Lourdes Montes ha logrado captar la atención de sus seguidores al publicar una fascinante fotografía, cargada de simbolismo familiar: un encuadre cerrado, centrado al milímetro en la mirada de dos generaciones, la suya y la de su hija mayor, Carmen, quien no puede nergar haber heredado la misma mirada que la diseñadora andaluza.
Dos gotas de agua
En la imagen, compartida a través de su perfil oficial de Instagram, la diseñadora aparece mejilla con mejilla junto a su hija mayor, Carmen Rivera, lo que nos permite constatar el gran parecido que mantiene la pequeña con su madre. La forma almendrada de la cuenca de sus ojos, el tono verde y su expresión casi exacta son la prueba fehaciente de que son como dos gotas de agua.
"¡Carmen y yo!"
"Carmen y yo !! Gracias al fotógrafo", ha expresado Lourdes en un guiño al autor de la fotografía. Ha sido el propio Francisco Rivera quien se ha colocado detrás de la cámara para inmortalizar a su mujer y a su hija en un momento de su vida doméstica. El diestro ha captado con su cámara un retrato natural que huye de filtros excesivos y resalta la belleza de dos de las mujeres más importantes de su vida, junto a su primogénita, Tana Rivera.
El propio Fran ha reaccionado a la imagen y ha piropeado a las dos con la frase: "¡Sin ojos que estáis!". Además del torero, otras personas del entorno de Lourdes han querido comentar la instantánea, como Cari Lapique, amiga cercana de la familia, quien no ha dudado en sintetizar el sentir general con dos palabras precisas: "Idénticos ojos". Una oleada de comentarios que destacan cómo la primogénita del matrimonio ha heredado los rasgos más definitorios de su madre.
Carmen, nacida en agosto de 2015 en Sevilla, es la mayor de los tres hijos en común que tienen Lourdes Montes y Fran Rivera, a los que se suma el pequeño Curro, nacido en 2019, y Nicolás, en abril de 2025. Además de Tana Rivera Martínez de Irujo, nacida del primer matrimonio del torero con Eugenia Martínez de Irujo. Aunque la pareja siempre ha mantenido una postura prudente respecto a la sobreexposición mediática de los menores, ocasionalmente permiten asomarse a retazos de su vida familiar donde prima la naturalidad.
Hace unas semanas asistíamos a otra estampa protagonizada por uno de los hijos de la pareja. En esa ocasión era el banjamín de la casa quien robaba la atención de sus padres. El nacimiento de Nicolás el 9 de abril de 2025 supuso una auténtica sorpresa para Lourdes Montes y Francisco Rivera, quienes llevaban cerca de cinco años buscando un tercer hijo en común y ya habían dado por descartada esa posibilidad.
La llegada del bebé convirtió a la pareja en familia numerosa junto a Carmen y Curro, devolviendo al matrimonio a la casilla de salida de la crianza tras haber alcanzado una etapa de mayor autonomía con sus hijos mayores. Fran Rivera bromeaba sobre su paternidad a los 51 años definiéndose con humor como un "papuchi", mientras que la diseñadora reconocía que asimilar el regreso a la dependencia total de un recién nacido fue un proceso paulatino y exigente en lo emocional.
Con año y medio recién cumplido, Nicolás se ha convertido en el centro de las miradas en las redes de su madre, quien compartía recientemente una simpática estampa del niño con auriculares puestos simulando ser un "mini DJ". Bautizado en la iglesia de Santa Ana, en Triana, el pequeño ha encontrado en su hermano Curro a su inseparable compañero de juegos, creciendo rodeado del legado taurino familiar en la finca El recreo de San Cayetano, en Ronda, aunque su padre ha reiterado en varias ocasiones que preferiría que sus hijos no siguieran la dura y sacrificada profesión del toreo.











