Lo que ocurre en tu cerebro cuando acaricias un gato, según una experta en gatoterapia


La experta en terapia asistida con animales Nerea Gilabert explica cómo interactuar con un gato puede reducir el estrés, generar sensación de calma y activar hormonas relacionadas con el bienestar emocional


Lejos de ser distantes, los gatos establecen vínculos profundos cuando se sienten seguros y comprendidos© Adobe Stock
26 de mayo de 2026 a las 8:03 CEST

Cada vez más personas aseguran que su gato "sabe" cuándo están tristes, ansiosas o pasando un mal momento. Y aunque pueda parecer una simple sensación, detrás de ese vínculo hay algo más profundo: lo que los expertos llaman gatoterapia, una terapia asistida con gatos que empieza a ganar visibilidad en España por sus efectos positivos sobre el estrés, la soledad o incluso el duelo emocional.

La gatoterapia utiliza la presencia y el comportamiento de los gatos como apoyo emocional en procesos de ansiedad, duelo o soledad© Adobe Stock
La gatoterapia utiliza la presencia y el comportamiento de los gatos como apoyo emocional en procesos de ansiedad, duelo o soledad

Lejos de la imagen del gato distante e independiente, especialistas como Nerea Gilabert, pedagoga terapéutica de 'Biak Bat', una asociación sin ánimo de lucro de Alsasua (Navarra) dedicada a las intervenciones asistidas con animales, nos explica que estos animales pueden convertirse en un importante apoyo emocional gracias a su capacidad para detectar cambios sutiles en nuestro comportamiento y generar sensación de calma y seguridad. "Cuando un gato entra en sesión, algo cambia", explica.

No es casualidad que cada vez más estudios y experiencias terapéuticas apunten en la misma dirección. Según el II Barómetro Felino de Sanicat, el 95% de las personas cree que convivir con un gato puede ayudar a superar momentos difíciles, mientras que más de la mitad asegura que reduce el estrés y mejora el bienestar emocional.

Para empezar, ¿qué es exactamente la gatoterapia y qué efectos psicológicos se han observado en las personas que conviven con gatos?

La terapia asistida con gatos es un tipo de intervención asistida con animales (IAA), concretamente, un espacio terapéutico controlado donde un gato específicamente seleccionado participa en una intervención terapéutica junto a una profesional de este ámbito.

En Biak Bat contamos con más de 15 años de experiencia en las IAA y en la inclusión de diversos animales en terapia o educación. Entre los beneficios de este tipo de intervenciones está el puente que crean entre profesionales y personas que acuden a terapia, y que muchas personas son capaces de expresar más cuando hay un animal presente, generando un entorno de terapia seguro.

En el caso de los gatos, comprobamos cómo cuando un gato entra en sesión, algo cambia. El gato no es invasivo, no fuerzan el contacto, pero está presente. Es un vínculo que no tiene una gran complejidad, pero que puede ayudar a reducir la sensación de soledad, a sentirnos aceptados y especiales si el gato elige acercarse y tumbarse sobre nosotras. Todo ello contribuye a una mejor autoestima, aumento de sensaciones de bienestar y calma, etc.

Además de los beneficios psicológicos, al ser seres sociales, nos aportan beneficios a nivel de comportamiento social, principalmente en la regulación del mismo, ya que nos obligan a leer señales sutiles. Aprendemos a respetar límites, tiempos y lenguaje corporal. Eso entrena habilidades sociales clave como la observación, empatía y autorregulación.

Nos enseñan a relacionarnos desde el consentimiento y el respeto. En las sesiones de terapia o educación, partimos desde el bienestar y respeto hacia el gato, siendo una de las normas. “Si el gato se va, se respeta. Si vuelve, se acoge”. Esto es aprendizaje social puro, muy potente, especialmente en infancia y adolescencia.

Cada raza de gato tiene un caracter muy distinto © Getty Images
Según los expertos, acariciar a un gato puede favorecer la liberación de oxitocina y reducir el cortisol, la hormona relacionada con el estrés

¿Por qué los gatos pueden ayudar especialmente a personas que están atravesando un duelo o una etapa de tristeza profunda?

Los gatos ofrecen lo que una persona necesita emocionalmente en esos momentos: seguridad, calma, presencia, cero exigencia y apoyo sin juicios. Aunque no hay investigación de su conducta intencionada de consolarnos, muchas veces su comportamiento trata de ayudarnos a regularnos y se puede interpretar o vivir como consuelo. El gato percibe cambios en la persona (ya sea de comportamiento o fisiológicos) y ajusta su comportamiento a él. El gato se acerca, se tumba encima, ronronea y se queda cerca en silencio.

El gato percibe cambios en la persona (ya sean de comportamiento o fisiológicos) y ajusta su comportamiento a él.El gato se acerca, se tumba encima, ronronea y se queda cerca en silencio.

Desde el punto de vista emocional, ¿qué ocurre en el cerebro cuando acariciamos a un gato o interactuamos con él?

Uno de los principales cambios cuando acariciamos un animal en general y un gato en particular es la liberación de oxitocina, más conocida como la hormona del amor o del vínculo. Lo que nos ayuda a vincularnos con ese animal concreto y a reducir la ansiedad, sintiendo sensaciones de calma y seguridad.

Además, estimula la segregación de dopamina y serotonina, generando sensaciones placenteras y de bienestar. Por eso, cuando interactuamos con gatos, podríamos decir que estamos más felices y tranquilas, hay más bienestar emocional.

Todo ello acompañado de una reducción del cortisol (hormona del estrés) y a nivel fisiológico, una reducción del pulso y de la tensión arterial. Esta combinación tiene un efecto calmante sobre nuestro sistema nervioso, ayudando a regularlo.

En resumen, cuando interactuamos con un gato, hay más hormonas del bienestar y menos hormonas del estrés, siendo resultado de esta combinación la regulación emocional, sensación de seguridad y bienestar profundo. Podríamos decir que, al igual que con la tristeza, el gato percibe de algún modo ese estrés y actúa para regularlo, acercándose para que lo acariciemos y así reducir ese cortisol.

Muchas personas aseguran que su gato “sabe” cuando están tristes o nerviosas. ¿Existe alguna base científica que explique esa sensibilidad de los gatos hacia nuestras emociones?

La investigación en este ámbito aún es escasa, pero las personas que conocemos y convivimos con gatos y nos acompañan en diferentes procesos sabemos que son especialmente buenos leyendo señales sutiles a nivel emocional. Es decir, son buenos detectando cambios en nuestro comportamiento, como la postura, la voz, además de los cambios químicos corporales, como hemos comentado, como el cortisol cuando estamos estresadas. Son cambios en el entorno y en la persona con la que conviven, y eso hace muchas veces que de forma natural se acerquen para que interactuemos, acariciemos, etc., y nuestro estado emocional mejore.

Puede parecer mágico, pero en sesiones lo vemos muchísimo, cómo el gato se acerca y se tumba sobre una adolescente en una situación emocional compleja. De hecho, si como profesionales sabemos leer al gato, su comportamiento en relación a la persona nos da mucha información sobre cómo está esa persona, sin que ella nos lo exprese.

El ronroneo de los gatos puede tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso gracias a su ritmo suave y constante© Getty Images
El ronroneo de los gatos puede tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso gracias a su ritmo suave y constante

¿De qué manera puede ayudar un gato a reducir síntomas de ansiedad, estrés o soledad en el día a día?

Como ya hemos comentado, interactuar con el gato segrega hormonas que aumentan la relajación y calma, y reducen las hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol. Su mera presencia no invasiva y sin juicios puede ayudar a esa persona a percibir apoyo y reducir su sentimiento de soledad. No hay palabras, pero sí un acompañamiento.

Nos enseñan a relacionarnos desde el consentimiento y el respeto. (...) Si el gato se va, se respeta. Si vuelve, se acoge

¿Qué papel juega el ronroneo de los gatos en el bienestar emocional de las personas? Algunos expertos dicen que tiene un efecto calmante.

El ronroneo es un estímulo sensorial que tiene un ritmo constante y suave; podemos sentir su vibración e incluso escucharlo. Todo ello puede influir en nuestro sistema nervioso y tener un efecto calmante. Puede asemejarse al sonido de la lluvia al caer, que tiene un efecto relajante. Ese sonido que el gato emite por lo general cuando está en calma favorece la calma en las personas que convivimos o trabajamos con él.

¿En qué casos la gatoterapia puede ser especialmente beneficiosa: personas mayores, pacientes con ansiedad, niños o personas que viven solas?

Según nuestra experiencia de más de 15 años en Biak Bat, la interacción con gatos puede tener beneficios en diversos ámbitos como los comentados, pero podemos ir más allá, como a nivel de:

- Salud mental: ansiedad, superación del duelo, trastornos adaptativos, fobia social y trauma.

- Trastornos del neurodesarrollo: Casos de TEA (trastorno del espectro autista), TDA/TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), dificultades de regulación y trastornos específicos del aprendizaje.

- Especialmente destacables los beneficios en el ámbito socioemocional: dificultades emocionales, procesos de duelo, separaciones y alta sensibilidad.

- Y por supuesto, en la población general que comparte su día a día con gatos: apoyo en procesos terapéuticos y educativos, o para todos aquellos que busquen reducir el estrés en su vida diaria.

Los especialistas destacan que los gatos ayudan a muchas personas a sentirse acompañadas sin necesidad de palabras ni contacto invasivo© Getty Images
Los especialistas destacan que los gatos ayudan a muchas personas a sentirse acompañadas sin necesidad de palabras ni contacto invasivo

¿Hay estudios científicos o experiencias clínicas que respalden los beneficios terapéuticos de convivir con un gato?

Los beneficios que hemos comentado están respaldados y en sesiones los observamos a diario, pero todavía no son concluyentes en todos los contextos. Es necesario continuar investigando al respecto en este sentido.

Cuando interactuamos con un gato, hay más hormonas del bienestar y menos hormonas del estrés, siendo resultado de esta combinación la regulación emocional

Para alguien que está pasando un duelo o una etapa complicada, ¿qué tipo de relación con el animal puede resultar más terapéutica o sanadora?

La relación está basada en un vínculo seguro, ya sea en una convivencia diaria en el hogar como en un contexto terapéutico. Es decir, los beneficios se derivan de la interacción y del vínculo con el animal. En este caso, el gato aporta compañía, vínculo sin excesiva exigencia, calma, límites claros… pero siempre desde el bienestar y respetando la naturaleza y comportamiento del gato.

¿Qué errores conviene evitar cuando se adopta un gato buscando apoyo emocional o compañía?

Al igual que en la adopción de otros animales, es necesario contar con profesionales que puedan asesorarnos antes de la adopción y que puedan hacer un seguimiento de la adaptación. Así, la convivencia será lo más exitosa posible, y ambas partes, tanto gatos como personas, podrán beneficiarse de la convivencia.