Se rozó la tragedia en el circuito de Monza (Italia), donde este domingo se disputaba el GP de Italia. Charles Leclerc sufrió un gran susto en ‘la casa de Ferrari’ con su esposa Alexandra Leclerc entre el público. En la tercera vuelta de la carrera, el piloto monegasco de 28 años perdió el control de su monoplaza y se estrelló contra las protecciones en un impacto que hizo contener la respiración al público y al paddock. Su Ferrari marcaba cerca de 233 kilómetros por hora en el momento de su salida de pista. Así que el impacto fue brutal.
Afortunadamente, lo que podía haber sido una tragedia se quedó en un gran susto. Leclerc salió por su propio pie del coche y fue atendido en el centro médico del circuito, siguiendo el protocolo habitual.
El contexto hacía el momento aún más delicado. Monza es, para Ferrari, mucho más que una cita del calendario: es el gran templo tifosi, el escenario donde la escudería roja se mide ante su afición y donde cada carrera se vive como una cuestión de orgullo. Aunque la sede principal de Ferrari se encuentra en Maranello y su circuito privado de pruebas es Fiorano, Monza es el trazado que la afición considera “la casa” del equipo en los Grandes Premios.
En esta ocasión, además, en el circuito se encontraba la esposa del piloto, embarazada de su primer hijo. Aunque la pareja no ha revelado cuándo nacerá el bebé, su avanzado estado de gestación apunta a que la llegada podría estar próxima. Alexandra siguió la carrera desde el paddock y vivió en primera persona el susto que protagonizó su marido, en un día que debía ser de celebración para la escudería y que terminó marcado por la tensión del accidente. Fueron segundos de incertidumbre que se hicieron eternos, especialmente para ella.
La creadora de contenido (24) había cuidado al detalle su aparición en Monza. Por eso para la ocasion escogió un bonito vestido rojo que dejaba ver sus curvas premamá. Con esta elección quiso hacer un guiño evidente a Ferrari luciendo el color emblemático de la escudería. A la pareja se la pudo ver cómplice y enamorada momentos antes de iniciarse la carrera, dándole ánimos a su marido en una carrera que no tuvo el final deseado para la pareja.
Un amor discreto, un embarazo evidente
Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux viven un año especialmente significativo. Tras tres años de relación, la pareja se casó el pasado 28 de febrero en una ceremonia civil íntima celebrada en Mónaco, rodeados únicamente de un pequeño grupo de familiares y amigos, entre los que se encuentran Carlos Sainz y su novia Rebecca Donaldson. Fieles a la discreción que ha marcado su historia desde el principio, evitaron grandes celebraciones y optaron por un enlace sobrio y elegante, acorde a su estilo.
Está previsto que celebren una boda religiosa el próximo año, aunque la llegada del bebé podría modificar ligeramente los planes. Este verano, el primero como matrimonio, lo han vivido entre viajes, compromisos profesionales y apariciones públicas muy medidas, siempre manteniendo su privacidad como prioridad.
El embarazo de Alexandra comenzó como un rumor que se extendió rápidamente hasta que, a finales de julio, las imágenes tomadas durante el Gran Premio de Hungría despejaron cualquier duda. La italiana de origen mexicano acaparó todas las miradas con varios estilismos que dejaban ver su nueva silueta. El más comentado fue un vestido azul cielo de Emilio Pucci, con el inconfundible estampado psicodélico de la firma italiana, que realzaba con delicadeza su figura.
Aquella aparición se interpretó como una “no confirmación” que, en realidad, lo decía todo. Fieles a la discreción que ha marcado su relación, ni Charles ni Alexandra han hecho oficial la noticia en redes sociales ni mediante comunicado. Por eso, su presencia en el paddock, rodeados de cámaras y aficionados, actuó como una confirmación indirecta: Alexandra se mostró natural, serena y orgullosa de su embarazo, sin ocultarlo y con una sonrisa que delataba su felicidad.
Dos meses después, una radiante Alexandra reaparecía en el circuito de Monza para acompañar a su esposo en una de las citas más especiales de la temporada, sin imaginar que minutos más tarde viviría un momento de gran tensión. Afortunadamente, todo quedó en un susto, y la pareja continúa disfrutando de esta etapa tan especial mientras se prepara para dar la bienvenida a su primer hijo.










