Ronna Keitt conoció al doctor Julio Iglesias Puga, el carismático padre del cantante Julio Iglesias, como una de esas casualidades bonitas que siempre guarda el destino. Fue en 1990, cuando ella trabajaba como modelo en España —después de haberse convertido en Miss— se encontró por casualidad con el popular ginecólogo en una terraza del madrileño paseo de La Habana. “Vi pasar, de pronto, a una morenita muy guapa que iba con una amiga, y las invité a las dos a tomar un café. Fue así como empezó todo. Ronna me gustó desde el primer momento que la vi”, nos confesó el doctor Iglesias Puga en su momento. Vamos, que fue un flechazo de manual.
Por mucho que a bastantes les sorprendieran sus 48 años de diferencia —él tenía 75 años y ella, 27, en ese primer encuentro—, ambos se casaron el 11 de marzo de 2001. Tres años después, el 18 de mayo de 2004, llegaría su primer hijo, Jaime Nathaniel, y el matrimonio se convirtió en la viva imagen de la felicidad. Sin embargo, al igual que el destino les unió, la historia de amor se truncó abruptamente el 19 de diciembre de 2005. Ese día, el doctor Iglesias Puga fallecía, a los 90 años, dejando a Ronna no solo viuda y con un bebé, sino también embarazada de casi tres meses. Ruth Ann, que es como se llamaría la segunda hija de la pareja, vino al mundo el 26 de julio de 2006 —coincidencias del destino, el mismo día que nació Iglesias Puga—.
Ahora, la exmodelo, que tiene 63 años, recibe a ¡HOLA! en su casa de Florida junto a sus dos hijos para constatar que el amor verdadero existe y para darnos también una lección de vida.
Una madre resiliente
Ronna, se acaban de cumplir 25 años de tu boda con el doctor Iglesias Puga. No nos podemos hacer una idea de cuánto extrañarás a tu marido.
Mucho. Lo que más echo de menos de Julio es su sentido del humor. Luego, a la hora de criar a mis hijos, he sentido mucho su falta.
Hace mucho que no sabemos nada de ti. Antes de nada, ¿cómo te encuentras? ¿Cómo es tu vida actual?
Estoy bien, gracias. Vivo en Jacksonville, Florida. Llevo 22 años criando y educando a mis hijos. Últimamente, me dedico a pintar cerámica. Me fascina el mundo del arte, el diseño… ¡Me encanta montar una mesa o un jardín bonito!
Pero ¿has trabajado a lo largo de estos años?
Me ha resultado incompatible ser madre en solitario y trabajar fuera de casa. Me quito el sombrero ante las madres que lo hacen. Pero he colaborado en los colegios de los niños cuando eran pequeños, porque creo que mi presencia era importante. También quería viajar a España en los veranos, y si hubiera trabajado, habría sido imposible.
¿Te ha costado criar a dos hijos tú sola?
Si hoy en día ya es difícil criar hijos en pareja, hacerlo sola es mucho más complicado.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Hemos sentido la falta de Julio en la educación de los niños, en las celebraciones, en las ceremonias y en el día a día de nuestras vidas.
Su situación amorosa
A nivel sentimental, ¿has encontrado el amor después del doctor Iglesias Puga?
Estoy soltera. Formar una relación es complicado cuando hay hijos por medio. Siempre he mirado por el bien de ellos, poniéndolos en el primer lugar en mi vida. Ahora que son mayores de edad… quién sabe.
Pero ¿no has llegado a rehacer tu vida sentimental en algún momento?
Los niños realmente siempre han sido mi prioridad. No es que no quisiera tener una pareja, pero necesitaba tiempo para sobrellevar la pérdida de Julio y encontrarme a mí misma. Todo cambió tan rápido para mí… De un día para otro, me convertí en viuda y, a la vez, en madre en solitario… Encima, viviendo entre dos países.
"Cualquiera habría caído en una depresión, y, a lo mejor, lo hice sin darme cuenta. Pero sentía que tenía que salir adelante por ellos. Me hacían vivir el presente", dice la exmodelo
¿Cómo ha sido para tus hijos crecer sin su padre?
Desde luego, han sentido su falta. Mejor lo pueden contar ellos.
¿Cómo los definirías?
Jaime es guapo, inteligente y tiene sentido de la responsabilidad y de proteger a su familia. A Ruth la definiría como una señorita con mucha compasión hacia los demás. También responsable. En los dos veo los rasgos de su padre.
¿Qué rasgos encuentras del doctor en cada uno de tus hijos?
Jaime es pragmático y rápido en evaluar las situaciones. Ruth es muy fiel a sus amigas y seres queridos. Los dos tienen compasión por los demás. Les gusta la comida española y la vida en España.
Supongo que te resultaría complicado explicarle a tu hija que su padre había fallecido antes de que ella naciera. ¿Cómo se lo comunicaste?
Ruth lo sabe desde muy joven. Se lo dijo su hermano, Jaime, y es algo que me causó mucha tristeza. Lo bueno es que mi padre estuvo viviendo con nosotros durante esa época y les dedicó los últimos cinco años de su vida.
"En mis dos hijos veo los rasgos de su padre. Jaime tiene sentido de la responsabilidad y de proteger a su familia. A Ruth la definiría como una señorita con mucha compasión hacia los demás", dice Ronna
¿Qué es lo que más les ha extrañado a tus hijos de tu historia de amor con el doctor Iglesias Puga? Supongo que la diferencia de edad no es algo que les llame especialmente la atención.
Jaime y Ruth siempre han visto nuestra relación como algo romántico, como así lo fue.
A veces, los niños pueden llegar a ser muy crueles y no todos entienden algunas situaciones. ¿Cómo han vivido tus hijos este asunto en el colegio? ¿Han recibido algún tipo de comentarios?
Que yo sepa, Jaime y Ruth no han sufrido malos comentarios por este tema. Los dos crecieron en un ambiente familiar y lejos de cualquier polémica o noticias respecto a su familia.
Sus hijos: olfato empresarial y madera de modelo
Ahora, ¿a qué se dedican ellos? ¿Estudian o trabajan?
Están en la universidad, en Florida. Ruth estudia Marketing y Psicología en Tallahassee, mientras que Jaime estudia Empresariales en Jacksonville. Las carreras que han elegido me parecen adecuadas a sus personalidades.
Tu hija, Ruth, que cumple 20 años en julio, ha heredado tu belleza. Y de hecho, ha llegado a presentarse a concursos de belleza.
De pequeña la apunté a clases de baile, piano, guitarra, modelaje y kárate. Lo que más le gustaba era el modelaje y el kárate. Al igual que su hermano, es cinturón negro. Jaime lo dejó antes, pero Ruth llegó al segundo nivel, aunque terminó dejándolo por los estudios. Ahora, le vuelve a gustar el modelaje.
"Jaime le contó a su hermana, muy joven, que su padre falleció antes de que ella naciera. Es algo que me causó mucha tristeza"
Sería muy doloroso perder a tu marido de una forma tan inesperada y estando, además, embarazada de tu hija. ¿Cómo se logra superar algo tan duro?
Fue uno de los momentos más tristes de mi vida. Nunca había perdido a alguien tan cercano y no estaba preparada. Tras la enorme tristeza de perder a Julio, sentí alegría con el nacimiento de Ruth. Pero, poco después de dar a luz, sufrí una hemorragia cerebral y estuve en cuidados intensivos durante diez días. Lo superé con el gran apoyo de mi familia y amigos. Sobre todo, de mi padre.
Echando la vista atrás, ¿te sorprende lo resiliente que has sido?
Supongo que cualquiera caería en la depresión, y, a lo mejor, lo hice sin darme cuenta. Pero me acuerdo de que sentía que tenía que salir adelante por Jaime y Ruth… Me hacían vivir el presente. También hice mucha oración.
La confesión más inesperada de Ruth
Tu hija llegó a contar en las redes que el doctor Iglesias había sido muy inteligente y muy previsor, dejando vuestra situación financiera cubierta. Concretamente, dijo que “se aseguró de que su familia estuviera cuidada”.
No estaba al tanto de que Ruth contestara preguntas indiscretas en TikTok… Me enteré tiempo después. Ella ni siquiera tenía 18 años y no debería haber hablado de cosas de las que realmente no sabe. Tampoco es su responsabilidad contestar a eso.
En los primeros años de tus hijos, solías venir a España. Hasta te llegaste a plantear vivir con ellos en Madrid. ¿Qué pasó al final?
Incluso llegué a inscribirlos en un colegio en Madrid. Pero los niños tenían sus amigos y ya hacían su vida aquí. Sin embargo, vamos a España todos los años y ellos han estado en campamentos de verano, que les encantaban. Además, mis padres aún vivían y yo querían estar con ellos, para que Jaime y Ruth tuvieran una relación con sus únicos abuelos.
¿Sigues viniendo con ellos a España con cierta periodicidad?
Vamos todos los años. Estuvimos el verano pasado durante tres meses.
¿Tienes alguna casa en nuestro país? Creo recordar que tenías una en Peñíscola y otra en Madrid.
Donde pasamos más tiempo es en Peñíscola. A los niños les gusta la playa y, allí, tenemos muchos amigos que son como familia para mis hijos. Las vistas del castillo y la playa siempre me han parecido increíbles. A veces me quedo horas contemplándolo.
Tu marido fue una figura importante en el campo de la obstetricia. ¿Tus hijos son conscientes de ello? ¿También de que su madre fue “Miss”?
Saben que su padre fue médico, catedrático en la Universidad Complutense de Madrid. A Ruth también le gusta ver mis fotografías antiguas de cuando era modelo... Me hace mucha gracia.
Nuestra historia de amor, que duró quince años, fue única. Vivimos momentos muy bonitos"
Así fue el flechazo
Ronna, conociste al doctor Iglesias Puga de manera casual en 1990. ¿Cómo fue ese momento?
Fue un encuentro espontáneo… Como de película y gracioso. Lo que me enamoró de Julio fue su personalidad, su seguridad y su sentido de humor. Él había tenido una vida fascinante. Me encantaba escuchar sus consejos, sus historias de juventud y sus opiniones. A pesar de su edad, era una persona joven, abierto e inteligente… Sabía de todo. Y él lo era todo para mí. Me llevó a conocer lugares y a personas bellísimas en España y en el mundo. Todos los días y en cada momento, me demostraba que me apoyaba y que me quería. Me siento tan agradecida y privilegiada de haber estado con él…
¿Cómo recuerdas la boda?
Fue muy sencilla. Fuimos solos ante la jueza, aquí en Jacksonville. Él bromeaba con que llevábamos once años viviendo en pecado... que no era una relación de dos días. Me acuerdo de que la jueza le contestó: “¡Pues ya era hora!”. Nos reímos todos.
Por último, ¿cómo dirías que ha sido tu historia de amor con el doctor Iglesias Puga?
Nuestra historia de amor, que duró quince años, fue única. Vivimos momentos muy bonitos. Como ya he mencionado, Julio me llevó a conocer lugares bellísimos en España y en el mundo. Tampoco me olvido de las personas que he conocido con él. En todo momento, me sentía querida por él. Me siento privilegiada por haber tenido una vida con él, aunque se interrumpiera… Luego, tuvimos dos hijos bellísimos. ¿Qué más puedo pedir?. Sin lugar a dudas, volvería vivir nuestra historia de amor.















