Óscar Freire (50 años) ha sido condenado por un delito leve de injurias a su mujer, por la que se le impone una pena de 9 días de localización permanente en un domicilio diferente al de la víctima y una orden de alejamiento de esta durante 6 meses, tal y como informa Europa Press. El laureado exciclista profesional cántabro no podrá comunicarse con ella, ni acercarse a menos de 200 metros del domicilio de su todavía esposa, ni de su lugar de trabajo o cualquier otro que esta frecuente, según consta en la sentencia.
El triple campeón del mundo ( (1999, 2001 y 2004), que primero había sido denunciado por un supuesto delito de malos tratos en el ámbito familiar, lleva casado con su ya expareja desde 2003. Padres de tres hijos en común -dos de ellos menores-, están en proceso de divorcio y no conviven bajo el mismo techo desde el pasado noviembre.
El domingo, la mujer de Freire acudió a la Guardia Civil de Torrelavega y aseguró haber sufrido agresiones, amenazas, vejaciones y acoso por parte de este. Horas después, los agentes le detenían. En el juicio rápido que se ha celebrado, ella se ratificó en la denuncia presentada pero, al estar "muy afectada", según su abogada, María Mendieta, no pudo entrar en detalles durante su declaración.
Violento episodio en una iglesia
Según ha explicado la letrada a la citada agencia, la condena al exciclista se circunscribe únicamente al último episodio relatado por la mujer en la denuncia, sucedido este pasado fin de semana durante una misa en la iglesia de Puente San Miguel, en el municipio cántabro de Reocín. Al parecer, aunque inicialmente se sentaron en bancos separados, él se habría cambiado de sitio y se colocó junto a ella.
Tras esto se inició una discusión, mientras la mujer le dijo que ese no era lugar y se levantó para irse.. Fue entonces cuando, según la denuncia, Freire la habría agarrado "fuertemente" del brazo, obligándola a sentarse de nuevo con él. Finalmente, ella pudo volver a levantarse, abandonar el templo y salir a la calle.
Una vez estaban fuera, ella quiso llamar al hermano del deportista y éste le arrebató el teléfono, haciendo comentarios vejatorios hacia ella "delante de mucha gente". Posteriormente, este le entregó el dispositivo móvil. El juicio ha tenido lugar ante la Plaza Número 5 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrelavega y la resolución es firme.






