Una realidad a la que se están enfrentando los usuarios de fármacos GLP-1 (Ozempic y análogos) es la de que, tras adelgazar, "sobra" piel. "Con la pérdida rápida de peso vemos cada vez más consultas por flacidez, especialmente en abdomen, brazos, muslos y rodillas, donde la piel puede no retraerse al mismo ritmo que disminuye el volumen corporal", traslada la doctora Beatriz Beltrán, especialista en medicina estética, nutrición y antienvejecimiento.
Y es que deshacerse no de un par sino de muchos kilos, y que además esto se produzca en poco tiempo, provoca, según la experta, que la piel se quede con menos soporte y que la pérdida de firmeza sea más evidente. "Depende también de factores como la edad, la calidad previa de la piel, la cantidad de peso perdido, el tiempo durante el que ha existido sobrepeso y la propia capacidad de cada persona para producir colágeno y elastina", puntualiza. La pregunta es: ¿se puede recuperar la firmeza en determinadas zonas? Veamos.
Combinación ganadora: cosmética, fuerza y dieta
Si hablamos de cosmética, "una fórmula bien planteada puede mejorar la textura, la hidratación, la elasticidad y el aspecto general de la piel", subraya la doctora. Su receta de activos profirmeza incluye retinoides -estimulan la renovación celular y la producción de colágeno-, péptidos para favorecer los procesos de reparación y la firmeza, antioxidantes, como la vitamina C o la vitamina E, que protegen frente al estrés oxidativo (uno de los factores que contribuyen al deterioro del colágeno y la elastina) y, por otro lado, activos hidratantes como ácido hialurónico o ceramidas.
Sin embargo, una crema no tonifica el tejido profundo y aquí entran en juego tratamientos profesionales y trabajo de la masa muscular (es probable que, junto a la grasa, se haya reducido) con ejercicio de fuerza y un buen aporte proteico.
Como explica la entrenadora Crys Dyaz, "el ejercicio de fuerza disminuye los efectos secundarios de perder mucho peso". Y no se refiere solo a la flacidez, sino también a la fatiga. Además, mantener el máximo porcentaje muscular posible cuando seguimos un plan de adelgazamiento hace que la pérdida de peso sea más rápida (porque el músculo necesita más energía que la grasa, con lo que el consumo de calorías en reposo es mayor) y reduce las posibilidades de sufrir un efecto rebote.
Tratamientos en cabina
Cuando la flacidez es muy marcada, hay que estimular el colágeno en las capas profundas a través de protocolos que alcancen esos niveles de la piel. Los tratamientos más recomendados para combatir este problema son:
- Bioestimuladores inyectables. "Como ácido poli-L-láctico. Su objetivo es estimular a los fibroblastos para que produzcan nuevo colágeno", dice la doctora Beltrán.
- Radiofrecuencia monopolar. "Genera calor en profundidad y este estímulo térmico activa procesos de remodelación para lograr una piel con mayor densidad"
- Láseres tensores. "Por ejemplo, Fotona TightSculpting, especialmente interesante en zonas donde, tras una pérdida de volumen, queremos mejorar la retracción y la firmeza cutánea".







