Carla Goyanes ha sido una de las caras conocidas que no se han querido perder el evento de Juan Porras-Figueroa, marido de Olivia de Borbón, en el que ha celebrado en Madird el aniversario de su firma de ropa. La empresaria ha compartido una de las reflexiones más emotivas sobre el papel que la fe desempeña en su vida y en la de su familia, además de recordar con admiración de la profunda huella que dejó su hermana Caritina, recordando cómo su fortaleza espiritual la inspiró a acercarse a los retiros de Emaús. “Fue ella quien me empujó”, ha confesado emocionada, destacando que la serenidad con la que afrontaba las dificultades le mostró una forma diferente de vivir la fe y entender los momentos más complicados.
Una herencia espiritual
La hermana de Caritina Goyanes explicó que esta herencia espiritual también ha quedado reflejada en los hijos de esta, de quienes se siente especialmente orgullosa. “Tienen la misma fe y la misma fuerza que ella”, ha asegurado subrayando la admirable entereza con la que han afrontado la pérdida de su hermana, Caritina. Para Carla, se trata de uno de los legados más valiosos que su hermana pudo dejarles, una enseñanza basada en la esperanza, la confianza y la capacidad de encontrar consuelo en las convicciones personales.
Más allá de esta faceta íntima, Carla atraviesa un momento positivo en el ámbito profesional, donde acumula dos décadas de experiencia en el sector inmobiliario. Madre de familia numerosa, reconoce que compaginar trabajo y vida familiar no siempre es sencillo. La empresaria se ha emocionado al hablar de sus sobrinos, los hijos de su hermana Caritina.
Aun así, mantiene su habitual optimismo y se prepara para vivir en familia algunos de los próximos acontecimientos religiosos que tendrán lugar en Madrid convencida de que la fe sigue siendo uno de los pilares fundamentales de su vida.




