Ibiza se ha consolidado una temporada más como el epicentro estival de la jet set internacional, y Tiffany Trump no ha querido faltar a su cita con la luz del Mediterráneo. Tras disfrutar de unos días surcando la Costa Azul a bordo de un espectacular megayate de 100 metros de eslora junto a su madre, Marla Maples, la abogada de 32 años ha puesto rumbo a las Pitiusas para vivir unas vacaciones idílicas en familia y rodeada de sus seres queridos. Instalada en la absoluta intimidad de una imponente villa privada con estanque de peces y exuberantes jardines, la hija menor del presidente estadounidense ha abierto su álbum fotográfico más entrañable junto a su marido, el empresario Michael Boulos, y su primer hijo, Alexander, de tan solo un año.
El pequeño Alexander, nacido el 15 de mayo de 2025 y que desde su llegada ha llenado la vida de sus padres y sus vacaciones de los momentos más entrañables, se ha convertido en el simpático protagonista de la escapada al aparecer ataviado con una divertida camiseta blanca de Pachá, la mítica firma ibicenca de las dos cerezas. Bajo el romántico pie de foto "Summer loving", Tiffany ha dejado claro lo mucho que le apasiona el estilo de vida balear exprimiendo cada segundo al lado de los suyos.
Además de disfrutar de estas inolvidables jornadas familiares con su esposo e hijo, la estancia de Tiffany en la isla ha contado con la presencia de su inseparable amiga Karen Shiboleth. La influencer neoyorquina, perteneciente a su círculo más íntimo desde su etapa universitaria en la Universidad de Pensilvania, ha sido la compañera perfecta para combinar los momentos de relax familiar con divertidos planes de chicas. Shiboleth quiso plasmar la sintonía que reina entre ambas compartiendo un carrusel de imágenes bajo el cariñoso mensaje: "El verano me ha tratado tan bien", al que Tiffany respondió rápidamente con un tierno "Amo a mi bestie".
Esta muestra de complicidad reafirma una amistad inquebrantable, en la que la hija del mandatario estadounidense no ha dudado en referirse a Karen en ocasiones anteriores simplemente como su "mejor", mientras que Shiboleth la define cariñosamente como "una de mis amigas que conservo por más tiempo y una de las personas más amables que he conocido en mi vida". Juntas han celebrado su reencuentro balear bajo el simpático lema "ATB conquista Ibiza".
Gastronomía, calas secretas y noches eternas
Durante sus días en la isla, Tiffany y su entorno han aprovechado para recorrer los rincones más idílicos y los feudos gastronómicos más codiciados. Entre sus paradas obligadas no ha faltado el icónico restaurante Casa Jondal, del aclamado chef Rafa Zafra, donde saborearon la afamada pasta cremosa cubierta con una generosa capa gourmet de caviar, valorada en 125 euros. La experiencia culinaria continuó a orillas del mar con auténticas joyas de la cocina marinera local, como un espectacular arroz con langosta recién elaborado y servido directamente desde una imponente paella, donde el intenso color del fondo marinero y el toque crujiente de los crustáceos hicieron las delicias de todos los comensales.
La devoción de la hija del mandatario estadounidense por el producto fresco de proximidad quedó patente en otro de los suculentos manjares que formaron parte de sus banquetes ibicencos: una majestuosa bandeja de plata repleta de langostas frescas a la parrilla, troceadas en su punto perfecto de cocción y presentadas sobre un lecho de hortalizas con limones tallados y tomates de huerta. Entre veladas al aire libre, cenas en exclusivas terrazas con vistas a la costa y paseos bajo la brisa pitiusa, la joven abogada resumió la auténtica magia de sus noches de fiesta y atardeceres en la isla con la evocadora frase "La magia de la luna llena".
'Looks' de inspiración Adlib, alta costura y detalles ibicencos
El vestidor estival de Tiffany Trump ha desprendido estilo y diversión en cada una de sus apariciones. Para los momentos de descanso al borde de la piscina, apostó por un romántico romper blanco de mangas abullonadas y escote abordonado que combinó con sandalias de doble tira y gafas oscuras de estilo geométrico. En sus jornadas marítimas, la hija de Donald Trump lució un vestido de punto calado de la firma Solid & Striped sobre un traje de baño azul, que elevó a la categoría de alta costura acompañándolo de una de las piezas más deseadas del mundo: el cotizado bolso Mini Kelly de Hermès en tono azul, valorado en cerca de 38.000 euros. Para completar sus estilismos nocturnos, sorprendió con un toque más atrevido al combinar un crop top blanco de Miu Miu con una minifalda de encaje semi-transparente, cinturón de hebilla joya y botas altas de piel en tono café, cerrando así un despliegue estilístico impecable a la altura del verano balear.










