El gran momento de Ricardo Montaner: llena Madrid, planea su octava boda tras casarse 7 veces con su mujer y confiesa cómo conoció a su yerno, Camilo


"El público madrileño tiene una calidez y una entrega únicas, y la sola idea de escuchar doce mil voces fundidas en una sola melodía, haciendo suyas letras que han acompañado a tantas generaciones, es un privilegio que jamás deja de erizarme la piel"


 Ricardo Montaner triunfa en Madrid tras vender todas las entradas en su primer Movistar Arena© CHULE VALERGA
27 de octubre de 2026 a las 19:05 CET

A sus sesenta y nueve años y tras más de cuatro décadas en la cima de la música latina, Ricardo Montaner ha saldado por fin su gran “asignatura pendiente” con España protagonizando un hito histórico: colgar el cartel de no hay billetes en el imponente Movistar Arena de Madrid ante más de doce mil almas. En una íntima y sincera, el maestro de la balada —que celebra en paralelo un triple número uno en Billboard con su éxito Para que seas feliz y el triunfo de su Último Regreso World Tour— abre su corazón para reflexionar sobre el milagro de un éxito forjado desde la fe más pura, los secretos de sus casi cuarenta años de amor incondicional junto a su esposa Marlene Rodríguez y la magia de una dinastía familiar que hoy conquista el mundo. Conmovido por el abrazo multitudinario de una capital que ya siente como propia, el cantautor no solo confiesa su emoción más desarmante, sino que nos regala una primicia irresistible: este idilio con el público español apenas acaba de comenzar, pues ya prepara su triunfal regreso con su primer gran concierto en Barcelona y otro en Madrid el 19 de junio de 2027. 

El gran momento de Ricardo Montaner:© Chule Valerga
Ricardo Montaner triunfa en Madrid tras vender todas las entradas en su primer Movistar Arena

El milagro de triunfar en España

Ricardo, ¡por fin ha llegado el gran momento! Agotar todas las entradas en tu primera gran arena en España es un hito histórico. ¿Qué sientes al haber saldado esta "asignatura pendiente" con Madrid?

Saldar esta cuenta pendiente significa, en el fondo, cumplir la gran ilusión de toda una vida. Durante décadas lo vi como un anhelo casi inalcanzable; la vorágine de las giras por América me absorbía por completo y, en aquellos años, cruzar el charco hacia España era un privilegio reservado a unos pocos. Yo admiraba profundamente a los artistas españoles que conquistaban nuestro continente mientras me preguntaba, con cierta nostalgia, cuándo llegaría mi turno bajo los focos de este país. El destino comenzó a cambiar cuando colgamos el cartel de no hay billetes en el Teatro Real en apenas veinticuatro horas, una revelación que nos animó a soñar despiertos y a dar el salto más ambicioso: apostar por el Movistar Arena. Enfrentarme a un aforo de doce mil almas parecía una auténtica osadía, pero ver cómo las entradas volaban en cuestión de días convirtió este desafío en el hito más conmovedor de mi trayectoria. Subirme a ese escenario no es solo batir un récord personal, sino haber vivido una noche irrepetible que ya llevo grabada en el corazón.

"Saldar esta cuenta pendiente significa, en el fondo, cumplir la gran ilusión de toda una vida", confiesa el artista, tras haber triunfado con su show en nuestro país© Cortesía del autor
"Saldar esta cuenta pendiente significa, en el fondo, cumplir la gran ilusión de toda una vida", confiesa el artista, tras haber triunfado con su show en nuestro país

Además, celebras este lleno en España con un nuevo número uno de Billboard bajo el brazo gracias a Para que seas feliz. ¿Cómo se vive un éxito de semejante magnitud casi tres décadas después de tu debut en las listas?

Se vive con una gratitud inmensa y con la emoción de cerrar un círculo maravilloso. Cuando empecé, Billboard era nuestro auténtico termómetro; en aquellos años no existían las métricas digitales ni los algoritmos al alcance de un click en el teléfono, y esa lista era la única brújula real para descubrir si una melodía había calado en el corazón de la gente. Volver a lo más alto treinta años después ya es un regalo extraordinario, pero coronar tres categorías en simultáneo —la lista general de las canciones en español más escuchadas, el pop latino que siempre ha sido mi casa y el regional mexicano gracias a la versión a dúo con el talentoso Edén Muñoz— es una bendición que solo Dios concede. Sentir que una composición mía sigue tocando fibras tan diversas y marcando el paso en la industria, con la misma fuerza que al principio, es la prueba de que el amor por las canciones auténticas jamás pasa de moda.

Ricardo Montaner llena Madrid© Cortesía del autor

Decidiste tomarte unos años de pausa antes de emprender El Último Regreso World Tour 2026. ¿Esa desconexión hace que disfrutes hoy cada minuto con más intensidad?

Sin duda alguna, porque parar me devolvió la perspectiva y el regalo más valioso para un cantautor: el tiempo para crear en silencio. Te pongo un ejemplo muy gráfico: llegué a Madrid con varios días de antelación para aclimatar el cuerpo y la voz al cambio horario, pero una noche  el jet lag me desveló a la una y media de la madrugada. En lugar de desesperarme, encendí la cafetera que siempre viaja conmigo, me serví un café y me senté exactamente en el mismo rincón donde compuse Para que seas feliz. Entre esa hora y las cuatro de la mañana brotó una canción completamente nueva. Esos tres años de retiro voluntario de la vida pública fueron un bálsamo imprescindible; me permitieron llenar la despensa con una docena de temas nacidos desde la calma —entre ellos El último regreso, que titula esta gira— y redescubrir el valor sagrado de componer. Alejarse del ruido te permite regresar con el alma llena, saboreando cada acorde y viviendo este reencuentro con un agradecimiento mucho más lúcido y profundo.

"Esos tres años de retiro voluntario de la vida pública fueron un bálsamo imprescindible; me permitieron llenar la despensa con una docena de temas nacidos desde la calma", confiesa Ricardo © Chule Valerga
"Esos tres años de retiro voluntario de la vida pública fueron un bálsamo imprescindible; me permitieron llenar la despensa con una docena de temas nacidos desde la calma", confiesa Ricardo

Dices que el público es tu "otra gran familia". ¿Cómo son esos instantes íntimos en el camerino antes de salir a cantar para la afición madrileña?

Son instantes cargados de una emoción muy espiritual y de una expectativa inmensa. En la víspera de esta gran cita, lo hablaba en la intimidad con Marlene, mi mujer; ella me preguntaba qué sentía por dentro ante este lleno absoluto, y le confesaba algo muy profundo: este milagro ocurrió justo cuando decidí soltar el control y decirle a Dios: "Encárgate tú, porque con mis solas fuerzas no lo consigo". Te hago una confidencia con el corazón en la mano: mi música apenas suena en la radio española y casi no aparezco en la televisión, y aun así hemos colgado el cartel de no hay billetes ante más de doce mil personas. No hice hoy nada distinto de lo que intenté durante décadas; por eso sé que este lleno escapa a la lógica del marketing y pertenece al terreno del alma. Antes de pisar el escenario, en la quietud de mi camerino, solo sentía una profunda devoción por esta afición madrileña que, sin intermediarios y guiada solo por el amor a mis canciones, ha decidido abrirme los brazos como a un miembro más de su propia casa.

Escuchar a un estadio entero cantar a coro himnos como Tan enamorados o Bésame, ¿sigue poniéndote la piel de gallina como el primer día?

Totalmente. El público de Madrid tiene una calidez y una entrega únicas, y la sola idea de escuchar doce mil voces fundidas en una sola melodía, haciendo suyas letras que han acompañado a tantas generaciones, es un privilegio que jamás deja de erizarme la piel.

Movistar Arena lleno © Cortesía del autor
Vista completa del recinto del Movistar Arena lleno en pleno concierto a comienzos del mes de octubre

Si pudieras viajar al pasado y hablar con el joven Ricardo que empezaba en la música, ¿qué le dirías tras todo lo vivido?

Ten paciencia y no te preocupes por España, que tu momento con ella ya va a llegar.

Amor incondicional

Con Marlene formas una de las parejas más admiradas del mundo. Habéis renovado vuestros votos hasta en siete ocasiones por rincones como Grecia o la India. ¿Qué se siente al vestirse de novio una y otra vez para la misma mujer?

Se siente el privilegio de reinventar el amor. El secreto de una pareja reside en esa constante renovación; de hecho, llevamos treinta y siete años juntos y ya tenemos fecha para la próxima boda a los cuarenta. Al principio había cierta incertidumbre: ambos veníamos de matrimonios previos y la prensa del corazón no apostaba nada por nosotros; decían que lo nuestro era por conveniencia o un simple capricho pasajero. Sin embargo, decidimos arriesgarnos juntos con los pies en la tierra.

Y vaya si mereció la pena el riesgo, viendo el hogar tan sólido que habéis construido juntos.

Absolutamente. Paso a paso, quinquenio a quinquenio, fuimos levantando una familia maravillosa que hoy suma veintiún miembros, entre nuestros seis hijos y una decena de nietos. Somos un clan muy común, con su punto de bendita locura, pero con una fe inquebrantable y Dios siempre como columna vertebral. Volver a mirarla como el primer día frente al altar es, sencillamente, confirmar que apostar por ella fue la mejor decisión de mi vida.

Ricardo Montaner posa antes de salir al escenario junto a su mujer Marlene Montaner© Chule Valerga
Junto a su mujer, Marlene Montaner, con quien lleva más de tres décadas de matrimonio

Confesaste que al casarte por sexta vez te emocionaste como en la primera. De todos esos enlaces, ¿cuál guardas con un cariño más especial?

La primera siempre es irrepetible, pero guardo en el corazón una locura de amor bellísima que vivimos en Córdoba, Argentina. Justo el día de nuestro aniversario me coincidía un concierto y yo andaba contrariado, porque jamás me gusta trabajar en fechas tan nuestras. Como nos habíamos casado a orillas del mar, en Puerto La Cruz, decidí que la distancia no nos arruinaría la celebración: me alié en secreto con mi cuñada, quien movió cielo y tierra en Venezuela para llenar dos frascos gigantes con arena exacta de esa playa y viajar con ellos hasta Argentina. En mitad del concierto, con Marlene y nuestros hijos entre el público, hice colocar una alfombra en el escenario y llamé a un pastor cristiano al que había convocado previamente. Invité a Marlene a subir, le pedí que se descalzara y esparcí toda la arena bajo nuestros pies. Delante de casi ocho mil personas le dije: "Estamos pisando la misma arena donde nos dimos el 'sí, quiero'; cásate otra vez conmigo". Ver su rostro iluminado y renovar nuestros votos descalzos sobre un pedacito de nuestro origen es un recuerdo imborrable.

Tus hijos han crecido viéndoos dar el "sí, quiero" periódicamente. ¿Cómo han vivido ellos esta preciosa tradición familiar?

La han hecho tan suya que ya forma parte de su propio ADN. Ver a Marlene y a mí reafirmar nuestro compromiso cada cinco años caló hondo en ellos, y hoy son nuestros hijos quienes recogen el testigo con una devoción que me llena de orgullo. Evaluna y Camilo, por ejemplo, al cumplir su primer lustro de casados, nos reunieron a toda la familia en La Antigua, en Guatemala, para renovar sus votos frente a nosotros. Ricky y Stefi van por el mismo camino y ya están organizando su propia ceremonia para conmemorar sus primeros cinco años. Descubrir que han abrazado esta tradición como una forma natural de cuidar el amor y celebrar el matrimonio es, sin duda, una de las mayores satisfacciones como padre.

 Ricardo Montaner triunfa en Madrid tras vender todas las entradas en su primer Movistar Arena© Chule Valerga
"Ver a Marlene y a mí reafirmar nuestro compromiso cada cinco años caló hondo en ellos, y hoy son nuestros hijos quienes recogen el testigo con una devoción que me llena de orgullo"

Con tantas ceremonias idílicas a la espalda, ¿tenéis ya pensado el próximo destino para vuestra siguiente boda?

Todavía es un misterio por resolver, aunque te confieso que me ronda una corazonada muy tentadora por la cabeza: ¡cuidado y no convenzo a Marlene de celebrarla aquí mismo, en Madrid! Nunca nos hemos dado el “sí, quiero” en España, y después del inmenso cariño que esta ciudad nos está regalando, sería el broche de oro más romántico y original para festejar nuestros cuarenta años juntos.

Ella dirige muchos de tus videoclips y proyectos. ¿Cuál es el secreto para trabajar codo con codo sin perder la complicidad de enamorados?

¡Hacer exactamente todo lo que ella dice! Para qué te voy a inventar una fórmula poética que no existe: yo acato sus órdenes y así somos inmensamente felices. Detrás de esa broma hay una admiración y una confianza ciega en su talento. Marlene es una artista integral deslumbrante: escribe de maravilla, pinta, esculpe y posee una sensibilidad estética exquisita. Además, lleva la gerencia de nuestro hogar con una maestría insuperable. Siempre digo que si Dios es la columna que sostiene a nuestra familia, Marlene es la amalgama perfecta que nos mantiene unidos a todos. Ponerse en sus manos, tanto en el plató como en la vida, es una garantía de éxito porque todo lo que toca lo roza con la perfección; trabajar a su lado es un auténtico deleite.

Ricardo Montaner en plena gira© Cortesía del autor

Tras casi cuatro décadas juntos, ¿qué ves en la mirada de Marlene cuando la observas a los ojos hoy en día?

Tu pregunta me invita a una reflexión muy honda, porque hoy en día todos vivimos tan a la carrera que olvidamos detenernos a mirar al otro de verdad. Siempre digo que hay que mirar desde la pura contemplación, jamás desde la crítica, la prisa o la costumbre de dar por sentado que la otra persona simplemente está ahí. Cuando me paro a contemplar a Marlene, lo primero que pienso, con una sonrisa, es el mérito inmenso que tiene por haberme aguantado durante casi cuarenta años; créeme que hay que saber convivir conmigo. Pero, sobre todo, veo la maestría con la que ha guiado nuestras vidas: su entrega incondicional hacia mí, hacia nuestros hijos, nuestras nueras y ese papel entrañable que borda como abuela. Fíjate si es mágico este instante que, mientras te hablo, la estoy viendo a través de los cristales: acaba de abrir el balcón y se ha puesto a regar las plantas con una serenidad absoluta. Haría una foto ahora mismo para guardarla siempre. Pensándolo con el alma de compositor, me doy cuenta de que eso es exactamente lo que Marlene ha hecho a lo largo de toda nuestra historia: regar con infinita delicadeza, día tras día, las flores de nuestro hogar para mantener esta familia viva, unida y floreciente.

Entre giras mundiales y compromisos, ¿cómo se mantiene viva la chispa del romance en el día a día?

Ella se encarga por completo. Marlene tiene una manera de ser tan única que provoca que uno tenga que estar enamorándola todos los días. Te enseña a no dar jamás nada por sentado y a sentir que cada jornada tienes que sumar algo nuevo a la relación. Y vivirlo así es, sencillamente, maravilloso.

Ricardo Montaner triunfa en Madrid © Cortesía del autor

El clan Montaner

Héctor, Mau, Ricky y Evaluna triunfan por mérito propio. ¿Qué siente un padre al ver que la pasión por la música ha calado tan hondo en sus hijos?

Siento un orgullo inmenso. Cuando tenían apenas tres años me propuse darles todas las herramientas que yo no tuve de niño; mis padres estaban demasiado preocupados por llevar el pan a casa y yo descubrí mi vocación solo, viendo la televisión en blanco y negro. En cambio, en mi casa siempre hubo un piano, una guitarra y profesores desde que eran muy chicos, para que tuvieran los recursos listos si decidían dedicarse a esto y no fuera tarde. Hoy, gracias a Dios, además del don natural son músicos extraordinarios que tocan todos los instrumentos y dominan el escenario. Mis hijos vienen a casa y es imposible que no suene una guitarra; vivir rodeado de su música es, sencillamente, hermoso.

Como maestro de la canción, ¿tus hijos suelen acudir a ti en busca de consejo antes de lanzar un nuevo tema?

Lo hacían al principio, pero ya no; ¡ahora el que acude soy yo! El otro día, cuando te conté que escribí esa canción de madrugada, a las cuatro y pico terminé y, como en América todavía era una hora decente, llamé a Ricky a Costa Rica para decirle: "Escucha esto". Le puse el tema y me soltó: "Papá, ¿cuándo escribiste todo eso?". "Lo acabo de hacer", le respondí. Y él me dice: "¿Por qué carajo no estás durmiendo?". "Bueno, porque tengo insomnio, y prefiero tener un insomnio productivo antes que uno aburrido y amargado".

Mau Montaner, Ricardo Montaner, Evaluna Montaner, Camilo y Ricky Montaner © Getty Images
Mau Montaner, Ricardo Montaner, Evaluna Montaner, Camilo y Ricky Montaner

La llegada de los nietos lo cambia todo. ¿Cómo disfrutas de tu faceta de abuelo en esta etapa?

¡Es que soy un baboso! Tanto mi esposa como yo somos unos abuelos totalmente entregados; vivimos en función de esos carajitos. Si pasa un día sin que nos llamen por FaceTime, los volvemos locos, especialmente a los más chiquiticos. Y con los grandes la emoción es otra: ayer mismo la mamá del mayor, que ya tiene quince años, nos mandó un vídeo de él conduciendo por primera vez en la I-95 de Miami, una autopista con un tráfico tremendo. Para nosotros fue todo un acontecimiento verlo al volante en plena autovía. Por un lado se te llena el pecho de un orgullo inmenso, pero por el otro piensas: "Guao, cómo crecen… el tiempo vuela y nos estamos poniendo viejitos".

Camilo y Stefi Roitman se han integrado a la perfección en vuestro hogar. ¿Qué aporta cada uno a la alegría del clan Montaner?

Es que en esta casa la alegría es tan arrolladora que resulta imposible no contagiarse: por muy tímido que seas, a la media hora ya estás saltando y cantando con todos. Cuando Cami vino por primera vez de Colombia a Miami para ver a Eva, llegó con mucha pena, con esa timidez de quien habla de "usted". Pero en un ratito ya era parte del alboroto y se metió a toda la familia en el bolsillo; fíjate que hasta lo amenazamos en broma con pintarle el bigote mientras dormía si se descuidaba. Y con Stefi, ¿cómo no vas a caer rendido ante esa simpatía desbordante y esa risa escandalosa que ilumina cualquier rincón? Mis nueras y mi yerno son divinos; todos tienen ese don maravilloso de habernos robado el corazón por completo.

Una primicia 

Vuestra familia es un ejemplo de unión. Con agendas internacionales tan apretadas, ¿cuál es el secreto para no faltar nunca en las fechas señaladas?

Hay que arreglárselas como sea, porque para nosotros el calor de lo presencial es sagrado; hay que estar. Fíjate que al llegar a Madrid con Marlene sentíamos un pellizco de culpa tremendo, porque justo esa noche del nueve debutaban Camilo y Evaluna con su gira en el Kaseya Center de Miami y nos lo perdíamos. Somos padres muy presentes y nos desvivimos por acompañarlos en sus momentos clave. Una de las grandes bendiciones de mis tres años de retiro fue precisamente esa libertad para saltar de un avión a otro: cuando Mau y Ricky lanzaban disco en Argentina, nos aparecimos de sorpresa en pleno concierto y casi se mueren de la emoción; igual cuando Cami y Eva cantaron aquí en Madrid, con Índigo recién nacida, y llegamos sin avisar a los ensayos. Esos gestos son los que nutren de verdad el alma del hogar y atan los nudos para que la familia se mantenga unida, sólida y para siempre.

"para nosotros el calor de lo presencial es sagrado; hay que estar", nos cuenta sobre la importancia de los momentos en familia © Chule Valerga
"para nosotros el calor de lo presencial es sagrado; hay que estar", nos cuenta sobre la importancia de los momentos en familia

La fe siempre ha sido el pilar de tu vida. ¿Cómo te ayuda a mantener los pies en la tierra entre tanto éxito y aplauso?

Es que no se trata solo de que me ayude: la fe lo es todo. Es tu verdadero cable a tierra, esa cuerda que te sujeta para no permitir que el globo se escape volando. Marlene y yo creemos firmemente en que cada aplauso no es otra cosa que pura gracia divina. Tengo sesenta y nueve años, Enrique, y es la primera vez que he pisado en España un recinto tan monumental como el Movistar Arena. Mis temas no suenan en la radio ni me ves a diario en la televisión; entonces, ¿cómo se llena un estadio así? Por pura gracia, porque Dios es inmensamente bueno y me dijo: "Quédate en paz, déjame a mí que yo me encargo de anunciarlo". Y Él lo hizo. De eso se trata la fe: de cerrar los ojos y confiar a ciegas. Eso es exactamente lo que me ha traído hasta aquí, y ojalá mañana, cuando estés sentado ahí viéndome cantar, sientas tú también cómo Dios hace su trabajo.

Para terminar, Ricardo, tras conquistar Madrid y estar en lo más alto de las listas, ¿qué sueño te queda aún por cumplir?

Volver. Mi gran sueño ahora es volver. No quiero que esto sea algo episódico, de cantar una noche y decir adiós; quiero regresar y pasar mucho más tiempo aquí. El público español nos ha demostrado con este recibimiento que podíamos haber venido mucho antes. Y te doy una primicia maravillosa para cerrar: ayer mismo me confirmaron que abrimos una segunda fecha en el Movistar Arena, el 19 de junio de 2027 y nuestra primera gran noche en Barcelona para el mes de abril también del año que viene, dentro de El último regreso-Una vuelta más para que seas feliz. Así que muy pronto me vas a tener de nuevo por aquí y espero de corazón que para esa visita podamos sentarnos a hacer esta entrevista en persona.

Cartel de anuncio de su próximo concierto en el Movistar Arena de Madrid
Cartel de anuncio de su próximo concierto en el Movistar Arena de Madrid