Sólo necesitó un teléfono y un ordenador para poner en marcha su proyecto más personal. Lady Elena Foster tenía un deseo, crear una editorial especializada en libros de artista, y animada también por un buen amigo de su marido, Bob Sainsbury, decidió lanzarse a la aventura, creando, hace treinta años, Ivorypress. Aquella idea que germinó en una pequeña habitación de Londres -su primera oficina- y comenzó con un libro de Eduardo Chillida -el primero que hizo, aunque, después, llegarían muchos más- terminó trasladándose a Madrid, “mi ciudad, donde yo estudié, el sitio al que siempre vuelvo”, como explicaba al diario El País. “Madrid es mi lugar, mi nido”, así que se propuso poner la capital en el mapa, convirtiéndola en un punto de encuentro para artistas -y amantes del arte- de todo el mundo.
En 2008, cumplía su sueño. Inauguraba Ivorypress en Madrid, un lugar donde el arte y los libros dialogaban, y que se asentaba en un espacio singular -sobre una antigua imprenta anexa a un garaje-, que fue diseñado por su esposo, Lord Norman Foster con Foster+Partners. Aquella rampa, que conducía a la galería de ochocientos metros cuadrados -donde expusieron artistas de la talla de Ai Weiwei- se convirtió en icónica, pero Ivorypress ha querido celebrar sus tres décadas abriendo un nuevo capítulo en su historia.
Un nuevo espacio
Se ha trasladado a otro marco, a la calle Orfilia 5, en pleno barrio de Chamberí, en el mismo edificio donde se encontraba la Galería Marlborough y la de Soledad Lorenzo, la afamada galerista que fue la primera clienta de la librería de Lady Elena –“La llegada aquí parece algo del destino”, decía hace unos días-; y que, ahora, la sitúa a tan sólo unos kilómetros de distancia de la Norman Foster Foundation. Porque esta nueva etapa no sólo implica un cambio de ubicación, sino, también, la integración de Ivorypress con la Norman Foster Foundation, aunando fuerzas y creando un nuevo centro cultural en Madrid.
Este nuevo espacio incluye una librería internacional -especializada en arte y arquitectura, e incluye secciones de música, cine y diseño, novelas, ensayos y revistas y libros antiguos-, salas de exposición permanente -en la que podrán verse libros de artista que Ivorypress ha publicado-, unas vinculadas al Centre for City Science -que investiga sobre el futuro de las ciudades- y acogerá charlas, presentaciones y exhibiciones temporales. Un auténtico ‘laboratorio’ de ideas.
La gran semana del arte
El gran día en el que abría sus puertas no podía ser otro que el pasado miércoles, cuatro de marzo, coincidiendo con la 45º edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO, que, un año más -y ya van 45-, reunía a profesionales y coleccionistas en la capital.
Pero Lady Elena y Lord Norman quisieron celebrar antes este aniversario tan especial con una cita íntima y privada, a la que acudieron personalidades como Nuria March, Boris Izaguirre, el galerista Jacobo Fitz-James, y, por supuesto, Edmund de Waal.
El ceramista y escritor inglés era el otro gran protagonista. Presentaba An Archive, el libro que ha publicado en la colección Archives de Ivorypress, y lo hacía en una interesante conversación con Lady Elena y el crítico Hans Ulrich Obrist.
Conocido por sus instalaciones de porcelana y sus libros, Edmund explicaba la obsesión que siente por los archivos -que comenzó, según explicaba, en la que fuera la casa de su familia a principios del siglo XX, en la calle Monceau de París-.
El espíritu de Edmund se antoja la mejor definición del espíritu de este nuevo espacio de Ivorypress: un lugar que no olvida la nostalgia del pasado, pero mira hacia el futuro que ya está aquí.













