Penélope Cruz encontró su vocación siendo una adolescente después de ver una película de Pedro Almodóvar, sin imaginar que, años más tarde, conocería al director que terminaría convirtiéndose en una de las personas más importantes de su trayectoria profesional y en un gran amigo.
Así lo ha desvelado en una entrevista con The Hollywood Reporter en el marco de su asistencia al Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), donde ha presentado dos películas: Bunker, dirigida por Florian Zeller y en la que comparte protagonismo con su marido, Javier Bardem, y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
"Cuando tenía 14 años —14 o 15, algo así— fue el estreno de ¡Átame! y entré en un cine mintiendo sobre mi edad", ha recordado la actriz de Alcobendas en una charla con el periodista Scott Feinberg. Aquel largometraje, como ha confesado, era para mayores de 18 años. Sin embargo, nadie dudó de su edad y pudo acceder a la sala para ver el filme. "Era una película de Almodóvar y tenía que verla. Además, aparentaba ser mayor", ha confesado Penélope.
Un plan que cambió su vida para siempre. La intérprete recuerda cada detalle de aquellas horas inolvidables en las que descubrió su vocación: "Entré en el cine para ver la película. Recuerdo exactamente cuál. Detrás de la calle Montera. Y cuando salí, me fui a dar un paseo sola y en ese momento tomé la decisión de intentar convertirme en actriz".
Su relación profesional y de amistad con Pedro Almodóvar
El resto es historia. Su primer trabajo interpretativo fue en el videoclip de La fuerza del destino, canción de Mecano, rodado en 1989. Un año más tarde, Penélope Cruz dio el salto a la televisión en Los mundos de Yupi y más tarde, presentó La quinta marcha con Jesús Vázquez. Sus inicios en el séptimo arte se remontan a 1992, con El laberinto griego, de Rafael Alcázar. Ese mismo año protagonizó Jamón, jamón, que fue su primer gran papel y el que supuso su gran salto cinematográfico, con 18 años. Un filme con el que cautivó a Pedro Almodóvar, el mismo director que años antes la había cautivado a ella con ¡Átame!, hasta el punto de influir en su destino profesional.
Pedro Almodóvar vio a Penélope en Jamón, jamón y, según contó posteriormente, verla actuar fue una "revelación". Desde entonces supo que quería trabajar con ella. Su primer proyecto juntos llegó en 1997 con Carne trémula. Dos años más tarde, en 1999, llegó Todo sobre mi madre, donde el personaje de Cruz, Rosa, tuvo mayor peso.
A partir de ahí se consolidó su relación, una de las más estrechas y duraderas del cine español, que difícilmente se habría fraguado si una adolescente Penélope Cruz no hubiese mentido sobre su edad para ver aquella película protagonizada por algunos de los grandes rostros de la industria de nuestro país: Antonio Banderas, Victoria Abril, Francisco Rabal, Loles León y Rossy de Palma.
Casi cuatro décadas después de aquella pequeña mentira, Penélope Cruz es una de las actrices más exitosas de nuestro país, con una impecable trayectoria tanto en el cine español como en Hollywood por la que, de hecho, le han dado un premio en Canadá.
Penélope Cruz, en Canadá
A lo largo de esta semana, la actriz madrileña ha cumplido con una frenética agenda en Canadá, relacionada con el Festival Internacional de Cine de Toronto. Además de presentar Bunker y La bola negra, ha sido galardonada con el TIFF Special Tribute Award, un reconocimiento a su trayectoria y contribución al cine internacional. Un premio que dedicó a quienes la han acompañado a lo largo de toda su carrera, personal y profesionalmente, ya que sin estas personas no habría llegado hasta donde está hoy en día.








