La de los Oscar 2026 no es solo una noche de premios, en la que personalidades del séptimo arte ven reconocido su trabajo con la ansiada estauilla dorada con la que sueña todo todo actor, actriz, director o profesional de la industria cinematográfica. Es también una velada de emocionantes reencuentros. Estrellas de Hollywood que trabajaron juntas y hoy han vuelto a verse, viejos amigos, nuevos contactos y presentaciones... el mundo del cine es como una gran familia que, año tras año, vuelve a verse las caras bajo los focos, y la 98ª edición de los premios Oscar nos lo ha demostrado.
Emma Stone y Demi Moore son dos de las figuras más consagradas de la historia reciente del cine. La primera ha recibido el premio Oscar en dos ocasiones, por La, La, Land y, más recientemente, por Pobres criaturas, mientras que Demi estuvo a punto de llevárselo el año pasado, en su primera nominación por La sustancia. Aunque no han trabajado juntas -por el momento- en ninguna película, han demostrado su buena sintonía en otras ocasiones, como en los recientes SAG. Esta noche han vuelto a hacerlo, charlando con una complicidad evidente al encontrarse en el patio de butacas.
Demi lleva más de 45 años de carrera interpretativa. Eso se nota en su experiencia ante las cámaras, sus tablas en la alfombra roja y su enorme red de contactos en el mundo del cine. No es de extrañar que, en un evento como este, la actriz se encuentre con multitud de rostros conocidos a los que detenerse para hablar y ponerse al día. Como Adrien Brody o Elle Fanning, nominada esta noche a mejor actriz de reparto por Sentimental Value, a quien ha saludado con un cariñoso abrazo, revelando su buena relación.
También ha presumido de su amistad con otra de las grandes estrellas del firmamento de Hollywood: Nicole Kidman. Las dos estrellas -que, casualmente, han coincidido en sus looks al escoger vestidos con plumas- han compartido confidencias y han posado así de cómplices, cogidas de la mano.
Timothée Chalamet era, indudablemente, uno de los protagonistas de la gala. Tanto por partir como uno de los favoritos para llevarse el premio a mejor actor por Marty Supreme como por la polémica que le ha acompañado en los últimos días y que ha puesto en peligro su Oscar. En un momento tan importante su chica, Kylie Jenner, tenía que estar a su lado. Aunque no han protagonizado el romántico posado en la alfombra roja con el que sus fans sueñan desde que comenzaron su relación, sí se han estado juntos durante la ceremonia. Sentada tras ellos se encontraba Elle Fanning, quien ha trabajado con Timothée en dos ocasiones, en Día de lluvia en Nueva York y, más tarde, en Un completo desconocido. Kylie la ha saludado con muchísimo entusiasmo y, mientras se repartían los premios, la actriz ha estado constantemente comentando la gala con la pareja.
Elle también ha demostrado que no le faltan contactos en la industria cinematográfica. Su gesto de alegría al saludar a la Presidenta de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, Lynette Howell Taylor, revela que no se limitan a compañeros de reparto. Con el mismo entusiasmo ha vivido su encuentro con Stellan Skarsgård, su compañero de reparto, quien acudía a los Oscar como nominado en la categoría de mejor actor de reparto por Sentimental Value.
También hemos podido ver a Steven Spielberg presentando a su nieta Eve, de 13 años, y a Jessie Buckley, protagonista de Hamnet -que Spielberg produce- y gran favorita para llevarse el Oscar a la mejor actriz. O a Leonardo Di Caprio riendo junto a Benicio del Toro. Hollywood es un pañuelo y esta noche hemos podido comprobarlo una vez más.















