Carla Goyanes, la resiliencia, el duelo y la esperanza: "La fe no significa no tener problemas, sino afrontarlos con más serenidad"


La empresaria nos desvela cómo el movimiento de Emaús transformó a su hermana y de dónde saca las fuerzas para sostener a su familia en los momentos más dolorosos. Exclusiva en nuestro número especial dedicado al Papa


Carla Goyanes, que acaba de cumplir 43 años, se abre con la revista HOLA en una entrevista enfocada en la fe
Luis NemolatoDirector especiales ¡HOLA!
30 de mayo de 2026 a las 14:33 CEST

Para Carla Goyanes, la fe nunca ha sido un manual de instrucciones, sino un asidero, a veces, cuasi imposible, al que aferrarse cuando el suelo desaparece bajo los pies. Carla se tuvo que enfrentar en menos de un mes a la ausencia de su padre y a la ausencia de su hermana. Y en esos momentos, los de mayor incertidumbre y dolor en una vida, esos en los que la lógica humana no alcanza a comprender el por qué de esas pérdidas y a gestionar el desgarro, creer le ha servido. No es que la fe haya sido como una especia de anélgisico en sobrecitos efervescentes con los que la tristeza y el sufrimiento desaparecen por arte de magia, pero sí que le ha dado la energía o la fuerza o el empuje suficientes como para estar serena y atravesar la tragedia con el menor número de rasguños y heridas posibles. 

Y, sobre todo, para ser el pilar que sustente a su madre, a sus sobrinos, su casa… Y es que si la espiritualidad rescataba a los suyos de sus peores miedos en algún momento de sus vidas, ella también ha asumido esa certeza como una brújula en medio de la confusión cuando se han ido. Consciente de que vivimos en una sociedad estresada que pide respuestas a gritos, Carla nos ofrece un testimonio conmovedor, sereno y profundamente humano. Con la mirada puesta en los multitudinarios encuentros del Santo Padre, le pide públicamente que no deje de rezar por los que ya no están con nosotros y anima a los más jóvenes a sacudirse la pereza y los complejos: no hace falta ser el creyente perfecto ni el más practicante para dejarse tocar por un momento histórico que, si le dejas espacio, te recompone por dentro.

Carla Goyanes habla de la fe para la revista Hola© @carlugoyanes
"No creo que la fe estigmatice a nadie. Ni conocido ni no conocido. Es algo muy personal. Creo que la fe es un don que recibimos y que solo algunos tienen la suerte de conocer, de mantener", explica Carla en una íntima entrevista para HOLA

Carla, si tuvieras que definir tu fe a alguien que jamás ha oído hablar de Dios, ¿cómo se lo explicarías?

Para mí la fe no es algo rígido ni una teoría, sino una forma de vivir y de mirar la vida. Es sentir que no estamos solos, que incluso en los momentos difíciles hay algo más grande que nos sostiene, nos acompaña y nos da fuerza. La fe también es paz, esperanza y confianza cuando no tienes todas las respuestas. No significa no tener dudas ni problemas, sino afrontarlos de otra manera, con más serenidad. Si tuviera que explicarlo de forma sencilla, diría que es esa certeza interior de que hay amor, sentido y luz incluso cuando a veces no los vemos claramente. Y que vivir con fe, al menos en mi caso, me hace vivir más tranquila, más agradecida y más feliz.

¿Ha habido algún momento de inflexión en tu vida, una revelación, un momento en el que la fe te ha salvado?

A mi hermana Cari su fe y acercarse a Dios a través del movimiento de Emaús le salvó de sus miedos, le ayudó en su vida familiar, le enseñó a llevar con entereza las partes duras de la vida y eso para mi fue un gran ejemplo.

¿Cómo es tu diálogo diario con Dios? ¿Tienes alguna rutina?

Es muy a mi manera. Nada impuesto, nada de “porque toca”.

Carla Goyanes enfundada en un vestido con motivos florales© @carlugoyanes
"A mi hermana Cari su fe y acercarse a Dios a través del movimiento de Emaús le salvó de sus miedos, le ayudó en su vida familiar, le enseñó a llevar con entereza las partes duras de la vida", confiesa Carla

Al ser una figura pública, ¿el ser reconocido como cristiano, como creyente… estigmatiza?

No creo que la fe estigmatice a nadie. Ni conocido ni no conocido. Es algo muy personal. Creo que la fe es un don que recibimos y que solo algunos tienen la suerte de conocer, de mantener. Creo que te ayuda a ser más feliz y a llevar las cosas que te pasan en la vida mejor que a quien no la tiene. Por eso solo espero que la gente a la que quiero mantenga  siempre ese regalo que es la fe.

A veces da la sensación de que el mundo está al revés y los valores tradicionales están bajo sospecha. ¿Cómo uno se mantiene firme en sus convicciones?

Sí, a veces da esa sensación, y creo que hoy más que nunca es fácil dejarse llevar por las modas o la necesidad de encajar. En mi caso, he tenido la suerte de crecer con unos valores muy sólidos que me inculcaron en casa y que, con los años y también a través de mi propia experiencia, he ido reafirmando y haciendo míos. Mantenerse firme no significa juzgar a nadie ni pensar que uno tiene todas las respuestas, sino saber quién eres, qué consideras importante y vivir de acuerdo con ello con naturalidad. Para mí valores como el respeto, la familia, la honestidad, el esfuerzo siguen siendo fundamentales. Me siento muy orgullosa de esos valores y de intentar transmitirlos cada día a mis hijos y ahora también a mis sobrinos, no tanto con discursos o con el miedo, sino sobre todo con el ejemplo.

Eres protagonista de noticias en HOLA…. ¿Sientes la responsabilidad de ser un referente en tu forma de ser y vivir o prefieres vivir tu fe de puertas para adentro y que tu ejemplo hable por ti?

Prefiero vivir la fe simplemente con naturalidad, a mi manera. Mi hermana a través de Emaús, pero con mucha discreción, eligió un camino de entrega para ayudar a los demás a acercase a Dios y a la fe. En eso somos muy diferentes.

Carla Goyanes con un 'look' de invitada perfecta © @carlugoyanes
"He tenido la suerte de crecer con unos valores muy sólidos que me inculcaron en casa y que, con los años y también a través de mi propia experiencia, he ido reafirmando y haciendo míos", explica

 ¿Qué le dirías a un joven de tu edad que siente un vacío enorme, que lo tiene todo materialmente pero confía que no le encuentra sentido a la vida?

Le diría que no ignore ese vacío, porque muchas veces no es un problema, sino una llamada a buscar algo más profundo. Hoy podemos tener muchas cosas materiales, estar rodeados de estímulos y aun así sentir que falta algo esencial: paz, propósito, verdad o conexión real. Le animaría a vivir una experiencia como Emaús o, en el caso de los jóvenes, Effetá, porque son espacios donde uno se para de verdad, se escucha, reflexiona y muchas veces encuentra respuestas que el ritmo diario no deja ver. Son experiencias que reconfortan, ayudan y pueden acercarte mucho a Dios, pero también a ti mismo. Y si por lo que sea no conecta con ello, al menos habrá sido un fin de semana de desconexión del móvil, de silencio, de conversaciones auténticas y de mirar hacia dentro. En un mundo de tanta prisa e inmediatez, parar también es una forma de sanar y de volver a conectar con lo importante.

¿Cómo te ayuda tu fe a mantener los pies en la tierra o a no sentirte solo en la cumbre cuando la fama llama a tu puerta?

No puedo hablar de lo que no me ha pasado. Quizá no he tenido el suficiente éxito para sentirme sola o vacía. Quizá en todos los éxitos de mi vida he estado acompañada de una familia que ha sido mi pilar, que me ha mantenido con los pies en la tierra.

¿De qué manera influyen tus valores cristianos a la hora de tomar decisiones en tu trabajo o de elegir los proyectos en los que te involucras?

Más que influir en la toma de decisiones de mi trabajo, los valores cristianos me guían en la forma de trabajar: honestidad, lealtad, transparencia, respeto, tolerancia. Y siempre me caló esa frase de ‘’no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’’ y por eso trato de no acostarme con temas pendientes de trabajo que pueda dejar hechos.

Carla Goyanes, que acaba de cumplir 43 años, se abre con la revista HOLA en una entrevista enfocada en la fe© @carlugoyanes
"Más que influir en la toma de decisiones de mi trabajo, los valores cristianos me guían en la forma de trabajar: honestidad, lealtad, transparencia, respeto, tolerancia", cuenta

El Papa León XIV visita Madrid, Barcelona y Canarias. ¿Qué esperas a nivel personal de este encuentro con el Santo Padre?

Espero que sea un encuentro que toque muchos corazones y ayude especialmente a quienes más lo necesitan. Vivimos tiempos en los que muchas personas sienten soledad, incertidumbre o falta de esperanza, y creo que la visita del Papa puede ser una fuente de consuelo, fe y ánimo para mucha gente. También espero que sirva para unir, para recordar valores importantes y para acercar a muchas personas a Dios, incluso a quienes quizá estaban más alejadas.

¿Qué es lo que más te atrae o te inspira de su mensaje?

Transmite serenidad, cercanía y una fe vivida desde el amor y no desde la imposición. Lo que más me inspira de su mensaje es la importancia de mirar al otro con compasión y de recordar que la fe no está solo en las palabras, sino en cómo tratamos a los demás cada día. Me gusta especialmente esa idea de que la espiritualidad puede convivir con la vida real, con nuestras dificultades, nuestras dudas. 

Si tuvieras un minuto a solas con el Papa, ¿qué le dirías?

Le diría que siga pendiente de los Jovenes que son el futuro y que siga adaptándose a los tiempos que es muy necesario. También le pediría que rece por los que quiero y que ya no están aquí.