"Después de 13 años, sé que te volvería a elegir una y mil veces", le ha dicho Lourdes Montes a Fran Rivera en un mensaje que compartía este martes por la noche en sus redes sociales, con motivo de su aniversario de boda. Unas palabras muy emotivas que acompañaba con cuatro fotos espectaculares del día que celebraron su unión civil, con la finca El Recreo de San Cayetano, en Ronda (Málaga), como escenario. Una casa histórica que pertenece a la estirpe de los Ordóñez y donde la pareja, el 14 de septiembre de 2013, decidió jurarse amor eterno en lo que para ellos supuso un antes y un después en sus vidas. Fue, sin duda, una jornada inolvidable de la que ¡HOLA! les ofreció todas las imágenes y los detalles en exclusiva.
"Teníamos los dos la misma idea de boda: que no fuese un acontecimiento excesivamente formal, sino que se pareciese más a una fiesta entre amigos", contaba la diseñadora a nuestra revista hace trece años, momentos antes de darse el 'sí, quiero'. El propósito de los novios, que por entonces llevaban tres años de relación, se cumplió con creces. La lluvia amenazaba con caer sobre la localidad andaluza, pero las nubes decidieron darles un respiro y disfrutaron de un cielo despejado. A la ceremonia y el posterior banquete acudieron unos 350 invitados, donde curiosamente hombres debían llevar una chistera como requisito de etiqueta.
Delante de sus seres queridos y allegados, ni Lourdes ni Fran pudieron contener las lágrimas cuando se intercambiaron los anillos, unas bonitas alianzas de la joyería Rabat. Todo era mágico, y se hizo más especial aún con los discursos de sus familiares y amigos. Entre muchos otros, como no podía ser de otra forma, allí se encontraban Tana Rivera, hija del torero y Eugenia Martinez de Irujo, así como Sibi Montes, hermana de la novia. El cóctel fue servido por Manolo Juliá, tío político de la diseñadora. También hubo actuaciones de altura, como la de Remedios Amaya, que pusieron el toque musical.
En cuanto a su impresionante look nupcial, que dejó a todos los presentes con la boca abierta, la sevillana confió en Pronovias para la confección del vestido y derrochó elegancia a cada paso que daba. Se trató de un precioso diseño de falda en crepé de seda, con manga larga y escote en pico, de cuerpo entallado hasta la cadera. Destacaba por su bordado artesanal, que precisó de más de 200 horas de trabajo en el taller, pues estaba elaborado con motivos florales en hilo de seda y rocalla mate (pequeños abalorios), puestos a mano uno a uno.
Por su parte, el ramo estaba formado por buganvillas, nardos y jazmines en cascada, y rendía homenaje a la abuela materna de Francisco, Carmina González (a la que todos llamaban cariñosamente Amor), pues era muy similar al que eésta lució el día de su boda con Antonio Ordóñez. Por último, los zapatos que escogió Lourdes Montes eran de Pura López, y como peinado lució una trenza rematada con florecitas campestres y lazos, adornada con una corona de la diseñadora brasileña Lia Terni, hecha con oro ecológico.








