Donald Trump Jr. y Bettina Anderson ya son marido y mujer. Tras oficializar su unión en Florida, el hijo del presidente de Estados Unidos y la modelo lo han celebrado a lo grande, con una fiesta espectacular, a la par que íntima, en una isla de Las Bahamas. Un esperadísimo "sí, quiero" que ha reunido a la familia casi al completo, aunque con alguna sonada ausencia, y que nos deja unas cuantas imágenes y un sinfín de detalles curiosos de su fin de semana de boda en el paraíso.
Un largo fin de semana de celebraciones
En realidad, el fin de semana del enlace de Donald Trump Jr. y Bettina Anderson comenzó el jueves 21 de mayo. Ese día, dieron la sorpresa oficializando su unión por adelantado. Así lo revela la licencia de matrimonio emitida en Florida, que solicitaron una semana antes, el 14 de mayo.
Esta primera boda tuvo lugar en el exclusivo barrio de West Palm Beach (Florida), concretamente en la residencia de la hermana gemela de la novia, Kristina Anderson McPherson. Solo acudieron algunas personas de su círculo más íntimo y el cuñado de la novia, Bradley McPherson, fue quien oficializó el matrimonio.
Un escenario de ensueño
En un primer momento, se habló de que la pareja celebraría su boda en la mismísima Casa Blanca. Sin embargo, la situación política actual no ha propiciado que esta idea siga adelante. En su lugar, Donald Jr. y Bettina se han decantado por una opción mucho más íntima y privada, aunque igual de exclusiva: una espectacular isla en las Bahamas donde se dirigieron para pasar el fin de semana con sus allegados tras firmar su matrimonio.
Eso sí, no han confirmado el lugar exacto de las celebraciones. Inicialmente sonó con fuerza la lujosa isla privada de Little Pipe Cay, donde la pareja ya había pasado algún tiempo de vacaciones y con un gran valor sentimental para ellos. Sin embargo, ahora todo apunta a que el escenario escogido fue Norman's Cay, en las Exumas, una pequeña isla que la novia también conoce bien. Lo que queda claro es que celebraron su enlace en un impresionante paraíso de arena blanca bañado por aguas turquesas, como se puede ver en las fotos.
Los invitados y los looks
Ahora que las celebraciones han llegado a su fin, los invitados -y los propios novios- han comenzado a abrir el álbum de fotos de sus inolvidables días en Las Bahamas. Se sabe que alrededor de 40 personas han acompañado a Donald y Bettina en su boda. Entre ellos, no podía faltar la familia del novio. Lara Trump, mujer de Eric Trump, ha compartido algunas instantáneas en las que podemos comprobar que, además de los propios Eric y Lara, acudieron también Tiffany e Ivanka Trump, hermanas del novio, así como Kaia, la hija de 19 años de Vanessa y Donald Trump Jr.
También Ivanka Trump ha mostrado unas cuantas instantáneas de este fin de semana. En ellas podemos comprobar que no todo ha sido fiestas en la playa y suntuosos banquetes: también han podido disfrutar de actividades muy divertidas en el mar. De hecho, la hija mayor del presidente de Estados Unidos estuvo haciendo paddle surf con su sobrina Kaia, con quien ha presumido de buena relación.
Las chicas Trump llevaron en la maleta estilismos muy distintos para cada una de las actividades planificadas en la isla. Desde bikinis, gorros y ropa casual para las situaciones más informales hasta looks mucho más elegantes. Ivanka aparece en varias de las fotos luciendo un vestido mini amarillo, con escote corazón y estampado floral. Su marido, Jared Kushner, llevaba en este evento un conjunto de camiseta y pantalón blancos. En otra de las imágenes, sin embargo, ella lleva un largo vestido rojo y él, camisa azul con pantalones también blancos.
Lara Trump optó por un estilismo de punto azul para una de las celebraciones, y un vestido largo hasta los pies en un tono anaranjado en el que parecía ser el evento más formal en la playa. La más joven de las chicas, Kaia, apostó también por el azul, en su caso, un mono corto en un tono turquesa muy favorecedor y juvenil.
Los floristas de Carolina Herrera y servilletas de Los Miserables
Que fuese una celebración pequeña y privada no implica que prescindiesen del lujo y la exclusividad. Todo lo contrario: la sofisticación ha sido un factor imprescindible en la boda de Donald y Bettina. Lewis Miller Design se encargó de la organización y la ambientación floral. Esta prestigiosa firma es especialmente conocida por estar detrás del diseño de algunas puestas en escena de Carolina Herrera y por la clase de arreglos florales que se impartió en el baby shower de Meghan Markle, mujer del príncipe Harry.
Cada pequeño detalle estaba cuidado con mimo: la tarta nupcial de la emblemática pastelería de Palm Beach Sweet Stacy's, la caligrafía del diseñador Bernard Maisner en los menús... incluso las servilletas. Como ha mostrado Ivanka Trump, llevaban impresa una significativa frase de Los Miserables, de Víctor Hugo, una romántica cita que encaja perfectamente con el evento que estaban celebrando: "Amar o haber amado, eso basta. No pidas nada más. No existe otra perla que pueda encontrarse en los pliegues oscuros de la vida". Otra servilleta incluía una frase de Sentido y Sensibilidad, de Jane Austen: "Mi corazón es y siempre será tuyo". En esta ocasión, la ha compartido la propia Bettina, citando con un corazón a su ya marido, Donald Trump Jr, en una romántica declaración pública.
La notable pero esperada ausencia de Donald Trump
La gran incógnita era si el presidente de Estados Unidos viajaría a Las Bahamas con el resto de la familia para unirse a la celebración. El novio quería que su padre asistiera, como el propio Donald Trump confesó a la prensa en el Despacho Oval. Sin embargo, sus compromisos de Estado, así como la tensa situación con Irán, hicieron que el mandatario acabara sumándose finalmente a la lista de ausencias.
Él mismo compartió un mensaje a través de su perfil en Truth Social, explicando que no estaría presente y dando la enhorabuena a la pareja: "Si bien tenía muchas ganas de estar con mi hijo, Don Jr., y el miembro más nuevo de la familia Trump, su futura esposa, Bettina, las circunstancias relativas al Gobierno y mi amor por los Estados Unidos de América no me lo permiten. Siento que es importante para mí permanecer en Washington, D.C., en la Casa Blanca durante este importante período de tiempo. ¡Felicitaciones a Don y Bettina!".














