Rodri Hernández regresa a la liga española, después de siete años siendo el centrocampista del Manchester City, convertido en todo un referente futbolístico. El jugador, reconocido como Balón de Oro en 2024 y como mejor jugador del Mundial de 2026 por la FIFA, acaba de iniciar una nueva etapa en el FC Barcelona en la que le acompañará su pareja, la cirujana Laura Iglesias.
Su historia de amor arrancó hace 10 años en la Universitat Jaume I de Castellón, donde coincidieron pese a la diferencia de edad: él cursaba tercero de Administración y Dirección de Empresas mientras ella acababa de llegar a la facultad para estudiar Medicina, pero en este escenario fue dónde surgió su romance.
Fue precisamente una novatada universitaria la que propició su primer cruce de miradas. "Me dijo: novata, recógeme la bandeja, y yo recuerdo que se la recogí a todos menos a él", contó Laura, quien además ha reconocido que por entonces ni siquiera sabía que se trataba de un futbolista profesional, y que cuando lo descubrió pensó en no iniciar una relación con el campeón del mundo. "Calma, ya sabes el estereotipo que se tiene del futbolista", se dijo a sí misma.
La relación no se fraguó de inmediato ya que, según el capital de la selección, Laura "iba con pies de plomo" y "no había manera que dijera que sí", mientras que ella ha admitido que aquellos primeros tiempos fueron de auténtica insistencia por parte del jugador, a base de "pico y pala" durante uno o dos meses. Después de este tiempo, el primer beso llegó en la habitación de la médica. "Estábamos viendo una película de dibujos animados y le besé yo", recordó Iglesias.
Esta historia fue contada por los protagonistas durante el documental de RTVE Denominación de origen, producido con motivo del Mundial de Fútbol de 2026, en el que varios jugadores de la Selección -entre ellos Lamine Yamal, Pedri o Cucurella- mostraron su lado más personal junto a sus familias. Rodri y Laura aprovecharon el espacio para repasar, entre bromas, el origen de una relación que ya suma más de una década.
Desde entonces, Laura ha optado por mantenerse en un segundo plano: sus apariciones públicas son escasas, apenas tiene presencia en redes sociales con un perfil privado y ha construido su carrera en la cirugía al margen de la popularidad que rodea al capitán de la Selección. Esa discreción no le ha impedido acompañarlo en celebraciones y grandes citas deportivas, ni estar a su lado en los momentos más duros, como la lesión de rodilla que sufrió el jugador en 2024.
Una década que demuestra que es posible compaginar dos carreras tan exigentes como el fútbol de élite y la cirugía, consolidándose como una de las parejas más sólidas y discretas del panorama deportivo español. Ahora, la pareja afronta un nuevo capítulo: el regreso a España después de que el madrileño fichase por el Manchester City en 2019. Aunque no se ha confirmado dónde fijarán su residencia, no sería extraño que se decantaran por zonas como Gavà Mar, Castelldefels o Pedralbes, enclaves habituales entre los futbolistas del Barça.








