El escenario se quedará en silencio, al menos durante una buena temporada. En una decisión que ha tomado a sus seguidores por sorpresa pero que es necesaria para que Antonio Orozco pueda volver a conectar con su vida personal. El artista, que a sus 53 años atraviesa uno de sus momentos más estables y aclamados, ha comunicado su intención de alejarse de los focos durante los próximos dos años y medio. No se trata de un adiós definitivo, sino de una pausa necesaria. Como él mismo explicó en De cara al show, presentado por Marc Giró: "Para poder escribir, hay que vivir". "En 2029, si la salud lo permite y todo está bien, volveremos", ha confesado.
Sus inicios en la música
Antonio Orozco nació en Barcelona en 1972, pero sus raíces están profundamente ancladas en la localidad sevillana de Osuna, el pueblo de sus padres. Fue criado en el seno de una familia humilde, que tuvo que vivir demasiado pronto un duro momento que los marcaría para siempre: la muerte del padre. Con apenas 21 años, Antonio Orozco recibía la noticia del fallecimiento de su progenitor debido a un accidente laboral. Sin embargo, este duro golpe no pararía su intención de perseguir su pasión por la música.
Aquel joven Orozco creció empapado del flamenco y de la vida de barrio, acompañando a cantaores y aprendiendo a base de ensayo y error, tocando en bares donde, como él mismo recuerda a menudo, muchas veces tenía que pagar por el privilegio de poder mostrar su talento ante el público.
Una carrera imparable pero con sombras
Aquel largo camino de esfuerzo dio sus frutos con la edición de su primer álbum en el año 2000. A partir de ahí, su trayectoria ha sido una carrera imparable: discos de platino, giras con más de dos mil conciertos y un reconocimiento que trascendió las fronteras de nuestro país. Su capacidad para conectar con el público, sumada a su carisma natural, le llevó a convertirse en una figura indispensable en la televisión como coach en La Voz, donde ha sido jurado durante 12 años.
Sin embargo, detrás del artista que llena estadios, hay una historia personal marcada por luces y sombras. Su música ha servido de refugio para muchos, pero también ha sido el diario íntimo donde Antonio ha volcado sus vivencias más dolorosas y luminosas.
La muerte de su padre no ha sido la única a la que ha tenido que enfrentarse el artista durante su vida, en 2011 se despedía con un mensaje en redes sociales de Marina Parrilla, con quien mantuvo una breve relación: "Marina Parrilla, artista de artistas, me quedo contigo... Descansa en paz... Siempre te tendré conmigo, siempre". Por desgracia, años más tarde tendría que volver a pasar por otras dos experiencias similares: la pérdida de Susana Prat y Xabi Pérez.
Las dos muertes sucedieron en el 2017, el primer mazazo vino con el repentino fallecimiento de su mejor amigo y productor Xabi Pérez. Unos meses más tarde, con el dolor aún reciente, tenía que despedirse de su expareja y madre de su primer hijo debido a un cáncer de útero.
Estas pérdidas marcaron un antes y un después en la vida del cantante, que volcó su vida en criar a su hijo Jan y en la música, aunque tuvo que parar para poder recuperarse de la depresión, que, como él mismo contaba a Toñi Moreno en El hilo verde: "Fue un proceso de más de 15 años trabajando indiscriminadamente. Yo, en aquel momento, nunca recordaba cuándo fueron mis últimas vacaciones. La vida me sacudió muy fuerte y trabajaba porque era necesario, como la mayoría de la gente, pero tuve que parar porque no estaba bien."
Sin embargo, con la ayuda necesaria fue capaz de volver más fuerte que nunca, y en el 2022 anunció por sorpresa el nacimiento de su hija Antonella. Aunque la madre de la pequeña se ha mantenido en total privacidad, el cantante ha compartido en redes sociales algunas fotos con su hija.
El último año lleno de proyectos
Este último año, Orozco ha presentado su primer libro, un proyecto que él define como un "casi biopic", donde aborda los momentos más duros de su historia personal. Junto con la publicación de su primer libro, también sigue triunfando edición tras edición con La Voz y La Voz Kids. También anunciaba en el programa de Marc Giró la obra en la que ha estado trabajando durante mucho tiempo: "Llevo tres años trabajando con un director y con un equipo de trabajo de 'focus'; se puede decir que estamos en la fase final: ya terminé de entregar las canciones y he terminado de componer lo que será un nuevo musical de Bodas de sangre, de Federico García Lorca. He estado trabajando tres años con Daniel Anglés, y creo que en 2027 o 2028 ya lo podré estrenar".
Su decisión de retirarse
A pesar de los éxitos profesionales como el reciente tour que está realizando y que termina en diciembre en Barcelona, Orozco tiene claro qué es lo que realmente importa. Sus verdaderos logros, los que le mantienen en pie, son sus hijos: Jan y Antonella. El mayor, que ya tiene 20 años, ha decidido seguir los pasos de su padre, aunque con algún cambio, ya que él se ha querido centrar en ser DJ y productor como muestra en sus redes sociales, una pasión musical por la que ha llegado a estudiar en Londres. El propio Orozco comentaba con Giró cómo su descanso en la música también le servirá para formarse en otros ámbitos como el inglés: "Ya llevo 334 días estudiando inglés" explicaba animadamente.
El cantautor siempre ha sido muy claro al comentar que es en sus hijos donde encuentra su mayor refugio y la razón principal por la que, en este preciso momento de su vida, ha decidido frenar en seco. Su decisión de retirarse temporalmente hasta 2029, si la salud lo permite, es un ejercicio de valentía. Antonio apuesta por la calidad de la vivencia sobre la cantidad de la producción.








