Cuando las vemos en eventos y alfombras rojas, es inevitable pensar que la buena cara de las celebrities es resultado del maquillaje profesional. Sin embargo, la realidad suele ir un paso más allá: están guapísimas porque tienen acceso a los mejores cosméticos y, sobre todo, los tratamientos más innovadores y efectivos para cuidar su piel con resultados naturales. Entre estos, hay uno que ha conquistado a referentes de belleza de dos estilos muy diferentes: la reina del lujo silencioso, Victoria Beckham, y la mujer que popularizó el contouring y las curvas imposibles, Kim Kardashian. Ambas utilizan la misma tecnología para cuidar su rostro.
La tecnología 'beauty' que ha unido a Victoria Beckham y Kim Kardashian
Hoy en día, las estrellas hablan (casi) abiertamente de los métodos que siguen, en cabina y en casa, para cuidarse. Así es como descubrimos qué protocolos siguen para tener la piel tan luminosa y tersa como lucen frente a los focos. En el caso de Victoria Beckham y Kim Kardashian, uno de sus favoritos es la radiofrecuencia combinada con microagujas, un método no invasivo que "estimula la producción natural de colágeno y elastina, mejora la textura de la piel y trata signos visibles del envejecimiento sin necesidad de cirugía", detallan desde Inmode Iberia, empresa líder en innovación médico estética y creadores de Morpheus8, la preferida de las estrellas.
“Morpheus 8 combina radiofrecuencia y microagujas, lo que lo hace mucho más potente y versátil, no solo mejora textura o flacidez, sino que lo trata todo, además sus agujas disponen de una profundidad que permite remodelar las capas más profundas de la piel de forma segura”, explica la doctora Flavia Bonina sobre esta tecnología que se puede aplicar tanto en el rostro como en el cuerpo. De hecho, Kim Kardashian lo utiliza para mantener su abdomen terso.
"Esto cambia el juego", dijo la empresaria junto a una foto de su vientre recién tratado con Morpheus8. En la imagen se apreciaba el enrojecimiento que habitualmente aparece después, y ella añadía: "Es doloroso, ¡pero merece la pena!". Eso sí, a pesar de la rojez, al tratarse de un método no invasivo, la recuperación es rápida: "No aplicamos ni depositamos ningún producto en la piel que pueda llegar a generar problemas en un futuro, lo que lo convierte en un tratamiento completamente natural y totalmente seguro. Tiene unos resultados espectaculares sin cambiar caras ni aportar volumen”, apunta la doctora Flavia Bonina sobre esta radiofrecuencia con microagujas.
Cómo funciona la radiofrecuencia con microagujas
Para entender por qué esta tecnología es tan efectiva (y por qué ha enamorado a tantas celebrities, entre ellas, además de Kim y Victoria, Lindsay Lohan), hay que entender su fucionamiento. Según explican desde los centros de belleza Marta García, "la radiofrecuencia fraccionada con microagujas actúa mediante la transferencia precisa y controlada de energía térmica directamente en la dermis. Esta energía provoca una alteración selectiva de las proteínas estructurales del tejido (principalmente colágeno y elastina), desencadenando un potente proceso de reparación". Es una combinación de dos sistemas que actúa en las capas profundas de la piel, con resultados inmediatos pero también a largo plazo, a medida que se van regenerando las células.
"Al “romper” de forma controlada las fibras envejecidas y desorganizadas, la piel recibe la señal de que debe regenerarse. Se activan intensamente los fibroblastos y se estimula la síntesis de nuevas fibras de colágeno y elastina, más densas, mejor organizadas y funcionales. El tejido antiguo es progresivamente reemplazado por tejido nuevo, lo que se traduce en un rejuvenecimiento cutáneo real, profundo y sostenido en el tiempo", detallan. Además de mejorar el aspecto de la piel y rejuvenecerla, se puede emplear para atenuar marcas de acné, cicatrices y estrías, otra aplicación del Reskin Therapy MG, el protocolo que han desarrollado en sus centros con esta tecnología combinada. Cada sesión tiene una duración de solo 45 minutos y se recomiendan cuatro sesiones al año, espaciadas un míniom de un mes entre cada una. El precio, 1.900 euros/cuatro sesiones. Aunque, como diría Kim Kardashian, "lo merece".









