El deporte siempre ha formado parte de su vida y ahora lo vive en primera línea, desde una posición tan privilegiada como exigente. Rafael Louzán Abal es el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, cargo al que llegó tras la controvertida salida de su predecesor, Luis Rubiales. Además, ha estado estrechamente vinculado a la política como presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra y presidente del Partido Popular en la citada localidad. Pero aunque su nombre es muy conocido en la sociedad, hay una parte desconocida de su historia que él mismo ha querido compartir en un relato conmovedor.
Tras tomar posesión del cargo, conoció primero a la selección femenina y después a la masculina. En Resonancia del Corazón, podcast de José Ramón de la Morena, detalló ese encuentro "afable" con los jugadores que ahora disputan el Mundial. Recuerda que les dijo que tienen "un buen entrenador, que es muy buena persona" y les pidió que "en la medida que pudieran, contribuyeran a la unión del país, porque el fútbol es lo que más une a la sociedad española". Un momento en el que le transmitieron mucha "confianza" y se sintió "muy cómodo", además de percibir lo mismo por la otra parte.
El ejecutivo contó que al poco de terminar Bachillerato entró en la vida municipal, primero como concejal en su pueblo natal, Ribadumia. Poco a poco fue avanzando y explorando nuevos horizontes que le han llevado hasta su puesto actual, un trayecto en el que siempre ha contado con el apoyo de su familia: "Están satisfechos del camino que he recorrido hasta aquí, que no ha sido nada fácil, pero hay que ir paso a paso".
La vida familiar de Rafael Louzán: del problema de salud de su hija a la temprana muerte de su hijo
Rafael Louzán está casado con María Teresa Cores y es padre de dos hijos. Manuel, el mayor, trabaja en una consultora y es forofo del Celta de Vigo. Sara, la menor, "tiene una hemiparesia en la parte izquierda" a raíz de un problema con una anestesia en una operación. "Son avatares de la vida, pero ella está luchado mucho y estamos muy contentos de cómo vive esta situación que no es fácil. Lo está llevando muy bien y la vemos evolucionar, poco a poco , explicaba.
El directivo afronta esta sutuación familiar con templanza y una gran fortaleza tras la tragedia que le marcó para siempre. Y es que Louzán perdió a un hijo con 9 años al atropellarle un coche mientras iba de la mano con su abuelo cruzando un paso de cebra frente a su casa. "Es un momento difícil", aseguraba quebrado por la emoción.
Tras varios segundos incapaz de hablar, recordó cómo fue aquella fatídica llamada en la que los médicos no le dijeron toda la verdad y también lo que ocurrió después de esos días. "La preocupación era cómo quedaría mi entorno, cómo quedaría mi mujer... Pero al final fuimos capaces de salir adelante y de llevarlo de la mejor manera", confesaba. "Te permite afrontar la vida con mucha más entereza para que si hay momentos difíciles, estés preparado para superarlos, eso me ha curtido y me ha permitido vivir algo que no es fácil", añadió.







