Hay ficciones que llegan sin hacer mucho ruido y terminan convirtiéndose en auténticos fenómenos de masas gracias al boca a boca. Seguramente estás leyendo mensajes en tus redes sociales, viendo vídeos virales o escuchando teorías conspirativas sobre un pequeño pueblo del que nadie puede escapar. Si todavía no sabes de qué te hablamos, es que aún no has caído en las garras de From, la serie de HBO Max que está redefiniendo el suspense y que muchos críticos califican ya como la sucesora espiritual de la mítica Perdidos —con la que comparte productores—. Pero cuidado, porque una vez que entras en este universo, cerrar los ojos por la noche no resulta tan sencillo.
La trama nos traslada a una localidad perdida en la geografía estadounidense que oculta un macabro secreto. Todo aquel que llega allí, ya sea por casualidad o por un error en el GPS, descubre con horror que es imposible cruzar sus límites para regresar a casa. Los caminos se vuelven circulares y cualquier intento de huida conduce, de manera inevitable, al centro del pueblo. Sin embargo, el verdadero problema no es el encierro, sino lo que ocurre cuando el sol se oculta tras el horizonte, momento en el que unas criaturas con apariencia humana y sonrisa perenne acechan desde el bosque con un único objetivo: terminar con la vida de los habitantes de la manera más cruel imaginable.
El gran protagonista de esta ficción es Harold Perrineau, a quien muchos recordarán como al controvertido Michael Dawson de Perdidos. Aquí interpreta a Boyd Stevens, el sheriff y líder de esta comunidad forzosa que intenta mantener el orden y la cordura en un entorno que carece de ambas. Su interpretación está siendo uno de los puntos más alabados por la crítica ya que aporta una humanidad y un cansancio emocional que traspasan la pantalla. El actor comentaba en una entrevista para Collider que lo que más le atrajo del proyecto fue la manera en la que los personajes manejan el miedo: "No se trata solo de los monstruos, sino de cómo sigues siendo una persona cuando el mundo a tu alrededor se está desmoronando".
Lo que hace que From destaque por encima de otras series de terror actuales es su capacidad para dosificar el misterio. No recurre al susto fácil o al exceso de sangre sin sentido, sino que construye una atmósfera de tensión constante que resulta asfixiante. Los guionistas juegan con la psicología del espectador, presentándonos unos monstruos que no corren ni gritan, sino que caminan despacio, llevan ropa de los 50-70, llaman a tu puerta o ventana y te piden amablemente que les dejes entrar en tu hogar con la excusa de que tienen frío, te conocen... y si alguien comete el error de abrir aunque sea un centímetro, aunque la casa esté protegida por amuletos especiales, se acabó. Esa educación macabra es, precisamente, lo que genera una inquietud difícil de explicar pero muy efectiva para mantenernos pegados al sofá.
La serie cuenta además con el respaldo de nombres de peso en la industria como los hermanos Russo en la producción ejecutiva, conocidos por su trabajo en el universo Marvel. Esto se nota en una factura visual impecable y en un ritmo que no decae. Cada episodio responde una pregunta pero plantea tres nuevas, alimentando ese espíritu de "un capítulo más y me voy a la cama" que tan peligroso resulta para nuestras horas de sueño. En plataformas y foros de internet, las teorías sobre el origen del pueblo o la naturaleza de los atacantes se cuentan por miles, recordando a los mejores tiempos de las series de misterio de la década de los 2000. El debate es tan intenso que incluso se analizan los dibujos que aparecen en los créditos de apertura buscando pistas ocultas sobre el final de la historia.
Para los que sienten reticencia ante el género de terror, conviene aclarar que esta ficción se apoya mucho en el drama humano. Conocemos a familias que están rotas antes de llegar al pueblo, a parejas en crisis y a personas que encuentran en este infierno una oportunidad para redimirse. La serie explora la resiliencia y la capacidad de organización del ser humano frente a lo inexplicable.
Stephen King, el maestro del terror contemporáneo, no dudaba en recomendarla a través de sus perfiles sociales asegurando que es "una serie de suspense absolutamente fascinante". Todo un aval que ha terminado de impulsar su éxito global y que ha servido para que muchos espectadores pierdan el miedo a acercarse a una historia de estas características que, además posee influencias directas a clásicos del autor de Maine como El misterio de Salem's Lot, donde los vampiros también necesitan ser invitados a entrar en una casa por alguien que viva dentro.
El rodaje, que tiene lugar en los paisajes naturales de Nueva Escocia, en Canadá, ayuda a crear esa sensación de aislamiento y belleza melancólica que desprende la serie. Los actores confiesan que estar en mitad de la nada ayuda mucho a meterse en el papel de alguien que no tiene escapatoria. Catalina Sandino Moreno, que interpreta a Tabitha Matthews, explicaba que el bosque es un personaje más: "Hay algo en la luz de ese lugar que te hace sentir que te están vigilando". Es esa combinación de escenario real y elementos sobrenaturales lo que otorga a la producción una credibilidad que no tienen otras propuestas del mismo estilo.
La serie acaba de estrenar en HBO Max su cuarta temporada, que abrirá puertas que algunos habitantes desearán que hubieran permanecido cerradas, y lanzará un nuevo capítulo cada domingo hasta completar los diez episodios que la componen el próximo 22 de junio. Pero tranquilo, si eres de los que todavía no ha sucumbido ante este fenómeno, no te preocupes porque estás a tiempo de descubrirlo: tienes disponibles en la plataforma las entregas anteriores para ponerte al día antes del gran final. Y es que sus creadores ya han anunciado que la historia terminará definitivamente con una quinta temporada que promete resolver todos los interrogantes —que no son pocos—.
La conversación en torno a la trama no deja de crecer y parece que estamos ante uno de esos títulos que marcan un antes y un después en la televisión actual. Si buscas una historia que te atrape, que te obligue a pensar y que te proporcione ese escalofrío tan necesario de vez en cuando, esta es, sin duda, tu mejor opción para el próximo maratón. Eso sí, asegúrate de revisar bien que todas las puertas y ventanas de casa están cerradas y las cortinas echadas antes de empezar el primer capítulo. Avisado quedas.













