Jordania ha celebrado este 25 de mayo una fecha muy señalada en el calendario: el 80 aniversario de su independencia. En Amán, la familia real hachemita ha presidido los actos oficiales en una jornada de fuerte significado institucional en la que, junto al rey Abdalá II y el príncipe heredero Hussein, han destacado especialmente la reina Rania y las princesas Rajwa y Salma y gracias a sus impecables estilismos. Más allá del protocolo, han vuelto a dejar claro que la moda ocupa un lugar propio dentro del lenguaje de la monarquía jordana, y demostraron su maestría a la hora de unir tradición e innovación en sus conjuntos.
Modernidad y tradición: las claves del estilo de Rania de Jordania
La reina de los jordanos ha conseguido posicionarse desde hace años como una de las royals mejor vestidas del panorama internacional gracias precisamente a ese equilibrio perfecto entre raíces y modernidad, en el que conecta la elegancia actual con su herencia cultural. Le encanta la moda, le gusta mucho divertirse con ella y no duda en sumarse a las últimas tendencias, que defiende con estilazo por arriesgadas que sean. Sin embargo, en actos de relevancia institucional como este, busca siempre mostrar una imagen fiel a la moda clásica de su país.
Rajwa de Jordania confirma su lugar como heredera de estilo royal
La mujer del príncipe Hussein ha optado por un estratégico vestido azul cielo de silueta fluida y caída limpia, una elección delicada y minimalista que ha transformado mediante los complementos. Esta pieza cuenta con cuello redondeado, manga larga y falda acampanada hasta el suelo, e incorpora una capa asimétrica que aporta una dosis extra de elegancia y originalidad. Para enmarcar a la perfección la cintura, un estratégico drapeado de lo más favorecedor.
Ha llamado especialmente la atención los complementos, en especial, los brazaletes dorados que transforman por completo el conjunto. Son unas piezas inspiradas en la caligrafía árabe ornamental. Además, ha llevado un broche en forma de flor sobre el pecho.
Entre los detalles más comentados del look de Rajwa, vemos un accesorio con auténtico sello royal: el clutch Knot de Bottega Veneta. Rajwa ha llevado la emblemática minaudière intrecciato de cierre metálico en forma de nudo, uno de esos bolsos que han conseguido algo poco habitual en moda: trascender en el tiempo y conquistar prácticamente todos los palacios europeos. Convertido casi en un clásico de noche dentro de las monarquías europeas, el modelo ha acompañado durante años a royals como la reina Letizia, Máxima de Holanda, Carolina de Mónaco y otras muchas reinas y princesas, que recurren a él especialmente en galas y grandes citas oficiales. Más que una tendencia pasajera, este bolso se ha consolidado como un pequeño objeto de culto entre la realeza europea: discreto, reconocible y lo bastante atemporal como para seguir apareciendo generación tras generación.
La princesa Salma de Jordania, discreción y sofisticación en una cita histórica
Si Rajwa ha optado por el minimalismo y Rania por la sofisticación ligada a la identidad cultural, Salma ha introducido un estilismo muy diferente, empezando por la paleta de color. Frente a los tonos pasteles de su madre y su cuñada, la princesa ha elegido un diseño confeccionado en un tejido de rayas rojo y negro, haciendo gala de su marcada personalidad.
Ha aparecido con un vestido de gran impacto visual, rico en bordados y detalles decorativos, que añadía textura y movimiento. Era una propuesta pensada para ser vista, un modelo de escote en 'V' con mangas voluminosas y corte imperio con falda en línea 'A' decorada con pequeños volantes de flecos.