Fernando Torres se sincera y cuenta qué momento rescataría de toda su carrera (y no tiene que ver con el fútbol)


El ídolo rojiblanco sigue unido al Atlético de Madrid, ahora como entrenador del filial


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25 de junio de 2026 a las 19:19 CEST

El respeto de todos es mi mayor trofeo. Con esta frase define Fernando Torres su meteórica carrera, esa en la que pasó de ser un niño que soñaba con ser futbolista a llegar a lo más alto. Nacido el 20 de marzo de 1984 en Madrid, siendo el menor de tres hermanos, se unió con seis años a su primer equipo sin imaginar todo lo que estaba por llegar. El 27 de mayo de 2001, siendo todavía menor de edad, debutó en el Atlético de Madrid y comenzó ese día a escribir una historia de leyenda. Historia en la que su familia tiene un papel fundamental. Y es que cada uno de ellos es una pieza clave, como el propio deportista ha resaltado en un testimonio muy personal que permite conocer mejor al hombre que se encuentra detrás del mito.

Fernando Torres es ahora entrenador del equipo en el que creció© fernandotorres

Hace siete años, 'El Niño' decidió colgar las botas. Dijo adiós a su profesión, que desarrolló entre España, Inglaterra y Japón, pero no al fútbol. Sigue vinculado al deporte al que ha dedicado su vida, ahora desde otra perspectiva. Actualmente es el entrenador del filial del Atlético de Madrid, un gran reto que aceptó como una responsabilidad "enorme" y del que está disfrutando mucho. Vive esta faceta con completa entrega y compromiso, pero sin la presión que tenía cuando era jugador en activo. Una etapa más relajada que repercute directamente en su día a día, como ha contado en GQ: "Después de tantos años de máxima presión, viajes y disciplina extrema en el fútbol, ahora valoro mucho más esos pequeños placeres: una comida al sol con amigos, mirar al mar, respirar hondo".

Fernando, que creció en Fuenlabrada y pasaba los veranos en Galicia, ha llegado a lo más alto. Ha ganado decenas de títulos e incluso forma parte de ese grupo privilegiado de jugadores que levantó la única Copa del Mundo que hasta ahora tiene España. Durante dos décadas alcanzó la gloria deportiva y desató la Torresmanía al convertirse en uno de los grandes reclamos del fútbol, pero siempre supo mantener los pies en la tierra y darle valor a lo verdaderamente importante: la familia. Así lo demuestra al confesar con qué momento de toda su trayectoria se queda. "El reencuentro con mi gente", ha dicho, Y es que para él no ha existido mayor satisfacción que volver a estar con los suyos tras partidos, campeonatos y entrenamientos.

Torres con su hermana Paz
Torres con su hermana Paz

En su familia siempre ha encontrado apoyo, pero también discreción y normalidad. Flori y José, sus padres, así como Paz e Israel, sus hermanos mayores, han sido siempre su hogar, ese sitio al que poder volver y donde seguir siendo Fernando, no el futbolista que llenaba estadios y levantaba copas. Esa misma calma encontró también al lado de Olalla Domínguez, de la que se enamoró hace más de 25 años en aquellos veranos inolvidables en Galicia y de la que sigue siendo inseparable. Además, forman un gran equipo con sus tres hijos, Nora (2009), Leo (2010) y Elsa (2015), a quienes mantienen al margen del foco mediático.

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El futbolista y su mujer con sus hijos

Los negocios de Torres más allá del fútbol

Fernando y su mujer también forman equipo profesional con Nine fitness, una cadena de gimnasios estilo boutique con sede en Madrid, un negocio con el que refuerzan su compromiso con el universo deportivo y con los valores que transmite. Además, el eterno ídolo rojiblanco forma parte de una empresa especializada en podología y biomecánica y es inversor del restaurante La Mamona Chamberí, que se engloba en el grupo La Bientirada.