Victoria Federica no deja de sorprender. La hija pequeña de Jaime de Marichalar y la infanta Elena de Borbón, que hace un par de años declaró que quería dedicarse a la industria de la moda siguiendo los pasos de su padre —aunque desde otra perspectiva, ya que la hemos visto posar frente a las lentes de las firmas más selectas, mientras que Jaime es uno de los consultores más importantes del sector del lujo— y, desde entonces, muestra una faceta infinitamente más natural en sus redes sociales, donde tiene un perfil público en el que muestra cómo es su día a día sin filtros o edulcorantes.
La joven, que está atravesando un espectacular momento personal enamorada de Jorge Navalpotro, ha vuelto a Madrid tras realizar, por segunda vez, la romería de El Rocío, una de las tradiciones de nuestro país que más católicos llevan a cabo en plena primavera. A Victoria, realizar el camino siempre le ha llamado la atención, tal y como confesaba ante la cabecera de decoración de esta casa, ¡HOLA! Living, donde subrayaba que "desde niña he visto las fotos de mi madre y de mi abuela, que también han acudido a la romería en varias ocasiones. Todo en El Rocío es especial pero, para mí, la ermita es el centro de todo. Cruzar sus puertas y ponerme frente a la Virgen del Rocío es algo que no deja indiferente". Una experiencia que ha vivido de la mano de una de sus amigas más íntimas, Tana Rivera —la hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo—, quien también es una habitual en esta peregrinación desde una temprana edad.
Su último plan con sus amigas
Ahora, una semana después del final de la peregrinación el pasado 25 de mayo, con la imagen de la Virgen de El Rocío entrando a la aldea de Almonte, en Huelva; Victoria ha regresado a su ajetreada rutina en la capital, donde ha retomado sus diversos compromisos laborales. Sin embargo, dentro de su ocupadísimo calendario había una fecha especial que no podía perderse: uno de los conciertos de Bad Bunny en el Riyadh Air Metropolitano. Un show de lo más esperado que ha podido disfrutar desde la pista, con el escenario y el intérprete bailando a pocos metros de distancia, bailando toda la noche en la mejor compañía, la de sus amigas más cercanas, Gabriela Martín Fernández y Rochi Laffón Molina.
Con looks aparentemente a juego las tres conjuntadas de con una parte de arriba en negro, el trío de amigas ha disfrutado del repertorio al completo del artista puertorriqueño, del que ha destacado dos de sus grandes éxitos con unas publicaciones temporales en su perfil de Instagram: Callaíta, con Tainy; y Ojitos Lindos, con Bomba Estéreo. Mientras que Gabriela mantiene su perfil privado en redes sociales, Rochi ha compartido en sus cuenta la primera de las canciones mencionadas, resubiendo el mismo vídeo publicado por Victoria —además de, por su puesto, la imagen de las tres juntas—, descubriendo a sus admiradores que comparten el mismo gusto musical (y, con ello, sus temas favoritos del intérprete del momento).
El vínculo entre Rochi y Victoria trasciende, por otra parte, el ser afines o no en cuanto a música se refiere, ya que este lleva forjándose desde que ambas son muy pequeñas —podemos decir, incluso, que su amistad estaba prevista desde antes de que ellas nacieran, ya que la infanta Elena comparte una estrecha relación con los padres de la íntima de su hija, Manuel Laffón Parlas y Rocío Molina Montes—, y se consideran a ellas mismas casi como de su propia sangre. Muy amiga de sus amigas y fiel defensora de estas siempre que lo necesiten, Rochi, que se dedica a la creación de contenido principalmente —aunque se formó como maestra en el doble grado de Educación Infantil y Primaria—, comparte gran parte de sus valores con Victoria Federica, además de, por supuesto, una infinidad de pasiones en común.







