Apasionada del ballet clásico, la literatura y la pintura, así como una gran amazona desde una tempranísima edad —a los once años ya había conseguido el oro en varios campeonatos de salto—, Jacqueline Lee Bouvier nacía un 28 de julio como hoy hace 97 años en el seno de una familia acomodada en Southampton, Nueva York. Hija del corredor de bolsa John Vernou Bouvier III y de la socialité Janet Norton Lee —y hermana mayor de Caroline Lee Bouvier, interiorista y relaciones públicas en la industria de la moda, así como princesa durante casi dos décadas durante su matrimonio con el príncipe polaco-lituano Stanislaw Albrecht Radwizill—, Jackie comprendió, desde joven, cómo dominar el mundo a través del lenguaje y, sobre todo, la moda.
Su estrategia estética, que la coronó como "la mujer más elegante del mundo", la convirtió con el paso de los años en una de las figuras más admiradas en la diplomacia internacional. Papel que aumentó tras convertirse en la primera dama de Estados Unidos después de que su marido, John F. Kennedy —con quien contrajo matrimonio el 12 de septiembre de 1953 en Rhode Island (Nueva York)— fuera elegido presidente en enero de 1961, cargo que ostentó hasta el 22 de noviembre de 1963, día que fue asesinado en Dallas (Texas). Desde ¡HOLA!, con motivo del que habría sido su 07 cumpleaños, hemos recopilado cuatro series que no puedes perderte si, como nosotros, te fascina la vida de la socialité más admirada de todos los tiempos.
Una mujer llamada Jackie, para comprender su personalidad
Antes de su llegada a la Casa Blanca —donde profesionalizó el papel de la primera dama— y su ya icónico matrimonio con John F. Kennedy —con quien tuvo dos hijos, Caroline (68 años, nacida el 20 de noviembre de 1957) y John Fitzgerald Kennedy Jr. (a quien dio la bienvenida el 25 de noviembre de 1960, falleciendo de manera trágica el 16 de julio de 1999 a sus 38 años junto a su mujer, Caroline Bessette Kennedy, y Lauren, la hermana de esta, en un accidente aéreo)—, la vida de Jackie era, infinitamente, el deseo de toda chica de bien.
Fue criada rodeada de lujos, aunque, para ella, era más importante tener siempre una buena novela a mano o ser capaz de entender una obra de arte que comer con cubertería de plata. Sofisticada, dulce e increíblemente inteligente, Jackie siempre puso en un pedestal a aquellos que defendían tanto como ella la importancia de la cultura. Por ello, cuando tenía 20 años decidió viajar a Europa para poder formarse en lo que de verdad la apasionaba: el arte, la historia y la literatura francesa. Cursó un año académico en La Sorbona de París (Francia), ampliando sus conocimientos con el programa de arte del Smith College (Massachusetts) en el extranjero —la universidad ofrece oportunidades en Florencia, París, Berlín y Praga—.
Así se ve reflejada en Una mujer llamada Jackie, una miniserie que se estrenó en el año 1991 y que está basada en el libro de C. David Heymann —y que puedes disfrutar en Apple TV—. En ella, se narra la vida de la joven socialité durante su etapa como estudiante y sus primeros años trabajando como periodista, extendiéndose hasta el trágico asesinato de su primer marido. De este mismo estilo —y disponible en la misma plataforma— también existe Jackie Bouvier Kennedy Onassis, que llegaba a la pequeña pantalla en el año 2000 y estaba basada en la novela de Donald Spoto Jacqueline Bouvier Kennedy Onassis: Una vida.
Los Kennedy, para adentrarte en su matrimonio con el Presidente
Tres años después de su vuelta de París —Jackie estuvo en el país galo en 1949—, en 1952, fue cuando conoció al hombre que marcó su vida: John F. Kennedy. En ese momento, ella ejercía de reportera en el Washington Times-Herald y, a sus 22 años, estaba comprometida con John Husted Jr. —un corredor de bolsa de Nueva York—. Por su parte, el que luego sería presidente de los Estados Unidos tenía 34 años y era un congresista demócrata de Massachusetts. Se conocieron el 8 de mayo de ese mismo año en una cena organizada por el periodista Charles Bartlett —que, años después, ganaría un Pulitzer— y su mujer Martha; y, desde un primer instante, el político quedó flechado de la jovencísima socialité.
Pasó un año hasta que John F. Kennedy y Jackie contrajeron matrimonio —gran parte de esta decisión, más allá del amor que compartían, estuvo influenciada por la gran presión por parte del padre del político, Joseph Patrick Kennedy, quien insistió en que si quería ser presidente de los Estados Unidos no podría hacerlo soltero—. La entonces periodista acababa de aterrizar en casa después de su viaje a Londres con motivo de la coronación de la reina Isabel II y fue sorprendida por su futuro marido con un espectacular anillo de Van Cleef & Arpels compuesto por un diamante de casi tres quilates y una esmeralda de 2,83 quilates.
El 12 de septiembre de 1953, en Rhode Island, John F. y Jackie Kennedy se daban el 'sí, quiero' en una preciosa ceremonia que marcó un antes y un después en la crónica social del momento, convirtiéndose en uno de los acontecimientos más esperados de la época —tanto, que fueron apodados por algunos como la ‘familia real’ estadounidense, comparando su impacto con las monarquías europeas—.
En el año 2011, Katie Holmes y Greg Kinnear daban vida a los protagonistas de uno de los matrimonios más queridos a nivel mundial en Los Kennedy, una miniserie —disponible en Prime Video— que retrata el ascenso al poder de John F. y el importante papel de Jackie en la admiración por la población a la Casa Blanca. Una historia que, tristemente, tuvo un trágico final tras el asesinato del que fuera el trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos tras recibir dos disparos mientras viajaba en un vehículo descapotable durante un desfile presidencial en la plaza Dealey (Dallas, Texas) del que su mujer fue testigo, al estar junto a él en el asiento trasero del coche.
Los Kennedy: después de Camelot, para conocerla tras la trágica pérdida
1963 fue un año de sensaciones intensas para Jackie Kennedy, ya que en este tiempo no solo vio a su marido morir frente a ella, si no que también falleció el menor de todos sus hijos, Patrick, quien nació prematuro y perdía la vida tan solo dos días después —la socialité tuvo anteriormente dos pérdidas estacionales, una en 1955, cuando sufrió una pérdida natural a los tres meses de embarazo, y la segunda un año después, cuando tuvo a Arabella, quien nació sin vida—. Además, este mismo año conoció al que sería su segundo marido, Aristóteles Onassis, un apuesto magnate griego a quien conoció gracias a su hermana Lee, aunque la chispa entre amos no surgió hasta cinco años después.
Su primer encuentro tuvo lugar en octubre de 1963, cuando la pequeña de las hermanas Bouvier —el apellido de soltera de las socialité— invitó a la entonces Primera Dama de Estados Unidos a un viaje en el 'Christina O', el aclamado yate del empresario, con el que recorrieron los mares Egeo y Jónico. Cinco años después, Jackie y Aristóteles volvían a cruzar sus caminos y, el 20 de octubre de 1968, celebraban su boda en una ceremonia íntima a la que acudieron tan solo 40 invitados —entre los que, como no podía ser de otra manera, se encontraban los hijos de la novia, Caroline y John John, y los del novio, Alexander y Christina— y que tuvo lugar en la isla de Skorpios, en Grecia.
Sin embargo, siete años después, parecía que la chispa de su amor estaba a punto de consumirse, ya que el magnate comenzó los trámites para finalizar su divorcio. Las negociaciones sobre la separación estaban basadas en el contrato prenupcial que firmaron antes de pronunciar el ‘sí, quiero’, el cual contaba con 170 cláusulas que regían el reparto de los bienes en caso de divorcio —entre las cuales destacaba que Jackie se quedaría un tercio de la fortuna del armador o que podía vivir sola, así como su derecho a conservar el apellido del que fuera su primer marido y padre de sus hijos—.
Un divorcio que no llegó a finalizarse ya que, a mitad de las negociaciones, Aristóteles fallecía el 15 de marzo de 1975 debido a una insuficiencia respiratoria, convirtiendo a Jackie O. —apodo con el que la prensa la coronó tras su matrimonio con el empresario— en viuda por segunda vez. La socialité recibió entonces una gran suma económica y una pensión anual acordada con la hija del magnate, Christina. Una complicada etapa de su vida que se refleja en Los Kennedy: después de Camelot —basado en la novela Después de Camelot: una historia personal de la familia Kennedy desde 1968 hasta el presente escrito por J. Randy Taraborrelli—, donde se centra en la vida de Jackie tras la pérdida de su primer marido, su enamoramiento de Aristóteles Onassis y su adaptación al ritmo de vida de la alta sociedad europea. Lamentablemente, en la actualidad no está disponible en ninguna plataforma de streaming en nuestro país, aunque existe la posibilidad, para todos aquellos amantes de lo analógico, de comprar el formato físico.
Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, para ver su relación con sus hijos
Una desdicha que volvió a teñir de tragedia la vida de Jackie quien, a sus 45 años, había visto a sus dos maridos perder la vida. Cinco años después del fallecimiento de Aristóteles, la que fuera Primera Dama volvía a ilusionarse de la mano de Maurice Tempelsman, empresario y comerciante de diamantes, con quien mantuvo una discreta relación alejada del foco mediático y vivieron juntos en Nueva York hasta el fallecimiento de la socialité el 19 de mayo de 1994 a causa de un linfoma no Hodgkin —un tipo de cáncer del sistema linfático— a sus 64 años, manteniéndose fiel a ella en todo momento.
Durante sus últimos años —y más a raíz de su enfermedad—, Jackie Kennedy trató de mantenerse lo más distanciada de las apariciones públicas posible. Así se refleja en la serie del momento, Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette —disponible en Disney +— la cual, si bien centrada en el apoteósico romance del menor de los hijos de la socialité y la publicista de Calvin Klein, también se adentra en las relaciones familiares de Jackie con Caroline y John John.












