Si David Broncano le hiciera a Grison una de las preguntas clásicas de La Revuelta y quisiera saber cuánto dinero tiene en el banco, la respuesta probablemente le sorprendería. Porque el músico y colaborador, siempre dispuesto a vacilar al presentador con su dinero, tampoco puede presumir precisamente de tener las arcas vacías. Todo lo contrario. Su cuenta bancaria ha crecido al mismo ritmo que una carrera que atraviesa su mejor momento y que le ha llevado de pasar penurias intentando vivir de la música a reconocer que podría mantenerse gastando apenas una tercera parte de lo que ingresa.
Marcos Martínez, conocido por todos como Grison, no revela la cifra exacta, pero tampoco se esconde cuando en una entrevista en El Mundo le plantea precisamente esa pregunta. "Mogollón y cada vez más porque no me lo gasto. Soy una hormiguita", reconoce. Una respuesta muy de su estilo que esconde una realidad que él mismo admite que jamás habría imaginado, pues a sus más de 40 años, está en la cresta de la ola profesional y su cuenta corriente también empieza a reflejarlo.
De pasar penurias a poder vivir con el 30% de lo que gana
La transformación económica de Grison se entiende especialmente bien con un dato que él mismo aporta en la entrevista, ya que señala que podría vivir gastando apenas el 30% de lo que ingresa. El resto, lo ahorra. "No me gasto el dinero en nada", reconoce. Sus principales aficiones son correr y entrenar en parques de calistenia, pero detrás de esa faceta de 'hormiguita' hay también un plan de futuro. Grison ahorra para poder decidir cuándo dejar de trabajar y disfrutar de una vida tranquila. "Ahorro con vista al futuro, para poder permitirme jubilarme cuando quiera", explica en El Mundo.
Su carrera se dispara y abre nuevas vías de ingresos
Su desahogada situación económica coincide con el mejor momento de su carrera. Tras multiplicar su popularidad en La Revuelta, después del verano dará un paso más al frente de El escondite, su primer programa en solitario en RTVE, ya grabado en Países Bajos. Un reto que jamás imaginó y que, según reconoce en El Mundo, "abre un mercado laboral nuevo" para él.
A la televisión y sus espectáculos se suma además la publicidad, otra vía que ha crecido con su popularidad. Grison señala como punto de inflexión su portada de Men's Health: no cobró por realizar el reto físico, pero "después de esa portada te sale mucha publi". Un escaparate que ha ampliado todavía más sus oportunidades profesionales y, con ellas, sus fuentes de ingresos.
Su mayor lujo ahora que tiene dinero
Lo curioso es que ese aumento de ingresos no parece haber traído consigo un cambio equivalente en su estilo de vida.
Nada de coches espectaculares, fiestas interminables o caprichos extravagantes. El gran lujo que Grison reconoce permitirse ahora está en la cesta de la compra.
Le gusta cocinar y asegura que actualmente es en la alimentación donde más dinero gasta. Carne que le envía un amigo desde Galicia, buen pescado, pollo ecológico y productos de calidad forman parte de una cesta de la compra que ahora puede llenar sin preocuparse constantemente por las etiquetas.
"De lo mejor que tiene ir un poco más holgado con la pasta es poder entrar en un supermercado sin tener que estar mirando los precios", explica. Una tranquilidad especialmente significativa para alguien que no olvida de dónde viene. Su padre y su abuelo estuvieron vinculados a una churrería y él mismo reivindica mantener su conciencia de clase pese al cambio de estatus.
Una casa levantada piedra a piedra durante 30 años
Su relación con el dinero también se entiende mirando a su pasado familiar. Mucho antes de la televisión, los focos y los contratos, Grison pasó buena parte de su infancia y juventud ayudando a su padre a construir una casa en una finca del interior de Alicante.
"Llevo 30 años construyendo una casa con mi padre, piedra por piedra", contó en El Faro, una historia que posteriormente ha sido recogida por otros medios. Él mismo recuerda que ejercía de ayudante de albañil, colocando ladrillos y aprendiendo incluso algunas nociones de electricidad.
"Voy a morir demasiado rico"
Grison habla de ese cambio con el mismo humor con el que prácticamente cada noche convierte el dinero de Broncano en material para sus bromas.
No parece obsesionado con multiplicar indefinidamente su patrimonio ni tiene intención de trabajar hasta una edad avanzada. Precisamente porque conoce las dificultades de vivir con poco, su objetivo ahora es aprovechar sus mejores años profesionales para asegurarse tranquilidad en el futuro.
Y hasta él mismo reconoce que quizá se le está yendo la mano con el ahorro. "Voy a morir demasiado rico, me van a robar el dinero mis hijos", bromea en El Mundo, aunque él, como muchos de los invitados a La Revuelta, se resiste a dar una cifra.








