Ni el ritual coreano de 10 pasos ni las cremas más innovadores con exosomas o microagujas tienen un efecto antiedad tan potente como el paso más sencillo de la rutina diaria, el fotoprotector. Así nos lo ha contado la dermatóloga Silvia Pérez Gala, que también nos ha dado sus claves de experta para conseguir, de verdad, convertir este cosmético en un compañero diario. Y es que, según datos de los Laboratorios Pierre Fabre, aunque el 90 % de las mujeres conocemos la importancia de protegernos del sol, solo el 21% de nosotras nos aplicamos fotoprotector a diario. ¿Las razones de este descuadre? Se nos olvida, no lo utilizamos bien o, directamente, nos parece incómodo utilizarlo. Tal vez conocer que estas cremas pueden prevenir hasta el 80% del envejecimiento cutáneo nos ayude a adoptar el buen hábito.
Por qué el protector solar es la mejor crema antiedad
Puede parecer ilógico que, dado el nivel de tecnología cosmética existente, algo tan básico como el fotoprotector sea el producto más eficiente para evitar manchas y arrugas. Pero, tal y como nos confirma la doctora, "la mayor parte del envejecimiento visible de la piel se debe al sol, no solo a la edad. Hasta el 80% del envejecimiento cutáneo se atribuye a la exposición solar, especialmente a los rayos UV, según la literatura dermatológica". Por eso, ella afirma que "el fotoprotector es la mejor crema antiedad". Un consejo que debemos seguir siempre, desde niños, "pero no por prevenir el envejecimiento desde el nacimiento sino porque se minimiza el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta".
Como nos explica, "las quemaduras solares en la infancia y adolescencia son un factor de riesgo de melanoma y otros cánceres de piel. Por este motivo, la protección solar es fundamental desde la infancia y durante toda la vida". Nos lo cuenta en la presentación del nuevo Ultra Serum SPF50+ de Avéne, un lanzamiento que busca, precisamente, hacernos más fácil la fotoprotección diaria. Su fórmula, más ligera que una crema convencional, incorpora activos como ácido hialurónico y niacinamida que potencian el cuidado antiedad.
Porque, está claro, a partir de cierta edad hay que completar la rutina de fotoprotección con cosmética antiaging. O wellaging, mejor dicho: el objetivo no es detener el paso del tiempo, sino envejecer de la mejor manera posible. En cualquier caso, la doctora Silvia Pérez Gala, apunta que "las cremas antiedad específicas pueden ser útiles a partir de los 20-30 años, pero nunca sustituyen al fotoprotector como base de la prevención del envejecimiento cutáneo".
Protección solar en días nublados o de oficina
"¿Cómo se protege del sol una dermatóloga?", hemos querido saber. Ya que la doctora admite que usar fotoprotector cada día es incuestionable para ella, le preguntamos acerca de sus trucos para ser constante. "Yo me lo aplico como último paso de mi rutina matinal de skincare y lo adecuado sería reaplicarlo cada 2-4 horas si hay exposición a luz solar directa o artificial intensa. En ambientes cerrados o el día está muy nublado o lluvioso, la reaplicación puede ser menos frecuente, pero sigue siendo importante si hay ventanas o exposición a pantallas", explica.
Es decir, incluso aunque tu ruta cotidiana sea ir de casa a la oficina y vuelta, debes usar protección solar. Y no solo por los minutos que estés en el exterior, sino porque la luz de las pantallas (ordenador, móvil) también afecta a la piel. "La luz visible, sobre todo la azul, puede inducir manchas y envejecimiento en ciertos tipos de piel, especialmente en personas con tendencia a hiperpigmentación. No es tan potente como el sol, pero puede contribuir al daño cutáneo", afirma Silvia Pérez.
Aquí llega nuestra siguiente cuestión: ¿sirven los mismos protectores solares para prevenir el efecto de las pantallas? Sí y no: "Para protegerse de esta luz, los fotoprotectores con pigmentos como el óxido de hierro y los filtros físicos (dióxido de titanio, óxido de zinc) son los más eficaces", especifíca sobre los componentes que debemos buscar para tener una protección completa, lo que se conoce como "protección de amplio espectro". Además, aconseja utilizar "protectores solares con color en casos de melasma o manchas".
Para terminar, queremos desmentir de la mano de la experta algo que tal vez hayas escuchado o leído en redes sociales: estar siempre protegida del sol provoca déficit de vitamina D, ya que el cuerpo requiere radiación ultravioleta para sintetizarla, y esta es la razón de que, hoy en día, se imprescindible suplementarse. ¿Es esto cierto y, en realidad, deberíamos tomar el sol sin protección?
"Sobre la vitamina D hay mucha controversia pero el consenso internacional es claro: no se justifica una sobreexposición al sol para la síntesis de esta vitamina", responde. La doctora afirma que "una exposición breve de 5 a 15 minutos, 2/3 veces por semana, en brazos y piernas, suele ser suficiente, incluso usando protector solar (ya que no solemos emplear la cantidad que bloquee el 100% de la radiación ultravioleta). Si hay riesgo de déficit, entonces sí se recomienda obtener vitamina D a través de la dieta o suplementos, evitando así el daño solar".








