La naturalidad es la seña de identidad de José Luis Martínez-Almeida. En sus intervenciones, el alcalde de Madrid siempre destaca por su espontaneidad, reaccionando con gran sentido del humor a los momentos más inesperados. Así lo ha demostrado una vez más este miércoles, cuando ha acudido a un acto junto a la periodista María Rey y ha tenido que hacer frente a un contratiempo que ha acabado convirtiéndose en una divertidísima anécdota que ha solventado con soltura, haciendo reír a todos los presentes.
Almeida ha inaugurado el monumento a los caídos por la libertad de expresión, realizado por el escultor Rafael Canogar para recordar a los periodistas fallecidos en el ejercicio de la profesión. La obra, titulada Vértice, tiene seis metros de altura y combina LED y vidrio para proyectar los nombres de los homenajeados. Todos ellos, como ha dicho el alcalde, representan "un antídoto contra quienes quieren destruir la democracia". Además, ha resaltado la importancia del oficio asegurando que "la verdad es la primera víctima de una guerra, y sois vosotros los que con vuestra lucha diaria conseguís que prevalezca".
Este tributo se sitúa en el número 6 de la calle Juan Bravo, en plena Milla de Oro madrileña, frente a la sede de la la Asociación de la Prensa de Madrid. Un punto muy significativo en el que el político ha dedicado un discurso que ha tenido que parar de repente. ¿El motivo? La entrada en escena de una paloma, con llamada de atención incluida. Mientras hablaba, Almeida ha notado que algo le caía en la cabeza y al tocarse el pelo se ha dado cuenta del 'detalle' del ave.
"Y no podía pasar otra cosa, no podía pasar otra cosa que una paloma tuviera la feliz ocurrencia en este momento de aterrizar sobre el corte de pelo que me hice ayer, además", ha dicho con mucho humor y haciendo reír a todos los allí presentes, desde autoridades a medios de comunicación congregados que han aplaudido su reacción. Inmediatamente detrás tenía a María Rey, quien se ha divertido mucho con el comentario del Alcalde y su naturalidad ante esta escena que todos hemos vivido alguna vez.
Tras una brevísima pausa para secarse las manos, ha continuado diciendo: "¿Veis? Cuando yo digo que el periodismo es una profesión de riesgo es que hasta los que no somos periodistas corremos el riesgo estando con vosotros de que nos suceda cualquier cosa. Anécdotas al margen, dicen que esto trae buena suerte. Y la mejor suerte que podemos tener en Madrid es contar con vosotros para preservar nuestros derechos y libertades, así que muchas gracias".
Inmediatamente después, mientras le limpiaban la cabeza con una toallita, ha tomado la palabra María Rey. Ha dado paso a la actuación del coro de la Asociación de la Prensa de Madrid, pero también ha querido hacer referencia a la divertida situación con la que nadie contaba. "Eso sí que no estaba en el guión. En fin, ha dejado huella por todas partes, hasta ha estrenado el monumento. A ver si la identificamos y la detenemos", ha dicho la conductora del programa diario 120 Minutos, emitido en Telemadrid.






