Sandra Gago ha pasado unos días de lo más especiales en Nueva York, ciudad que ha visitado de forma exprés para asistir al US Open junto a su marido, el extenista Feliciano López. Tras un verano en el que la familia ha cargado pilas y se ha dejado ver por las mejores playas del país -entre ellas, las de Santander y las de la costa de Cádiz-, toca volver al trabajo y a los compromisos que la pareja tiene en el universo de la moda y el deporte.
Hace unos días, la modelo compartía unas instantáneas que bien podrían pertenecer a cualquier episodio de la icónica Sexo en Nueva York: rascacielos, atardeceres y los restaurantes más chic de la ciudad. También ha habido tiempo para pasear por Central Park y acudir al Estadio Arthur Ashe, donde se celebra el importante torneo del ATP Tour. Este sábado, la modelo ha compartido con sus seguidores las mejores imágenes de su viaje, pero también se ha mostrado de lo más emocionada por poder reencontrarse con sus "ratones", sus hijos Darío, que cumplió cinco años en enero, y Marco, de dos.
Esta escapada neoyorquina (sin los niños) ya estaba planeada en el calendario de la pareja, tal y como nos contó el propio Feliciano a ¡HOLA! sobre sus planes veraniegos: "Nos vamos a Galicia, que está mi hermano allí y vamos a verlo unos días para que los primos compartan unos días juntos, porque mi hermano tiene dos hijos. Luego, a finales de agosto me tengo que ir a trabajar a Nueva York, a comentar el US Open y los niños en septiembre ya vuelta al cole, vuelta a la rutina", afirmaba. Sandra ha querido acompañar a su marido en este compromiso laboral, dejándose ver por las pistas de tenis y también por las calles más concurridas de la Gran Manzana.
La pasión de sus pequeños por el deporte
Sin duda, el tenis sigue de lo más presente en la vida de Feliciano López y, por ende, en la de Sandra y sus pequeños. En declaraciones a esta revista, el exdeportista hablaba de lo afortunado que se siente por poder seguir viviendo de ello, ya sea comentando los torneos o formando parte del futuro de dicho desde otros ámbitos (ya sean deportivos, económicos o periodísticos). "Estoy bastante ocupado con el tema del torneo de Madrid, con el Mutua Madrid Open, trabajo también en la Copa Davis, hago algunos torneos, no muchos, como comentarista, y entre la familia y eso estoy bastante ocupado. Y no me puedo quejar, la verdad. De la suerte que he tenido después de haberme retirado y poder seguir involucrado en la industria del tenis, aunque sea desde el otro lado", nos admitía.
La influencia de papá en casa se ha hecho notar. Sus pequeños se vuelven locos con la raqueta y la pelota, pero sobre todo su primogénito. "El mayor, Darío, sí que juega. Le encanta el tenis y el deporte en general. En eso he tenido suerte y creo que es algo súper positivo. Ojalá que su hermano, Marco, también se enganche al deporte de la misma manera porque es fundamental en los niños. Soy la persona que soy gracias al deporte. Darío me ha visto muy muy poquito jugar, pero tiene un pequeño recuerdo de eso. También juega al fútbol, le gusta el golf… cualquier deporte que practica o que ve o que tiene la suerte de ir un día conmigo y acompañarme pues le gusta y yo estoy feliz, la verdad. Me parece que el deporte es lo mejor que le puede pasar a un niño pequeño y ojalá que el pequeño Marca, poquito a poco, también vaya enganchándose al deporte", contó Feliciano en nuestras páginas.













