Si hace unos días era Taylor Swift y sus amigas, las componentes de la banda HAIM, quienes robaban todas las miradas en el cuarto duelo de las finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs en la Gran Manzana, este sábado han sido otras celebridades quienes han celebrado por todo lo alto la victoria del conjunto neoyorquino, que se hace con el anillo dorado, rompiendo así una racha de más de 50 años sin proclamarse campeones de la National Basketball Association. La euforia no se ha podido contener y, en el quinto partido del choque, decisivo, muchos VIPs de Hollywood han decidido viajar hasta San Antonio, en Texas, para apoyar a los jugadores en el duelo que ha tenido lugar este sábado.
Hasta allí se ha desplazado el príncipe Harry, que ha seguido con tensión el choque desde la grada, pero con un perfil más bajo que algunos de los actores que no han querido perderse el partido. Sin Meghan Markle, y con outfit de lo más casual, el duque de Sussex ha vivido una jornada histórica en los libros del deporte estadounidense. Una fuente ha revelado a la revista People que Harry ya se encontraba en San Antonio para los Warrior Games, que se celebrarán del 13 al 20 de junio en la ciudad estadounidense, y que fue invitado a asistir al quinto partido por el comisario de la NBA, Adam Silver. Más animados han estado Timothée Chalamet, a quien hemos podido ver de lo más nervioso desde la zona del banquillo: saltando, brincando y viviendo cada jugada como si fuera la última, el nominado al Oscar por Marty Supreme ha sido la celebridad que más se ha dejado ver por la cancha en los últimos meses.
Tras la victoria de los Knicks, Chalamet se ha 'colado' en el vestuario para celebrar junto a los deportistas, siendo bañado en champán y festejando como si él hubiese sido el artífice del punto de la victoria. "Mucho mejor esto que los Oscar", dijo el actor en tono cómico tras no alzarse con la estatuilla dorada por su papel en la cinta de Josh Safdie -un Oscar que acabó en manos de Michael B. Jordan por su interpretación en Los Pecadores-. "¡Los Knicks son campeones!", añadió, olvidándose de que las cámaras estaban delante y mostrando, de la forma más natural y espontánea, la ilusión que le hacía la gesta deportiva de su equipo.
Los actores Ben Stiller, Tracy Morgan, John Turturro y Sydney Sweeney, junto a otras estrellas, se encontraban entre el público cuando los Knicks derrotaron a los Spurs por 94 a 90 en el quinto partido -las finales de la NBA son a siete partidos, pero el primer equipo que consiga cuatro victorias gana-, logrando así su primer título desde 1973. También apareció el director Spike Lee con un original outfit con los colores de los Knicks, y el cineasta Giancarlo Esposito, que vivió la velada con nerviosismo y emoción a partes iguales. Como ya hemos podido ver en otras ocasiones, la actriz de Euphoria y La Asistenta acudió al partido junto a su nueva pareja, Scooter Braun, el que fuera uno de los productores musicales más importantes en Estados Unidos -y figura clave de la historia musical de Taylor Swift-.
Otra de las celebridades más comprometidas ha sido Ben Stiller, que no ha dudado en documentar cada momento del épico duelo. Con su móvil, y levantándose con ímpetu de su silla, el intérprete de Zoolander y Noche en el Museo ha quemado más calorías que haciendo deporte. Sin duda, la noche ha sido histórica para los seguidores de los Knicks. Siguiendo la estela de Chalamet, Stiller también apareció por el vestuario, posando junto a Jalen Brunson, el '11' del equipo neoyorquino.
Viviendo el encuentro desde casa estaba Jennifer Lopez, que no dudó en grabar su reacción al conocer la victoria del equipo. En sus redes sociales, además publicó un emocionante texto en el que felicitaba a todos los jugadores y miembros del staff. "Recuerdo la última vez que los Knicks luchaban por el título y corría a casa cada día de partido desde el plató para ver a Ewing, Starks y Oakley protagonizar una racha increíble. Todos hemos esperado pacientemente este día durante años. Gracias por volver a unir a nuestra ciudad… por unir al mundo. ¡Habéis devuelto la fe, la esperanza y la convicción de que no hay nada que no podamos hacer! ¡El trabajo duro, la bondad y el trabajo en equipo dan sus frutos! ¡Habéis encendido la ciudad! ¡Orgullosa de ser de este barrio! Ya lo sabéis. Knicks para siempre".

















