El actor que dio vida a Sheldon Cooper ha querido, ahora después de los años, explicar que el gran éxito de la sitcom coincidió con una de las etapas más difíciles de su vida y reconoce que, a pesar de los premios y la popularidad, llegó a sentirse "miserable". Un hecho que ahora le sitúa, después de los años en la cúspide de la televisión, y en un momento en el que parece no era el idílico. La era de The Big Bang Theory era un fenómeno internacional, Sheldon Cooper se había convertido en uno de esos personajes televisivos casi inconfundibles, incluso para quienes no seguían la serie, lo que se tradujo entonces en trabajo que acumulaba premios y reconocimiento. Desde fuera parecía difícil que pudiera estar mejor. Sin embargo, con todo ello, la experiencia no fue tan feliz como podría suponerlo uno.
El éxito no fue sinónimo de felicidad
El actor, alejado ya de aquella rutina, con el tiempo ha podido mirar atrás con otra perspectiva. En una entrevista en People, Parsons ha hablado abiertamente del precio personal que le costó esa época y de la enorme presión a la que se sometió mientras vivía uno de los mejores momentos de su carrera. Los recuerdos que conserva Parsons de aquellos años son todos contrastes. Aunque profesionalmente estaba viviendo una situación privilegiada, personalmente no siempre era capaz de disfrutar todo lo que pasaba a su alrededor. "Al mirar atrás, me doy cuenta de que, en muchos sentidos, incluso en algunos de los mejores momentos de mi vida, fui infeliz", reconoce.
La reflexión resulta especialmente curiosa si se tiene en cuenta el estado de su carrera en esos momentos. The Big Bang Theory no sólo era un éxito de audiencia, sino que había colocado a Parsons entre los actores más conocidos y reconocibles de la comedia televisiva. Ha explicado que parte del problema estaba en la forma en la que lidiaba con aquel éxito. El intérprete llegó a convencerse que para conservar todo lo ganado debía mantener constantemente un nivel altísimo de exigencia. "Sentía que tenía que estar haciendo demasiadas cosas a la vez y que el éxito y las cosas buenas de la vida que me sucedían se debían únicamente a ese exceso de trabajo, disciplina y demás", relata. Esa mentalidad terminó haciendo que una etapa extraordinaria sobre el papel también estuviera acompañada por una presión algo complicada de gestionar.
Doce temporadas siendo Sheldon Cooper
En el año 2007, cuando se empezó a emitir The Big Bang Theory, era difícil saber hasta dónde llegaría la serie. La comedia protagonizada por Sheldon, Leonard, Penny, Howard y Raj fue creciendo hasta convertirse en una de las sitcoms más reconocidas de su época. Desde el principio, Jim Parsons fue una pieza clave. Su interpretación de Sheldon Cooper, con sus manías, su particular manera de relacionarse con los demás y su total confianza en su propia inteligencia, convirtió al personaje en una de las grandes señas de identidad de la ficción. El éxito también se trasladó a los premios. Parsons recibió cuatro premios Emmy al mejor actor protagonista de comedia por su interpretación de Sheldon, y también un Globo de Oro.
Por más de una década el actor y el personaje quedaron unidos inevitablemente ante millones de espectadores. La serie concluyó en 2019, tras doce temporadas y un total de 279 episodios. Por aquel entonces formar parte de The Big Bang Theory significaba haber vivido uno de los grandes fenómenos televisivos de las últimas décadas. Parsons, no obstante, tiene claro que no volvería a vivir aquella experiencia en las mismas condiciones. Dejando una de las declaraciones más contundentes de la entrevista al recordar la intensidad con la que vivió esos años. "No lo haría otra vez por ninguna cantidad de dinero". No es tanto una repulsa al personaje que marcó su carrera, sino un ejemplo de lo mucho que le agotó aquel periodo.
Su relación con Sheldon ha cambiado con los años
La distancia también le ha permitido a Parsons ver a Sheldon Cooper de otra manera. Al acabar The Big Bang Theory, el actor comenzó una etapa en la que pudo probar otros proyectos y dejar de compartir su vida día a día con un personaje que había hecho durante doce temporadas. Esos tiempos parecen haber sido claves para comprender mejor lo sucedido. "La relación con Sheldon está evolucionando, mejora constantemente. Lo que siento es mejor, lo que siento es más saludable. En ese momento yo no estaba preparado para ello", explica.
Sus palabras exponen así una relación mucho más compleja que la de un actor que simplemente quiere olvidar el papel que lo hizo famoso. Parsons reconoce la importancia de Sheldon en su vida y en su carrera, por lo que en cierto modo no se olvida de aquella etapa, pero parece haber necesitado algo de distancia para poder valorar esa experiencia sin la presión de estar viviéndola en el momento.








