Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias continúan con su relación, una historia que ambos han llevado con enorme discreción desde que su romance saliera a la luz el pasado mes de marzo. Aquellas imágenes confirmaron el inicio de una historia de amor que, con el paso de los meses, se ha ido afianzando y ahora suma un nuevo capítulo: una escapada romántica y cultural por Trujillo (Cáceres), una de las ciudades medievales más bellas de España.
Este viernes 28 de agosto, tras un tiempo sin noticias de ellos, la pareja ha vuelto a ser el centro del foco mediático. Según ha contado el periodista Javi Hoyos en sus redes sociales, los actores fueron vistos en la localidad cacereña con una actitud muy cómplice. Las imágenes muestran a la pareja paseando agarrada, cómplice y de lo más relajada, lo que confirma que su historia sigue avanzando con naturalidad. La actriz, que continúa con la gira de La Malquerida —obra que presenta por distintas ciudades españolas desde el pasado mes de mayo— aprovechó este descanso en su agenda para disfrutar de la visita en compañía de 'su chico'. Para la ocasión, ambos escogieron estilismos informales: Aitana optó por un pantalón ancho negro y una camisa blanca, combinados con un bolso de paja; Maxi, por su parte, lució unos pantalones verdes, una camiseta oscura con letras en la espalda y gafas de sol.
La pareja, que siempre ha preferido vivir su relación lejos del foco mediático, se mostró en Trujillo especialmente natural y cómoda. Esta aparición pública evidencia que atraviesan una etapa estable, en la que ya no sienten la necesidad de esconderse.
Pillados en el corazón de Trujillo
La pareja fue vista paseando por la Plaza Mayor de la localidad cacereña, uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad, también conocida como 'la cuna de conquistadores' porque es el lugar donde nacieron Francisco de Pizarro y Francisco de Orellana. Allí, según relata el periodista, se les vio pasear agarrados, conversando y compartiendo gestos de complicidad. “Así, abrazados, ya no se esconden ni se ocultan. Disfrutan de unos días de relax", confesó el periodista, quien afirmó, al compartir estas imágenes, que "esta historia de amor sigue adelante”.
Después, continuaron su recorrido por los alrededores de la iglesia de Santa María la Mayor, un templo histórico situado en la parte alta del casco antiguo. Según una trabajadora del templo que los atendió en su visita "no pueden ser más guapísimos y majos", escribió en sus redes sociales. Ella relató que en un primer moment no se percató de quiénes eran sus visistantes y que ambos se mostraron muy simpáticos, aunque discretos y aparentemente interesados en pasar desapercibidos.
Su escapada a Trujillo se ha convertido así en una de las imágenes más claras de la evolución de su relación y una muestra más de que su historia avanza sin prisa pero sin pausa, ajena al interés mediático que cualquiera de sus acciones puede generar.
Cuándo se destapó su affaire
El romance entre Maxi Iglesias (35) y Aitana Sánchez-Gijón (57) saltó a la prensa en abril, gracias a las fotografías publicadas por la revista Lecturas, pertenecientes a diferentes citas en las que los actores aparecen en actitud cómplice y besándose apasionadamente. Desde entonces, ambos han apostado por la discreción, aunque siempre que sus agendas lo permiten aprovechan para verse. Hace unas semanas fueron pillados disfrutando de una velada en el chiringuito El Puntal, en Santander.
Su historia personal tiene un antecedente profesional: en 2014 interpretaron a una pareja de enamorados en la serie Velvet, donde ya se comentaba la química entre ellos pese a la diferencia de edad. Más de una década después, esa complicidad ha traspasado la ficción. El pasado mes de abril, en La Revuelta, Maxi llegó a afirmar que sentía una profunda admiración por la actriz porque es "una mujer supersabi, echada para adelante (...). Desde aquí os confieso que voy a estar eternamente enamorado de Aitana Sánchez-Gijón”, dijo entonces, unas palabras que hoy adquieren un nuevo significado a la luz de su relación actual.
Para Aitana, esta es la primera relación mediática desde su separación, hace seis años, del artista argentino Guillermo Papín Luccadan, padre de sus hijos Teo y Bruna. Maxi, por su parte, mantuvo relaciones anteriores con Ione Astondoa y con la actriz Stephanie Cayo, actual pareja de Alejandro Sanz.
Aitana y Maxi han construido su relación desde la absoluta privacidad. No comparten imágenes juntos, no hablan públicamente de su vida personal y evitan cualquier exposición innecesaria. Sin embargo, las escenas descritas por quienes los han visto en Trujillo muestran una complicidad evidente: paseos, gestos cariñosos y una actitud relajada que confirma que su romance sigue adelante. Y aunque ninguno de los dos ha querido pronunciarse, las imágenes y testimonios hablan por sí solos.










