A horas del tercer aniversario de la muerte de Matthew Perry, Netflix ha estrenado un documental que recoge toda su historia, con la colaboración de sus seres queridos: El de Matthew Perry. El actor canadiense falleció a los 54 años en su casa, tras haber luchado durante casi toda su vida con la adicción a las drogas y el alcohol. La serie de tres capítulos engloba los testimonios y las historias de quienes mejor le conocían. Su hermana, Mia Perry, tiene uno de los papeles más importantes, ya que ella, más que nadie, sabe todo lo que vivió la estrella.
A estas alturas, no hay nadie en el mundo que no haya oído hablar de Friends, la serie fue un fenómeno mundial durante 10 temporadas. Relataba la vida de seis veinteañeros tratando de averiguar qué hacer, la comedia fue el elemento principal y, si hay un personaje que se ganó el corazón del público, ese fue Chandler Bing. Matthew decía que "hay algo mágico en hacer reír a la gente", el humor fue la base de su vida y de su carrera. Necesitaba hacer reír a los demás, algo que recuerda con cariño su hermana a lo largo del proyecto: "Desde muy pequeño supo que era gracioso, y que hacer reír a la gente le hacía sentir bien".
Pero algo que el mundo no sabía era la lucha con la que lidiaba desde joven y que pensó que podría arreglar con la fama y el dinero. En su autobiografía publicada en 2022, Amigos, Amantes y Aquello tan terrible, Perry cuenta cómo deseaba hacerse famoso, más que nada en el mundo, e incluso repetía una oración inventada anhelando esa vida: "Dios, puedes hacerme lo que quieras, pero hazme famoso". Sin embargo, nada consiguió llenar el vacío y la soledad que sentía.
Mia Perry reconstruye la historia de su hermano
Mia es la voz que narra la historia durante los tres capítulos, es la primera vez que la estadounidense habla sobre este tema y ha decidido abrirse como homenaje. Junto a ella aparecen las personas más cercanas de la vida de Matthew, como Roger Castillo, su amigo desde los 17 años, o David Pressman, con quien mantuvo 40 años de amistad. Además de ellos, aparecen personas que le acompañaron durante su carrera, como Warren Littlefield, presidente de NBC; Bill Gallo, compañero de reparto en Boys Will Be Boys; Jeff Strauss, guionista y productor de Friends, y otros muchos que pasaron por su vida y le vieron crecer.
Sus testimonios permiten conocer al hombre que existía detrás de Chandler Bing, el "personaje gracioso", sus dificultades y la lucha que marcó la mayor parte de su vida. Roger y David relatan con emoción las anécdotas que vivían de jóvenes, frecuentando los bares de Los Ángeles y acompañándose a audiciones. Estuvieron ahí cuando consiguió el papel de su vida y también cuando sus proyectos fracasaron. Si en algo coinciden es en que nunca perdió el sentido del humor, ni siquiera cuando estuvo al borde de la muerte.
La importancia de Mia en el documental va más allá de reconstruir la trayectoria de su hermano. Su testimonio muestra cómo vivieron la adicción quienes estaban a su alrededor y cómo su familia pasó años con la incertidumbre de no saber si Matthew conseguiría recuperarse.
La adicción le persiguió durante toda su vida
En su libro, Perry cuenta empezó a beber con 14 años, se bebió una botella de alcohol entera y no volvió a soltarlo. El alcoholismo fue apareciendo poco a poco, hasta que se convirtió en algo que no podía controlar. Explica cómo se dio cuenta de que siempre tenía un vaso en la mano y de la satisfacción que sentía al beber. Pensó que esa sensación podría alejar sus problemas, sin darse cuenta de que acabaría convirtiéndose en uno de los más grandes.
Cuando se hizo famoso pensó que ya lo tenía todo, y por un momento fue así, pero ser mundialmente conocido no le sirvió para resolver sus problemas: "Me alegré muchísimo de ser famoso, al pasar seis meses pensé: esto no arregla lo que tengo por dentro", reconoció en una entrevista.
En sus memorias también relata cómo las pastillas llegaron a sus manos tras un accidente rodando una película, se las recetó el doctor a modo de medicación y no fue capaz de dejarlas. A lo largo del rodaje de Friends iba y venía entre las drogas y el alcohol, y fue cada vez más evidente debido a sus cambios físicos. Ingresó en clínicas de recuperación muchas veces. Su hermana ha recordado que, a pesar de sus múltiples recaídas y de no aguantar sobrio más de un año, Perry se esforzaba enormemente por recuperarse una y otra vez, tanto que llegó a gastarse 7 millones de dólares en clínicas y centros de recuperación.
El punto de inflexión
Uno de los episodios más duros de su vida llegó cuando sufrió una perforación de colon que derivó en una sepsis. Su estado de salud era tan grave que estuvo en coma y necesitó múltiples operaciones para tratar de reconstruirle el colon. Acabó conectado a una máquina ECMO y al borde de la muerte. Mia cuenta el sufrimiento de todos sus seres queridos al no saber qué iba a pasarle. Su hermana recuerda que estuvo allí todos los días. También el resto de su familia estuvo a su lado mientras los médicos trataban de salvarle, incluida su bebé recién nacida.
Sin embargo, el canadiense quiso utilizar su experiencia para ayudar a otras personas. En 2013 convirtió su antigua casa de Malibú en Perry House, un centro destinado a ayudar a otras personas con adicciones a recuperarse.
Su intención era que su legado no quedara limitado a la interpretación de Chandler Bing. Quería que se recordara su esfuerzo por ayudar a quienes luchaban contra la adicción, una enfermedad que conocía en primera persona y contra la que él mismo había tenido que enfrentarse una y otra vez.
Su trágica e inesperada muerte
El momento más emotivo del documental llega en el tercer capítulo, donde se revive la muerte del actor. El 28 de octubre de 2023, Matthew Perry fue encontrado muerto en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles, a los 54 años. La autopsia determinó que falleció por los efectos de la ketamina, que contribuyeron a que perdiera el conocimiento y se ahogara. Mia explica que se encontraba en un tratamiento con ketamina para desintoxicarse de otras sustancias, pero nadie sabía que la consumía por su cuenta.
La investigación judicial acabó señalando a cinco personas que se declararon culpables de delitos relacionados con el suministro de ketamina al actor. La hermana de Mathew cuenta que descubrieron que entre ellas se encontraba un hombre muy cercano a la familia, que trabajó con Perry durante 30 años.
Con este documental, sus seres queridos han tratado de recuperar al hombre que le encantaba hacer reír a la gente y recordarle al mundo quien fue Matthew Perry, más allá de la fama, las adicciones o el dinero.








