Hablar de Tinet Rubira es hacerlo del hombre que tiene el mando a distancia de nuestras emociones. Desde que revolucionara la pantalla con la nostalgia de 'Hotel Glam' hasta convertir 'Operación Triunfo' en un fenómeno sociológico que cambió la historia de nuestra televisión, el director de Gestmusic ha demostrado tener un instinto único para detectar el éxito antes de que ocurra. Hoy nos recibe en el epicentro de su último gran desafío: la decimotercera edición de 'Tu cara me suena'.
"Si nosotros no nos lo pasamos bien, el público tampoco se va a divertir. Cuando el espectador te ve sufrir, ¡sufre!"
Entrar en este universo es hacerlo en una de las maquinarias más precisas y exitosas de la industria, un lugar donde el frenesí de los ensayos se mezcla con ese aroma a laca y caracterización tan propio de las grandes noches de gala. Lejos de acomodarse en los laureles de doce ediciones imbatibles, Rubira nos confiesa que vive en una búsqueda constante de la excelencia, con la misma ilusión de aquel que acaba de encender su primer piloto rojo.
"La gran novedad siempre es el casting; es donde invertimos más tiempo buscando a las nueve personas ideales para defender la temporada", nos explica. Pero este año, el "Midas" de la tele ha querido ir un paso más allá de las caras nuevas: la ambición se traduce en un despliegue sin precedentes. "El programa parece otro porque visualmente hemos dado un salto tecnológico gigante", nos desvela, dejando claro que, bajo su batuta, el espectáculo nunca se detiene.
Una revolución visual de 100 metros cuadrados
Rubira nos desgrana las novedades que harán que esta temporada sea, literalmente, más brillante que nunca. "Hemos rediseñado todo el equipo de iluminación y actualizado el material. La joya de la corona es una pantalla en el suelo de 100 metros cuadrados que cambia por completo la espectacularidad de los números", afirma. Aunque reconoce que el espectador en casa quizá no identifique cada ajuste técnico, asegura que la sensación de conjunto será de un show mucho más potente y luminoso. Pero para Tinet, la tecnología no es nada sin el factor humano, y ahí es donde reside el verdadero "secreto de la casa".
"Buscamos referentes en distintos sitios: la gracia es que los jóvenes descubran a Bertín Osborne y los mayores se enamoren de una estrella de TikTok"
La filosofía del "confort": el secreto del éxito
"Aquí no buscamos el conflicto, aunque sea ficticio. Desde el jurado hasta el presentador, todos vamos a una", comenta Rubira mientras reflexiona sobre la filosofía del formato. Para él, la televisión debe ser un refugio: "Queremos que si alguien está triste o aburrido en su casa, nos ponga y se divierta". Por eso, su obsesión es el confort del concursante. "Siempre les digo: si nosotros no nos lo pasamos bien, el público tampoco. Cuando el espectador te ve sufrir, sufre contigo. Por eso intentamos que en el plató todo sea fácil y amable, porque desde ese confort es donde salen las cosas bonitas y donde el artista se atreve a arriesgar más".
“Estamos todo el año apuntando gente en una lista; este año hemos llegado a ver a más de 70 personas para elegir solo a nueve"
La lista "secreta" de candidatos
Esa búsqueda de la "magia" no se detiene cuando se apagan los focos. Tinet confiesa que su labor de scouting dura 365 días al año. "Estamos todo el tiempo apuntando gente en una lista. Si veo a alguien en una fiesta, en un karaoke o a una presentadora cantando en directo y me gusta, me pregunto: '¿Cómo es que no habíamos pensado en ella?'".
Este año, el equipo ha llegado a ver a más de 70 personas para seleccionar solo a los nueve elegidos. Un proceso exhaustivo donde el perfil ha evolucionado para adaptarse a los nuevos tiempos: "Ahora buscamos referentes en distintos sitios. La gracia es que el joven descubra a un clásico como Bertín Osborne y el mayor se enamore de una estrella digital. Queremos que el repertorio apele a todos en casa".
"Mi gran temor es el desgaste natural del tiempo; que llegue un día en que el público diga: '¡Ay, mira, ya me he cansado!'"
El vértigo ante el desgaste del formato
A pesar de que la maquinaria rueda con una facilidad pasmosa —"estamos grabando la gala cuatro, pero parece que llevamos seis por lo rápido que se han aclimatado", nos dice con una sonrisa—, Rubira no baja la guardia. Con la honestidad de quien lidera el prime time, nos confiesa su mayor vulnerabilidad antes del estreno: el desgaste. "Sufro por la cosa natural del tiempo. Venimos de una edición anterior que fue de las más exitosas, pero mi miedo es que llegue un día en que el público diga: '¡Ay, mira, ya me he cansado!'. Espero que ese momento llegue muy tarde, por eso cuidamos tanto el formato y solo hacemos una temporada al año". A juzgar por la energía que desprende el plató, parece que a la "fórmula Rubira" aún le quedan muchos años de gloria.







