Verónica Hidalgo, de 44 años, está atravesando un momento especialmente delicado desde el pasado mes de abril, cuando su pareja y padre de su hija Leandra, el publicista Juan Andrés González Santos, ingresó en prisión preventiva, comunicada y sin fianza por su presunta vinculación con una organización criminal y una trama de tráfico de drogas y blanqueo de capitales. En medio de esta situación, la que fuera Miss España en 2005 confesó en el programa De viernes, de Telecinco, que estaba "rota por dentro". "Tengo mucha rabia e impotencia. Tengo que sacar fuerzas para asimilar todo esto, porque me está costando. Es un golpe muy duro que nos ha dado la vida", aseguró. Pese a ello, confía plenamente en la inocencia de su novio, a quien conoció hace seis años a través de las redes sociales. "Es el padre de mi hija, es el amor de mi vida. Confío en su inocencia y, hasta que la justicia no diga lo contrario, yo voy a estar con él a muerte. Confío en él", sentenció.
Tras defender públicamente a su pareja, Verónica ha compartido una reflexión sobre la importancia de seguir el propio camino y no vivir pendiente de las opiniones de los demás.
Que hablen. Van a hablar cuando te vayas, cuando te quedes, cuando cambies, cuando te equivoques, cuando empieces de nuevo. Van a hablar incluso cuando hagas las cosas bien, porque la gente siempre encuentra algo que decir sobre la vida de los demás. Así que, quizá, la verdadera libertad empieza cuando dejas de vivir intentando que los demás entiendan tus decisiones. No necesitas que todos comprendan por qué te alejaste, ni necesitan saber cuánto te costó llegar hasta donde estás ahora mismo. A veces, simplemente tienes que seguir. Porque al final, tu vida no se construye con las opiniones de los demás, sino con las decisiones que tomas cuando nadie está mirando. Y algún día entenderás que no puedes controlar lo que otros dicen de ti. Pero sí puedes decidir cuánto poder tienen sus palabras sobre tu vida. Por eso, que hablen. Tú sigue viviendo, sigue avanzando y, sobre todo, sigue escribiendo tu historia. Porque al final, la vida que merece ser escuchada no es la que otros cuentan sobre ti, sino la que tú te atreviste a vivir.
Verónica Hidalgo recuerda la detención de su pareja
Verónica, Miss España 2005, recordó el momento exacto en el que la policía detuvo a su pareja. "Llamaron a la puerta, él fue a abrir. Era la policía y venían con una orden de detención. Yo entré en pánico y lo primero que hice fue ir a la habitación a coger a mi niña. Me quedé con ella allí. Luego, vino un policía y nos dijo que nos teníamos que despedir de él. Nunca se me olvidará su cara de descompuesto. Me decía que era inocente, que tenía que haber sido un error", narró al borde de las lágrimas. Además, la modelo contó que acude regularmente a la prisión para visitarle y que, en algunas ocasiones, lo hace acompañada de su hija Leandra, una situación que, según confesó, "me parte el alma". De esta forma, Verónica demuestra que apoya incondicionalmente a su pareja y también su gran preocupación por él. "Está fatal, dice que no pertenece a ese lugar. Está recibiendo ayuda psicológica", afirmó.
Una historia de amor
La pareja se conoció en persona en enero de 2021, en plena borrasca Filomena, después de un tiempo intercambiando mensajes en redes sociales. Aquella primera cita fue clave para Verónica. Debido a la intensa nevada, la modelo tuvo que quedarse cuatro días en casa de Juan Andrés y, desde ese momento, supo que quería compartir su vida con él. "Me lo pasé tan bien y estuve tan a gusto, que ahí me di cuenta de que él era mi chico", contó en una entrevista concedida a Diez Minutos. "Tiene un humor muy parecido al mío. Además, nos llevamos fenomenal, tenemos mucha complicidad y confianza, algo que nunca me había pasado con nadie", añadió. Estaba tan feliz que no dudó en convertirse en madre junto a él. Tras recorrer un largo y duro camino, el 12 de enero de 2025 dio a luz a su hija Leandra. "Llegaste y cambiaste todo. Me enseñaste a amar sin miedo, a vivir sin prisa y a sonreír con el alma. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida".







