Hay ausencias que el tiempo no consigue llenar. Han pasado siete meses desde que Xisco Quesada murió a los 28 años después de enfrentarse a un cáncer de páncreas con metástasis y su familia continúa aprendiendo a vivir con un vacío inmenso. Lo hace, además, intentando cumplir algo que él les pidió antes de marcharse. Seguir adelante, permanecer unidos y recordarle con una sonrisa. Si pudiera verles ahora por un pequeño agujero, probablemente estaría orgulloso de comprobar que los suyos están siguiendo muchas de aquellas indicaciones que dejó escritas cuando supo que quizá no tendría todo el tiempo que deseaba.
Porque si algo hizo Xisco durante los últimos meses de su vida fue decir todo, absolutamente todo, lo que sentía. Habló de la muerte, del miedo, del amor y de cómo quería que continuaran sus seres queridos cuando él ya no estuviera. Escribió a Noelia, a sus hijos y a sus padres y dejó una auténtica lección de fortaleza. Ahora ha sido su hermano pequeño, Xavi, quien ha vuelto a escribirle.
Lo ha hecho en una fecha especialmente señalada. En su primer cumpleaños sin Xisco, Xavi ha cumplido 26 años y le ha dedicado una carta acompañada por un vídeo con imágenes de ambos desde que eran niños hasta sus últimos momentos juntos.
"Hoy en mi 26 cumpleaños te escribo esta carta, hermano. Para contarte que seguimos hablando de ti, riéndonos con tus recuerdos y enseñándoles a tus hijos lo grande que era su padre", comienza. "Mi primer cumpleaños sin tenerte aquí, pero sintiéndote más cerca que nunca".
Xisco sigue presente en sus hijos
Una de las mayores preocupaciones de Xisco antes de morir eran sus dos hijos, todavía muy pequeños. Y precisamente ellos se han convertido en una de las maneras más bonitas que tiene la familia de sentirle cerca.
Xavi cuenta que disfruta especialmente cuando está con sus sobrinos y escucha cómo recuerdan espontáneamente a su padre. "Estamos jugando y de repente me dicen 'Mira, soy rápido como papi, meto goles como papi'". Unas palabras que inevitablemente le hacen sonreír porque le demuestran que para los pequeños su padre continúa muy presente.
La familia cuenta además con infinidad de fotografías y vídeos que les enseñan para que puedan conocerle todavía mejor. "Flipan, se ríen, preguntan, quieren ver más y lo pasan genial viendo a su padre", explica Xavi. Y le hace una promesa a su hermano. "Quiero que estés tranquilo por eso, hermano, porque tus hijos van a crecer sabiendo perfectamente quién era su padre".
Cumpliendo los deseos que dejó escritos
Sus palabras cobran todavía más significado al recuperar las cartas que Xisco escribió antes de morir. Consciente de que su enfermedad podía impedirle ver crecer a sus hijos, quiso dejar por escrito aquello que deseaba para ellos y para toda su familia.
A Noelia le pidió que enseñara a sus niños "a ser valientes, pero buenos", a pedir perdón, a decir "te amo" y a cuidarse entre ellos. También quiso transmitirles una de sus grandes lecciones. "Recuérdales que lo único que importa en esta vida es lo intangible. Lo material se queda aquí cuando nos vamos".
A sus hijos les dejó otra carta en la que recordó sus nacimientos y les explicó lo orgulloso que estaba de ellos. "Espero que, si algún día os tienen que contar quién fue papá, también os sintáis orgullosos de mí", escribió antes de asegurarles que, estuviera donde estuviera, siempre permanecería a su lado.
Siete meses después, Xavi y el resto de la familia están procurando que así sea.
"Que mencionarme no provoque tristeza"
Xisco también pensó en cómo quería ser recordado. En la carta que dedicó a sus padres, les hizo una petición especialmente significativa. "Que mencionarme no provoque tristeza. Recordadme como aquel amante del cachondeo que nunca se tomó la vida muy en serio".
Y no se olvidó de su hermano. "Cuidad de Xavi, mi hermano, lo necesitará más que nunca", les pidió. Después dejó otra frase que hoy adquiere todavía más sentido. "Seguid siendo ese equipazo que siempre fuimos".
Eso es precisamente lo que están intentando hacer.
Xisco convirtió durante su enfermedad sus redes sociales en un diario abierto en el que mostró sus tratamientos, sus miedos y también su manera de enfrentarse a una realidad tremendamente dura. Su hermano prometió tras su muerte honrar su legado, cuidar de los suyos y vivir con la intensidad que él le había enseñado.
Ahora, en su primer cumpleaños sin poder abrazarle, vuelve a demostrárselo. "Cuando hablamos de ti siempre acaba apareciendo alguna historia, alguna broma o alguna de esas cosas que solo tú hacías y nos seguimos riendo contigo", cuenta.
Y termina con una frase que resume cómo intenta convivir con su ausencia. "Hoy es mi primer cumpleaños sin poder darte un abrazo, pero no es el primer cumpleaños sin ti porque tú sigues aquí y qué orgullo poder decir que eres mi hermano. Te amo".









