Alejado del foco mediático lejos de las portadas y titulares que protagonizó hace años tanto por su carrera interpretativa como por su vida sentimental -mantuvo sendas historias de amor con Lydia Bosch o Ana Obregón, entre otras, en la década de los 90- Miki Molina ha vuelto a convertirse en noticia después de que él mismo revelase que ahora reside en un pequeño pueblo de Burgos de solo seis habitantes. Allí, contó, se instaló hace un tiempo buscando la tranquilidad y una vida nueva "fuera del sistema".
Hace apenas unas semanas, Miki Molina confesaba en Fiesta qué le había llevado a tomar esta decisión radical: "Yo creo que ya hay un momento en la vida en el que las cosas cambian. Uno necesita más tiempo para uno mismo. Me gusta el campo, por eso he decidido irme al campo y es lo que hago". En esa misma entrevista, el actor reflexionó sobre su pasado y sobre cómo gestionó la exposición mediática: "Yo siempre he sido feliz, pero bueno, ahora soy yo mi propia responsabilidad", contó en el programa de Telecinco. "Soy un buen actor y que si algún día llaman pues estaré dispuesto a escuchar y a leer y a trabajar si es que viene el caso", admitió.
El hijo del icónico cantante Antonio Molina y Ángela Tejedor, que a su vez es hermano de la actriz Ángela Molina y de la artista Mónica Molina, confesó que en este "refugio rural" en el que convive, rodeado de gallinas y vacas, ha encontrado la calma que anhelaba desde hace mucho tiempo. La primera de su numerosa familia en pronunciarse sobre su drástico cambio de vida ha sido su sobrina Olivia Molina, que durante la alfombra roja de la gala de los Premios Talía de la Academia de las Artes Escénicas ha revelado que Miki está "feliz, lleno de vida y de ganas, y a gusto y eligiendo su camino" en un pequeño pueblo de la España vaciada.
"En la vida hay tiempo para todo, para tomar muchas decisiones. Es lo que ha elegido para ser feliz, así si es lo que quiere es lo que está bien" ha asegurado la hija de Ángela Molina, aplaudiendo la determinación de su tío para encontrar su felicidad lejos de la industria del cine y de los focos.
Su vida sentimental
Su última pareja conocida fue Sandra Blakstad, protagonista de su primer trabajo como realizador, 'Un tiempo precioso', aunque en algunas de sus entrevistas más recientes, el intérprete aseguraba llevar un tiempo solo. A pesar de su retiro voluntario del sistema, Molina mantiene un vínculo inquebrantable con su mayor orgullo: sus cuatro hijos. Fruto de tres relaciones distintas. Una de sus primeras parejas estables y conocidas fue la modelo danesa Kirsa van Pallandt, con quien inició su relación en 1986 y con quien tuvo dos hijos, Clara, de 40 años y Adrián, que tiene 38 años.
Tras su ruptura con la modelo en 1990, inició una sonada relación con Lydia Bosch. El 29 de enero de 1992 nació su única hija, Andrea. La expareja tomaba caminos por separado en 1995. A partir de ese momento, el actor mantiene varias relaciones, la más conocida fue la que tuvo son la productora de cine islandesa Katrin Ólafsdóttir, con quien tuvo a su hijo más pequeño, Antonio, llamado así en honor al querido y recordado padre del actor.
Esta transición de Miki Molina no es fruto de un retiro forzado, sino una elección consciente de salir del "sistema". El artista describe su día a día como una rutina sencilla marcada por los ciclos de la naturaleza. El cuidado del campo, el contacto directo con la tierra y la relación con los animales han sustituido a los guiones y las largas jornadas de rodaje. Mientras la sociedad nos empuja a estar permanentemente conectados, él ha elegido la desconexión como forma de vida.










