El pasado 18 de agosto de 2025, Jasveen Shanga, conocida como 'la reina de la ketamina', se declaraba culpable de vender las drogas que provocaron las lesiones corporales graves en el cuerpo de Matthew Perry, las cuales derivaron en su fallecimiento a los 54 años. Ahora, ocho meses después de sus declaraciones, Jasveen ha sido sentenciada a 15 años de prisión federal por la distribución de estos narcóticos al recordado intérprete.
Jasveen, de 42 años, se enfrentaba a una pena de hasta 65 años de prisión. Sin embargo, la jueza federal de distrito, Sherilyn Garnett, le ha impuesto la mencionada en el anterior párrafo, siendo esta la más severa de todas las penas asignadas en el caso (en el que está involucrada junto a otros cuatro coacusados, incluidos dos médicos).
'La reina de la ketamina' admitía, el año pasado, ser dueña de un "almacén" en el que se podían adquirir estupefacientes, así mismo de declararse culpable de tres cargos de distribución de ketamina y un cuarto de esto mismo pero con un grado mayor de gravedad, sumando así cinco delitos significantes derivados de la muerte de Matthew, tal y como indican desde la agencia Reuters.
Este miércoles 8 de abril ha tenido lugar el juicio donde se le ha interpuesto la sentencia y, durante este, los fiscales alegaron que Jasveen fue la encargada directa de proporcionarle las drogas a Erik Fleming, una persona del círculo cercano del actor, quien fue quien se las distribuyó a Kenneth Iwamasa, el asistente personal del querido Chandler de Friends.
Con esta relación, los denunciadores afirman que Erik actuó como intermediario en esta trama. Según estos, en octubre de 2023, el cineasta y el asistente adquirieron 51 viales de ketamina gracias a Jasveen Shanga, los cuales fueron utilizados sobre Matthew. Ese mismo mes, Kenneth inyectó al actor con al menos tres dosis de este fármaco sintético (clasificado principalmente como un anestésico disociativo de acción rápida), las cuales provocaron la muerte del intérprete.
Según ha distribuido la Fiscalía del Distrito Central de California en un comunicado de prensa, Jasveen, nada más conocer la noticia del fallecimiento del actor, se puso en contacto con Erik Flemming en busca de una manera de distanciarse del caso. En uno de sus intentos, 'la reina de la ketamina' modificó la configuración de la aplicación Signal para que esta eliminara sus mensajes con el cineasta de manera autómatica. Además, Jasveen instó al director y productor a eliminar todo rastro que pudiera relacionarles: "Borra todos nuestros mensajes".
A pesar de este arrepentimiento, según han indicado los fiscales Jasveen continuó con su negocio incluso después de desvelarse la causa del repentino fallecimiento de Matthew. "No le importó y siguió vendiendo", escribieron los denunciadores, subrayando que "las acciones de la acusada demuestran una frialdad y un desprecio absolutos por la vida". Además, apostillaron que esta "antepuso las ganancias a las personas" y que "sus acciones han causado un inmenso dolor a las familias y seres queridos de la víctima".
"Esa acusada tuvo la oportunidad de detenerse tras darse cuenta del impacto de sus actos, pero simplemente optó por no hacerlo", afirman en el memorándum de sentencia distribuido por la revista anglosajona People.








