Susan Saint James, la reconocida actriz estadounidense, ha fallecido a sus 80 años de cáncer de páncreas. La artista fue una de las más reconocidas de la televisión de los años 60 y 80, fue especialmente conocida por sus papeles en McMillan y esposa y Kate y Allie. Aunque se fue alejando de Hollywood con los años, construyó una carrera solida y estuvo notablemente comprometida con diferentes causas benéficas, además de vivir una tragedia familiar que marcaría su vida.
La enfermedad que terminó con su vida
No se han dado detalles sobre el diagnóstico de Saint James ni sobre la evolución de la enfermedad. La noticia de su fallecimiento ha sido confirmada por la revista People, a la que se lo comunicó uno de sus representantes. En el comunicado, su familia la ha recordado como una persona generosa, siempre dispuesta a ayudar a quienes lo necesitaran.
La tragedia que la perseguía desde hace 22 años
A la estadounidense le tocó vivir el momento más doloroso de su vida hace 22 años. En noviembre de 2004, su hijo de 14 años, Teddy, murió en un accidente aéreo en Colorado, EE.UU., viajando en un avión privado que se estrelló. Esta tragedia fue un duro golpe para la actriz y todo su entorno familiar. Siempre ha estado muy unida a sus seres queridos, y en se apoyó en ellos durante este difícil periodo.
Susan hizo una aparición en el programa Today Show unos días después del accidente. Fue acompañada por Tim Russert, periodista de la NBC y amigo de la familia. Acudió con la intención de agradecer todo el cariño y las condolencias recibidas por parte los fans. Recibió 27.000 cartas de apoyo y respondió a mano, de forma personal, a 15.000 de ellas.
Además de Teddy, ha sido madre otras cuatro veces. Tuvo a Sunshine Lucas y a Harmony Lucas en su segundo matrimonio con Tom Lucas y a Charlie Ebersol y Willie Ebersol con su último marido Dick Ebersol. Además deja tras ella a, nada mas y nada menos, que siete nietos.
Su increíble trayectoria profesional
Comenzó a trabajar como modelo cuando era solo una adolescente, y con 20 años se mudó a California para perseguir su sueño de ser actriz. Apareció en dos episodios de Ironside, pero su gran oportunidad llegaría más tarde.
The Name of the Game impulsó la carrera de la intérprete. La producción ganó un premio Emmy y fue lo que necesitaba para hacerse un hueco en la industria. En 1971 aumentó su popularidad al incorporarse al elenco de McMillan y esposa, que se convirtió en uno de los títulos más destacados de la televisión estadounidense de la época. Susan formó parte de la producción durante cinco temporadas, y fue nominada en varias ocasiones al Emmy por su interpretación como Sally McMillan.
Abandonó la serie para emprender su carrera cinematográfica, participando en la película Amor al primer mordisco junto a George Hamilton. Tras algunos proyectos que fracasaron, volvió a la televisión con la conocida serie Kate y Allie con Jane Curtin. Con este papel recibió otras tres nominaciones para los Premios Emmy. La serie fue cancelada y se retiró del mundo de la actuación, aunque ha aparecido ocasionalmente en distintas series de televisión.
Su compromiso con las causas sociales
Además de deslumbrar delante de las cámaras, Saint James vivía una vida dedicada a los demás detrás de ellas. Tuvo una relación muy estrecha con Special Olympics, una organización deportiva internacional para personas con discapacidad intelectual; colaboró con ellos durante décadas. Contribuyó a su visibilidad y, a través de iniciativas benéficas, recaudó fondos para apoyar a sus participantes.







