La preocupación de Violeta Mangriñán ante la devastación del incendio forestal que afecta a la zona de la Vall d’Uixó y Aín ha alcanzado un punto crítico en las últimas horas. La 'influencer' valenciana ha compartido entre sus seguidores el angustioso minuto a minuto que vive su familia, especialmente marcado por la situación de su madre, Elvira Mondragón, una agente medioambiental jubilada que no ha dudado en sumarse de forma voluntaria a las labores de extinción tras 36 años de servicio.
Durante la jornada, la preocupación de Violeta se ha intensificado al perder completamente la comunicación con ella. Según ha explicado la empresaria, el teléfono móvil de su madre se rompió por la tarde mientras las llamas se encontraban extremadamente cerca de su vivienda. Desesperada por las noticias, ha mandado un llamamiento urgente a sus más de 2,5 millones de seguidores solicitando ayuda a cualquiera que estuviera sobre el terreno.
Posteriormente, la creadora de contenido pudo tranquilizar en parte a sus fans tras confirmar que su hermana logró contactar con un compañero del operativo. Aunque confirmó que su madre se encontraba bien y fuera de peligro físico junto a sus excompañeros, la incomunicación se mantendría temporalmente hasta conseguir una tarjeta de prepago para un nuevo dispositivo.
Finalmente la angustia y la tensión han dado paso a un moderado respiro en las últimas horas. Según ha compartido la propia Violeta, la familia ha conseguido finalmente contactar con su madre gracias a un teléfono provisional. Tras regresar a casa de madrugada para descansar unas horas, Elvira se ha reincorporado de nuevo al dispositivo para seguir luchando contra el fuego junto a sus compañeros.
Además, las noticias sobre el terreno invitan a cierto optimismo: aunque las llamas se mantienen a tan solo 500 metros de la vivienda, el incendio parece estar perdiendo intensidad y el viento ha cambiado de dirección hacia otra zona. "Dios aprieta pero no ahoga, seguimos confiando y pidiéndole a mi iaia", ha expresado la 'influencer', agradeciendo profundamente el cariño y el apoyo recibido por parte de sus seguidores.
Su pueblo Aín, amenazado por las llamas
Sin embargo, la calma dista de ser absoluta. Aín, el municipio amenazado donde residen tanto su madre como otros familiares, enfrenta momentos muy oscuros. Violeta ha relatado conmocionada que las casas del pueblo y la bodega de su prima (quien también se presentó como voluntaria pero no pudo acceder por medidas de seguridad impuestas a la población) corren serio peligro por su cercanía a la montaña ardiente. "Es el peor incendio que ha visto en la zona en sus 36 años de oficio", transmitió Violeta citando palabras de su madre.
A la tensión del fuego se le suma el dilema personal en la vida cotidiana de la 'influencer'. Con el cuarto cumpleaños de su hija Gala a solo unos días y la visita de familiares de Fabio Colloricchio desde Italia, Violeta ha confesado sentirse desolada y sin fuerzas para celebraciones en medio del caos.











