A primera vista, parece que José Luis Martínez-Almeida y el rey Carlos III tienen entre poco y nada en común más allá de ostentar un cargo institucional y sus vínculos con la realeza —obvios, en el caso del hijo de la recordada Isabel II, algo más escondidos si hablamos del alcalde de Madrid—. Sin embargo, durante su visita a Irlanda del Norte, el rey de Inglaterra ha vivido una surrealista anécdota que le ha acercado más que nunca a Almeida, quien vivió algo similar hace tan solo un par de meses.
Los hechos ocurrieron ayer, miércoles 20 de mayo, cuando Carlos III de Inglaterra llegaba al cine comunitario de Newcastle —una localidad costera del país en el que se encuentra— con una cariñosa acogida por parte de los curiosos que se acercaron con ganas de conocerle, a los que el Rey no dudó en dedicarle parte de su tiempo antes de entrar al acto que le esperaba.
Así fue el divertido momento
Fue durante sus diversas conversaciones con los que estaban presentes a la entrada del edificio cuando, de repente, recibió el inesperado 'regalo' de una gaviota que se encontraba por la zona. El rey Carlos III se encontraba hablando cuando, de repente, nota que algo le recorría la espalda y, cuando se dio cuenta, vio que tenía un pequeño 'detalle' en la parte posterior de la chaqueta de su traje.
Una sorpresa que, contrario a lo que podría parecer, no interrumpió el curso de su visita por la localidad costera de Irlanda del Norte e, incluso, rechazó la oportunidad que se le ofreció de cambiarse la americana que portaba por una completamente limpia y decidió continuar saludando a la gente que se había acercado en ese momento.
Una 'típica' bienvenida
Además, Carlos III de Inglaterra hizo gala de su característico sentido del humor en ese mismo instante cuando exclamó que no era una situación tan grave. "¡Al menos no me ha caído en la cabeza!", exclamó, consiguiendo una carcajada por parte de todos los presentes.
Según recogía ayer GB News, una mujer que se encontraba entre la multitud continuó en la misma línea que la intervención del Rey y afirmó que se trataba de una bienvenida de lo más típica. "Es un saludo muy del Ulster", fueron sus palabras al respecto, las cuales hacían referencia a la histórica localidad donde se encontraban.
El resto de su día en Newcastle
Carlos III de Inglaterra se encontraba junto al famoso actor Ian McElhinney —oriundo de Newcastle— en el inesperado momento que recibía ese 'regalo' por parte del ave. El Rey, junto al intérprete, acudió al cine comunitario —fundado en 2008 y reconvertido en uno de los puntos de encuentro de referencia para proyecciones, espectáculos y eventos deportivos— y recibió allí una entrada VIP en taquilla.
Más tarde, hizo una visita al banco de alimentos local —ubicado en la iglesia metodista de Donard—, donde ayudó a los voluntarios a preparar un paquete para los miembros de la comunidad con movilidad reducida de Newcastle.
Lo que tiene en común con Almeida
Además de las diversas acciones y visitas sociales —a las que se le puede sacar parecido a las labores que realiza el alcalde de Madrid como parte de su agenda—, lo que ha unido como nunca antes a José Luis Martínez-Almeida con el rey Carlos III es, sin duda, ese 'detalle' por parte de una gaviota.
En el caso de Almeida debemos remontarnos a hace un par de meses, cuando en marzo se encontraba inaugurando un momumento a los caídos por la libertad de expresión —realizado por el escultor Rafael Canogar— con el que se recuerda a los periodistas fallecidos en el ejercicio de la profesión. En mitad de su discurso, el Alcalde notó una sustancia encima de su cabeza y, al tocarse el pelo, se dio cuenta que se trataba de un 'regalo' por parte de una paloma.
Sus similares reacciones
"Y no podía pasar otra cosa, no podía pasar otra cosa que una paloma tuviera la feliz ocurrencia en este momento de aterrizar sobre el corte de pelo que me hice ayer, además", fueron las palabras de José Luis Martínez-Almeida, quien, como ha hecho hoy Carlos III de Inglaterra, hizo gala de su característico sentido del humor en ese inesperado momento.









