración, de ideas, de ese qué estarán haciendo ellas. Si analizamos lo que se sabe de la rutina de Paula Echevarría, hay un patrón que se repite. Y nuestra experta confirma que ese gesto (sostenido en el tiempo) es precisamente lo que puede marcar la diferencia.
Paula Echevarría y el hábito que sí mejora la celulitis
Paula Echevarría ha mostrado a lo largo de los años cómo cuida su cuerpo: drenaje durante el embarazo para aliviar la retención de líquidos, sesiones de LPG para activar la circulación, tratamientos reafirmantes tras el postparto, maderoterapia como gesto recurrente o tecnologías como Morpheus8 para mejorar la calidad de la piel. Y ahí está la clave. Porque, como explica Marta García, esteticista y experta en medicina estética, fundadora y responsable de los centros Marta García, ubicados en Oviedo, "la celulitis no es algo puntual". No responde a un momento concreto ni a una solución aislada. Es un estado del tejido que tiene que ver con la circulación, el drenaje, la grasa y el tejido conectivo. "Muchas veces vemos mejoras rápidas, pero si no hay continuidad, el tejido vuelve a su punto de partida. No porque el tratamiento no funcione, sino porque no se ha modificado su comportamiento", señala.
Lo interesante no es el tratamiento en sí, sino cómo se construye. Marta García insiste en que no existe una técnica única que funcione para todo el mundo. Cuando se busca mejorar la firmeza y la textura de la piel, hay que trabajar en varias capas: drenaje, tejido, grasa, piel y también músculo. Por eso, las técnicas manuales (como los masajes o la maderoterapia) son importantes, pero alcanzan su máximo potencial cuando se combinan con tecnología: radiofrecuencia, ultrasonidos, ondas de choque o trabajo mecánico del tejido como protocolos como Signature Silhouette Reset de LPG.
Es exactamente ese enfoque combinado el que encaja con la rutina que se ha ido viendo en Paula Echevarría. El secreto de la actriz ha sido no seguir tratamientos de moda, sino construir de forma progresiva la combinación más adecuada para su cuerpo.
La diferencia entre un cambio real y un efecto pasajero
Hay una idea que la experta repite y que explica por qué muchas mujeres sienten que empiezan de cero cada año. La celulitis no se debería tratar como un objetivo puntual antes del verano, sino como un proceso continuo. Desde su método, Marta García explica que el abordaje debe ser estratégico: primero preparar el tejido con drenaje y trabajo antiinflamatorio, después tratar la parte estructural (grasa, volumen, tipos de celulitis) y, por último, consolidar con firmeza y trabajo muscular. "No buscamos un antes y después rápido, buscamos que el tejido cambie de comportamiento y se mantenga en el tiempo", afirma.
En paralelo, hay un punto cada vez más relevante que conviene no ignorar. No todo lo que parece celulitis lo es. El lipedema (una patología crónica, progresiva y todavía infradiagnosticada) afecta a un porcentaje significativo de mujeres y suele confundirse con grasa localizada o celulitis, cuando en realidad implica inflamación, alteración del tejido adiposo y, en muchos casos, dolor o sensibilidad. Así lo explican especialistas del centro médico ViaCare como Curro Millán, experto internacional en lipedema, e Iris de Luna, endocrinóloga. Ambos insisten en la necesidad de cambiar el enfoque. El tratamiento no pasa por soluciones aisladas, sino por un abordaje multidisciplinar y sostenido en el tiempo: nutrición, ejercicio, tratamientos corporales dirigidos y autocuidado. No se trata de contar calorías, sino de entender el cuerpo como un sistema. Y, de nuevo, aparece la misma palabra: continuidad.
Esa misma idea se repite en cabina. Xènia García, experta en estética y directora técnica de CINC Estética en Barcelona, es muy clara al explicar que no hay milagros, hay método. Y, sobre todo, combinaciones bien pensadas. "Las ondas de choque combinadas con electroestimulación dan resultados desde la primera sesión", explica, defendiendo una estética cada vez más apoyada en la tecnología inteligente. En su experiencia, el remodelante corporal es el tratamiento más demandado en esta época porque aborda todo a la vez (celulitis, retención, grasa localizada, flacidez), pero insiste en que los resultados reales no dependen de una sesión puntual, sino de un proceso. "En tres o cuatro sesiones ya se notan cambios, pero necesitamos entre diez y doce para consolidarlos". De nuevo, la misma conclusión: no es solo lo que haces, sino cuánto lo sostienes en el tiempo.
Porque cuando el cuerpo se trabaja con regularidad, "se nota una mejora en la textura de la piel, menos aspecto de piel de naranja, más firmeza y una silueta más ordenada", explica Marta García. Las pacientes se sienten más ligeras, menos inflamadas, con más tono y más vitales. Y, sobre todo, hay una diferencia clave: el resultado se mantiene.
Para que eso ocurra, la experta Marta García insiste en el equilibrio entre cabina y casa. En cabina se trabaja el tejido en profundidad. En casa se sostiene. Sin hábitos (hidratación, alimentación, movimiento) el cuerpo no acompaña. Pero sin tratamiento profesional, tampoco se transforma. "Lo ideal es ser constante haciendo lo adecuado y durante el tiempo suficiente para que el cuerpo aprenda a funcionar mejor", resume Marta García.









