Alba Carrillo consiguió en El Sótano -el programa televisivo de corte centennial y underground que lideraba en TEN, y en el que compartía espacio con algunos de los influencers más aclamados por las nuevas generaciones- que muchas de sus declaraciones hicieran ruido en redes sociales. Con poca audiencia, pero mucha polémica, la exmujer de Feliciano López conectó con aquellos que buscaban una sobremesa honesta y divertida. El 30 de junio, Alba despidió la primera temporada del programa dejándolo todo en el aire, y ahora ha confirmado Informalia que la colaboradora y presentadora ha fichado por La Séptima, el nuevo canal de televisión que comenzará a rodar en noviembre y cuyo proyecto lidera el periodista José Miguel Contreras.
Según cuenta el medio, Alba competiría con Fiesta y La Roca en el horario de sobremesa de los fines de semana, un dato que está por confirmar. Será el próximo siete de septiembre, coincidiendo con el FesTVal de Vitoria, el más importante de televisión en nuestro país, cuando sepamos a ciencia cierta qué es lo que tiene preparado el canal de cara a su estreno. Un fichaje que ya se ha anunciado es el de Javier Ruiz, que abandona Mañaneros en La 1 para formar parte de este proyecto.
Hasta entonces, no cabe duda de que la colaboradora está viviendo uno de sus veranos más especiales. Alba se lo ha montado en grande y ha hecho un crucero por el Mediterráneo con su hijo y sus padres, colgando en sus redes sociales imágenes de las paradas más notorias del recorrido. Como una diosa griega en Mikonos o Santorini, o pidiéndole suerte a la masificada Fontana di Trevi en Roma, la presentadora se ha empapado de sabiduría y ocio en esta escapada a cuatro inmejorable y de lo más memorable.
La primera parada fue Santorini, una de las islas más transitadas del mar Egeo. Vistas de escándalo, helados y momentos para refrescarse con un chapuzón en la piscina: una fórmula de éxito que hizo que su viaje comenzase de la mejor forma posible. Como siempre, la colaboradora y presentadora demostró la buena sintonía que tiene con su pequeño Lucas, que este próximo octubre cumplirá 15 años, entrando de lleno en la adolescencia.
Tras Santorini, Alba y sus padres visitaron Mikonos y Éfeso, una de las metrópolis grecorromanas mejor conservadas del mundo antiguo, además de enclave esencial en los inicios del cristianismo. "Mykonos me ha enamorado. Preciosas callecitas, los molinos, casas blancas y azules. Paramos para un baklava en la pastelería más antigua de la república Helénica. Hemos conocido a Petro II (hijo de la pelícana que les regaló Jackie Kennedy), un pelícano rosa al que le encanta comer en Nikos. Hemos aprovechado y hemos probado allí una musaca estupenda y una ensalada Griega. Volveremos aquí, sin duda", dijo en redes, empleándolas como un diario de viaje en el que contó todas sus paradas a sus seguidores.
En Éfeso, Alba y su familia visitaron diversas excavaciones arqueológicas y la Casa de la Virgen María. "Hemos dejado nuestras peticiones en la pared de los deseos y hemos tomado agua sagrada. Hemos recorrido la Biblioteca de Celso, construida originalmente para almacenar 12.000 pergaminos, y nos hemos sentado en el antiguo Odeón, un espacio musical al aire libre. Hemos podido admirar el Templo de Adriano, presencia el Gran teatro y el Templo de Artemisa (una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo). Todo en familia", volvió a explicar días después de visitar ambas islas griegas. Sin duda, además de pasar tiempo juntos tras un año cargado de trabajo y cambios, su viaje no ha podido ser más didáctico.
Las dos últimas paradas fueron Pompeya y Roma. En ambas, la presentadora y su familia descubrieron algunas de las grandes maravillas del mundo -tanto a nivel histórico como artístico-, y se dejaron llevar por las delicias de la siempre laureada gastronomía italiana: "Viva l'Italia, vivia la famiglia", dijo Alba en otra publicación con nuevas fotografías de su aventura. Eso sí, entre monumento y monumento siempre hay tiempo para un gelato. A nadie le amarga un dulce, y menos ahora que parece que Alba regresa a la televisión, ¡y a lo grande!























