Cindy Crawford atraviesa el momento más duro de su vida tras la muerte de su hijo, Presley Gerber, en un centro de rehabilitación de Los Ángeles. La pérdida del joven, de 27 años, ha sumido a la familia en una profunda tristeza, pero no es la única tragedia que ha marcado la existencia de la supermodelo.
Años atrás, Cindy ya había enfrentado un difícil duelo que arrastró desde su infancia: la muerte de su hermano menor, Jeffrey, quien falleció de leucemia a los 3 años, después de casi dos años de enfermedad. La modelo ha calificado aquel episodio como "devastador para toda la familia" y ha explicado cómo esa tragedia definió en buena medida su relación con la pérdida y con la fragilidad de la vida. Cindy Crawford era la segunda de cuatro hermanos: Chris, la mayor, dos años mayor que ella; Danielle, cuatro años menor; y Jeffrey, el pequeño, aproximadamente cuatro años menor que la supermodelo, que nació el 20 de febrero de 1966.
El síndrome del superviviente
En una reciente conversación en el podcast Kelly Corrigan Wonders, Crawford detalló esa terrible experiencia y confesó haber sufrido el "síndrome del superviviente" tras la trágica muerte de su hermano. La supermodelo recordó cómo se sintió a los 9 años, mientras Jeffrey luchaba contra la leucemia, y describió la culpa y la confusión que la acompañaron durante mucho tiempo al haber salido ilesa de una enfermedad que sí se padeció su hermano menor. "Mi papá quería un niño, así que el cuarto fue niño. Y creo que había mucha culpa… esa culpa de superviviente que sentíamos mis hermanas y yo, sobre todo porque sabíamos que mi papá realmente quería un niño, y sentíamos que, bueno, debería haber sido una de nosotras", compartió la modelo. "Fue muy raro durante años".
"Hace poco, durante la pandemia, mientras trabajaba como entrenadora, tuve tiempo para dedicarme de lleno al trabajo y me di cuenta de que una de las preguntas que me hizo el entrenador fue algo así como: ‘¿Qué necesitabas oír en ese momento que no oíste?’”, añadió Crawford. "Y me di cuenta —y mi madre no habría sabido decir esto, tenía 26 años y acababa de perder a un hijo— pero necesitaba oír: 'Sí, lamentamos mucho la muerte de Jeff, pero estamos muy contentos de que estés aquí'".






